Más y más no es menos

Muchos temas, semana movida, poco espacio, sigue ameritando algunas reflexiones con un salpicón breve de apuntes sueltos.
CARTELERÍA. Estamos apenas a 20 días de las elecciones nacionales y recorriendo las distintas calles de la ciudad puede apreciarse que hay una considerable presencia de la candidata a diputada frenteamplista Soledad Marazzano, sigue en el ranking carteles, del diputado y candidato a reincidir en el Parlamento del blanco Rodrigo Goñi, un escalón más abajo se ve algo de cartelería de su directo contendiente Carlos Albisu. Luego sigue el Frente Amplio con algo más de los otros 10 candidatos (surtidos) y muy poco –algo que llama la atención- de cartelería del Partido Colorado y de sus tres candidatos.
De todas formas, como alguna vez me dijo un destacado dirigente político, “diga que los carteles ni los autos no votan”. O como también sostuvo un filósofo del fútbol que lanzó una frase digna de Perogrullo que bien puede ser aplicada a esta instancia electoral, “los goles (votos) no se merecen, se hacen (o lo que es lo mismo, se meten en las urnas)”.
A no desesperar que cada vez falta menos para despejar las incógnitas e incertidumbres que hay respecto a quiénes serán los diputados electos por los distintos partidos políticos (en realidad la única interna que aún no está cerrada es la del Partido Nacional) y conocer si finalmente Salto tendrá 3 o 4 diputados (otro día si quieren, hablamos para qué sirve un diputado más para Salto, aunque debo confesar que aún no lo tengo claro).
LISTAS. Es notable ver fotos que se cuelgan en las redes sociales de militantes y dirigentes de todos los partidos políticos doblar y preparar paquetes con miles de listas para salir a repartir casa por casa y dejar preparadas otras tantas miles para el día de las elecciones y colocar en las casi 300 mesas receptoras de votos que estarán dispuestas a lo largo y ancho del departamento de Salto, dejando también un margen para reponer en caso que fuese necesario.
¿Se imaginan qué pasaría si todas esas listas terminasen en las urnas? Bueno, en realidad sería preocupante ya que nos daríamos cuenta que hay cerca de 500 mil salteños en vez de los poco más de 100 mil que están habilitados para votar. Y luego dicen que las papeleras no tienen futuro (y eso que no hicimos mención a la papelería que también se viene gastando en folletería con fotos de los candidatos y algunas propuestas). Lindos blocks con las listas quedarán tras las elecciones.
LLUVIA DE DOMINGO. Dejó a todos preparados con cartelería, banderas, volantes y listas recién salidas del horno para aprovechar uno de los últimos domingos que les quedaba para hacer campaña y la lluvia les aguó la fiesta (valga el juego de palabras), y todos debieron quedarse bajo techo, lejos de la gente.
Fue en ese momento que compartiendo un almuerzo en una institución amiga, dos dirigentes políticos del mismo sector viendo llover se congratularon por lo lindo que estaba la tarde para dormir la siesta, “este domingo descansamos” –se dijeron con una carita de placer-, cuando les recordé que solo les quedaba otro domingo para trabajar y conquistar votos porque ya al siguiente eran las elecciones, se miraron, rieron y siguieron comiendo pensando, seguramente, en hacer la digestión bajo las frazadas de la cama. Como alguien dijo, “militancia era la de antes”.
Muchos temas, semana movida, poco espacio, sigue ameritando algunas reflexiones con un salpicón breve de apuntes sueltos.
CARTELERÍA. Estamos apenas a 20 días de las elecciones nacionales y recorriendo las distintas calles de la ciudad puede apreciarse que hay una considerable presencia de la candidata a diputada frenteamplista Soledad Marazzano, sigue en el ranking carteles, del diputado y candidato a reincidir en el Parlamento del blanco Rodrigo Goñi, un escalón más abajo se ve algo de cartelería de su directo contendiente Carlos Albisu. Luego sigue el Frente Amplio con algo más de los otros 10 candidatos (surtidos) y muy poco –algo que llama la atención- de cartelería del Partido Colorado y de sus tres candidatos.
De todas formas, como alguna vez me dijo un destacado dirigente político, “diga que los carteles ni los autos no votan”. O como también sostuvo un filósofo del fútbol que lanzó una frase digna de Perogrullo que bien puede ser aplicada a esta instancia electoral, “los goles (votos) no se merecen, se hacen (o lo que es lo mismo, se meten en las urnas)”.
A no desesperar que cada vez falta menos para despejar las incógnitas e incertidumbres que hay respecto a quiénes serán los diputados electos por los distintos partidos políticos (en realidad la única interna que aún no está cerrada es la del Partido Nacional) y conocer si finalmente Salto tendrá 3 o 4 diputados (otro día si quieren, hablamos para qué sirve un diputado más para Salto, aunque debo confesar que aún no lo tengo claro).
LISTAS. Es notable ver fotos que se cuelgan en las redes sociales de militantes y dirigentes de todos los partidos políticos doblar y preparar paquetes con miles de listas para salir a repartir casa por casa y dejar preparadas otras tantas miles para el día de las elecciones y colocar en las casi 300 mesas receptoras de votos que estarán dispuestas a lo largo y ancho del departamento de Salto, dejando también un margen para reponer en caso que fuese necesario.
¿Se imaginan qué pasaría si todas esas listas terminasen en las urnas? Bueno, en realidad sería preocupante ya que nos daríamos cuenta que hay cerca de 500 mil salteños en vez de los poco más de 100 mil que están habilitados para votar. Y luego dicen que las papeleras no tienen futuro (y eso que no hicimos mención a la papelería que también se viene gastando en folletería con fotos de los candidatos y algunas propuestas). Lindos blocks con las listas quedarán tras las elecciones.
LLUVIA DE DOMINGO. Dejó a todos preparados con cartelería, banderas, volantes y listas recién salidas del horno para aprovechar uno de los últimos domingos que les quedaba para hacer campaña y la lluvia les aguó la fiesta (valga el juego de palabras), y todos debieron quedarse bajo techo, lejos de la gente.
Fue en ese momento que compartiendo un almuerzo en una institución amiga, dos dirigentes políticos del mismo sector viendo llover se congratularon por lo lindo que estaba la tarde para dormir la siesta, “este domingo descansamos” –se dijeron con una carita de placer-, cuando les recordé que solo les quedaba otro domingo para trabajar y conquistar votos porque ya al siguiente eran las elecciones, se miraron, rieron y siguieron comiendo pensando, seguramente, en hacer la digestión bajo las frazadas de la cama. Como alguien dijo, “militancia era la de antes”.
LEONARDO SILVA