Una mujer comprometida con la vida

Con Alexandra Bozzo, una defensora del niño por nacer

Comprometida con la cuestión social y con la defensa de los valores que le fueron inculcados en el seno de su familia, Alexandra Bozzo, es una defensora ferviente de la familia como célula de la sociedad. La invocación a Dios traduce su fe y su manera de ver la vida. Decidida, determinada y convencida de lo que hace, ingeniera agrónoma de profesión y docente universitaria, nos habla de sus distintas facetas. Con ella nuestra sección semanal Al Dorso.

1- ¿Cómo es su nombre? ¿Dónde nació? ¿Cómo se compone su familia?
María Alexandra Bozzo de Brum. Nací en Montevideo y mi familia se compone por mi marido, Alfredo y mis 5 hijos: Agustín, Gonzalo, Catalina, Matilde y María Victoria.

2- ¿Dónde creció y dónde estudió?
Crecí y viví hasta los 18 años en Paysandú y luego comencé la carrera de Agronomía en Salto donde realicé los dos primeros años. A partir del tercer año tuve que irme a Montevideo a realizar los últimos tres años de estudio y la tesis.

3- ¿Por qué eligió esa carrera?foto al dorso
Porque desde mi infancia tuve vínculo con el campo ya que mi abuelo era productor rural y mi tío ingeniero agrónomo, además me gustaba mucho tener contacto con la naturaleza. Siempre recuerdo los momentos inolvidables de mi niñez y juventud compartidos en familia, con tíos, primos y abuelos.

4- ¿La docencia es una forma de devolverle a la Universidad lo que le dio en sus años de estudio?
Sin duda que sí. Siento que la docencia es mi vocación y agradezco a Dios el privilegio de trabajar en la Universidad de la República, desde hace 20 años, la cual ocupa un lugar muy especial en mi corazón. Cuando dedicamos nuestro tiempo a hacer lo que nos agrada, podemos brindarnos más y mejor a la sociedad. Uno como docente tiene la responsabilidad de aportar un granito de arena en la formación de los estudiantes como futuros profesionales y como personas, tratando de que ellos no solo adquieran conocimientos sino también que sean responsables y que valoren el esfuerzo de sus padres y que reconozcan el privilegio de poder estudiar y obtener un título universitario.

5- ¿Cómo es ser madre, profesora, profesional, y hacer todo lo que entiende que debe hacer a la vez?

No es fácil pero se puede. Ser madre de familia numerosa hoy en día, en donde el mundo enseña y promueve muchas antivalores, en donde se ataca permanentemente a la familia, célula básica de la sociedad, es ir contra la corriente y por caminos difíciles. Por otro lado, el trabajo exige tiempo, responsabilidad y dedicación y a la vez el mayor regalo que podemos brindarle a nuestros hijos es nuestra presencia en sus vidas. Eso muchas veces genera conflicto, pero en mi caso, mi marido y la Fe en Dios me ayuda mucho a llevar adelante una vida exigente, siento que Dios siempre me acompaña y me da fuerzas para afrontar los problemas y desafíos de la vida.

6- Hace poco tiempo salió públicamente a defender el Derecho a la Vida en contra del aborto legal, ¿por qué sintió que debía hacer eso?
Porque el niño por nacer es el ser humano más indefenso y débil y al que debemos proteger más en la sociedad. No podemos quejarnos de la violencia que existe hoy día y la injusticia social cuando se está terminando con la vida de miles de uruguayos indefensos anualmente que no pidieron venir al mundo. El aborto no interrumpe una vida, la elimina, y no solo el bebé es víctima de este hecho cruel, sino también su madre que muy probablemente tendrá secuelas post aborto (depresión, intento de suicidio, agresividad con los hijos vivos y su marido, pesadillas, sentimiento de culpabilidad). Cada vida es única e irrepetible y cuando una madre aborta, ese hijo no volverá jamás, podrá tener muchos hijos pero esa vida que se perdió es irrecuperable. Me da mucha tristeza e impotencia el hecho de que la mujer muchas veces esté desinformada al momento de realizarse un IVE, desconociendo totalmente las probables consecuencias negativas en su vida pensando que se saca un problema de encima cuando en realidad vendrá uno mucho mayor. El aborto nunca soluciona un problema. El aborto deshumaniza a la sociedad. Desgraciadamente, luego de la legalización del aborto el número de ellos se incrementó enormemente casi 10.000 abortos en al año 2017(según cifras oficiales), y más 60.000 procedimientos desde que se implementó la Ley 18.987 del 22/10/2012.

7- Más allá de las posiciones filosóficas que la llevaron a hacer eso ¿se sintió respaldada por su entorno y se sintió bien con lo que hizo?
Si, me sentí muy respaldada por mucha gente. Salto es muy provida y en la Marcha por los derechos del niño por nacer, realizada en marzo de este año, participaron muchas familias, fue una marcha de plaza a plaza, muy pacífica y de mucha alegría, donde el objetivo era promover el valor de la vida desde el momento de la concepción.

8- ¿Piensa que esos cambios sociales van a dejarnos una sociedad más fragmentada?
Sin duda que si ya que estos conceptos en estas cuestiones son diametralmente opuestas y no puede haber un consenso, un término medio. Por ejemplo en el tema del aborto, los que defendemos la vida desde la concepción sabemos que estamos hablando de un ser humano nuevo y los que apoyan el aborto no lo consideran como tal, o no consideran que tienen los mismos derechos que cualquier otra persona, por lo que estos cambios sociales desunen y fragmentan a la sociedad.

9- ¿Piensa seguir trabajando en estos temas?
Claro que sí. Cada vez estoy más convencida que la familia es la base de la sociedad y que la defensa de la vida, la familia y los valores humanos son claves para tener una sociedad más sana, más justa, más solidaria y realmente lograr un mundo mejor.

10- ¿Si tuviera que volver a empezar en la vida, haría lo mismo?
Totalmente. Me siento realizada con la vida que llevo, a pesar de haber vivido momentos difíciles, desafíos, sacrificios, he sabido aprender de mis errores y estoy muy agradecida a Dios por todo lo que me ha regalado, en especial el don de la vida y mi familia.

Hoy por: Hugo Lemos