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“No piensen que innovar es cambiar el mundo, los pequeños cambios también son válidos y se pueden hacer”

Charla con Pablo Godoy-Estel, Joaquín Peraza y Álvaro Menoni

La Incubadora de Empresas Gepian, Salto Emprende y Nexo (Universidad Católica), organizaron la mesa de diálogo sobre innovación: «PROHIBIDO NO INNOVAR», donde tres referentes de la innovación de Salto y Paysandú compartieron sus reflexiones sobre qué es la innovación en los negocios, qué los despierta a innovar, por qué apuestan a la innovación, qué obstáculos encontraron y cómo los vencieron. Los integrantes de la mesa fueron Pablo Godoy-Estel, productor de cine de Salto, quien recientemente ganó el Premio Goya por su documental “Frágil Equilibrio”, Joaquín Peraza y Álvaro Menoni, creadores del primer drone en Uruguay y hoy tienen una empresa llamada “AgroTrack”.
Esta mesa se realizó en el marco del lanzamiento del concurso IdeaOpen, que es un concurso de ideas donde los emprendedores participantes acompañados por Gepian, Salto Emprende y Nexo, diseñan y desarrollan sus ideas en función de desafíos y demandas concretas de la Horticultura, el Turismo e Industrias Creativas, las validan rápidamente en el mercado e intercambian con otros emprendedores e instituciones de promoción en un campamento en Termas de Arapey donde se seleccionan los ganadores que podrán postular a instrumentos Agencia Nacional de Investigación e Innovación (ANII) y la Agencia Nacional de Desarrollo (ANDE) para financiar la puesta en marcha de sus negocios.
El siguiente es un extracto de la charla mantenida entre los participantes de la mesa y el público que se hizo presente en el Centro Comercial e Industrial de Salto.
- Pablo, ¿cómo descubriste que querías hacer algo nuevo con tu carrera luego de estar establecido en Estados Unidos tras el Festival de Sundance?
Godoy-Estel- La razón en sí fue que cuando me fui, nunca me fui pensando en no volver, me fui queriendo volver. Luego por el camino que tomé en la carrera, hace dos años atrás me decía, ¿qué vuelvo a hacer a Uruguay como productor de cine? Hasta que hace unos ocho años atrás, decidí volver y probar trabajar desde aquí para afuera por medio de la tecnología, que es lo que ha funcionado. Pero en realidad la decisión siempre fue volver, y no había vuelto antes porque no encontraba cómo insertarme laboralmente.
- Joaquín, ¿qué te pasó por la cabeza para decir que querías inventar algo nuevo y luego invitarlo a Álvaro para hacer este drone?
Peraza- Siempre detrás de una idea que uno llega a desarrollar hay algo que lo motiva, en este caso fue tratar de encontrar una solución a un problema que estábamos teniendo, y más allá de qué final tenga la idea, siempre que uno la logre desarrollar y logre cumplir, la motivación que uno encuentra es todo el conocimiento que se adquiere en el trayecto del desarrollo de una idea, sin importar la motivación que uno tenga. Uno no siempre va a arrancar una idea o un proyecto con el fin que el día de mañana tenga una empresa o vivir de eso. Si puede facilitar algo en la vida, o solucionar algún problema que uno se enfrente, siempre será bienvenido poder desarrollar esa idea.
Menoni- Algo para agregar es el tema de innovar y de desarrollar cosas, que es algo que uno tiene como incorporado, es como una inquietud de siempre estar viendo oportunidades que se presentan y cosas que hay para hacer, y esa inquietud que uno tiene adentro de no dejarlas pasar y de desarrollar cosas. O sea, los que están acá y tienen ganas de innovar, capaz que todavía no tienen una idea pero estoy seguro que están siempre con los ojos bien abiertos o buscando qué es lo que se puede hacer. Eso es también un rasgo común de todos los innovadores y de los emprendedores.
- ¿Qué realidad se imaginaban que podían cambiar?
Menoni- No siempre es necesario cambiar algo. Ahora está de moda el tema de lo disruptivo. O sea, que una innovación tiene que cambiar por completo todo un negocio o toda una realidad. El tema de innovar y de ser exitoso emprendiendo es solucionar, es lo que en el ambiente llaman agregar valor. Es detectar una necesidad, sea un problema o una forma nueva de hacer algo más eficiente, más fácil o que simplemente una solución le mejore la calidad de vida a alguien, aunque sea un cambio chico, vale la pena hacerlo. Y si uno agrega valor y soluciona en algo a la sociedad, la sociedad devuelve, recompensa. No piensen que innovar es cambiar el mundo, los pequeños cambios también son válidos y se pueden hacer.
- ¿En tu caso Pablo?
Godoy-Estel- Lo que quería cambiar era básicamente mi estilo de vida, poder volver a estar en mi ciudad con mis afectos y poder seguir trabajando en lo que me gusta hacer. No pensé salir a inventar nada nuevo, pero sí tuve que esforzarme a encontrar la manera de poder hacer mi trabajo a la distancia. Cuando me vine para aquí estaba trabajando con una película de una directora americana que se filmó en la Franja de Gaza. Siempre hay diferencias horarias y de muchas otras cosas, y después tenía el proceso de pre-producción y luego el de pos-producción, y tenía que encontrar la forma de poder hacerlo desde aquí.
En la filmación, por ejemplo, usamos mucho Skype, porque como se filmó en Gaza pudo ir únicamente la directora y el director de fotografía, por cuestiones aparte de la película. Entonces, tuve que encontrar la manera de solucionar problemas a la distancia, poder estar en el set de filmación por medio de Skype y luego recibir archivos enormes para editar la película con la directora. En lo que trabajo cambia todo tan rápido, siempre hay situaciones nuevas, y siempre tengo que encontrarle la vuelta para que funcione.
- Cuando ustedes creaban en su cabeza y lo llevaban a la práctica, ¿qué les generaba incertidumbre? ¿Qué los hacía dudar?
Peraza- En el caso del drone, el contexto era muy personal, no pretendíamos expandirnos. Pero ya pasando a lo que es “AgroTrack”, ahí sí, vimos una situación diferente donde podíamos generar un impacto mayor, aportar esa solución no solamente para un uso personal, sino que vimos un problema que se le podía estar presentando a varias personas.
- ¿Pueden explicar qué es “AgroTrack”?
Menoni- Es un banderillero satelital, básicamente es un equipo que guía a los operarios de las maquinarias agrícolas para hacer un laboreo, una actividad, y los guía para hacerlo con eficiencia. O sea, es una persona arriba de un tractor que quiere hacer una pulverización, quiere fertilizar, entonces el banderillero lo guía para que todas las líneas, las pasadas en el campo, no se solapen ni se separen y que lo hagan con eficiencia.
Los banderilleros satelitales de hoy en día para hacer labores de precisión como la siembra necesitan un sistema de GPS que es terriblemente complejo y caro. Nosotros estamos desarrollando una solución que no precisa ese GPS de alta precisión, que con todo un equipo autónomo montado en el tractor ya logra la precisión necesaria para hacer ese tipo de laboreo.
Obstáculos emprendiendo hay siempre, o sea, es 90% duda. El tema es no bloquearse, empezar a buscar soluciones y empezar a transitarlos. En el caso de “AgroTrack”, la parte técnica no fue un obstáculo. Hicimos tantas cosas antes de “AgroTrack”, la gran mayoría por hobby, por ocio, que cuando se presentó la idea de “AgroTrack”, enseguida se nos ocurrió cómo hacerlo. Es decir que en la parte técnica, es el menor obstáculo, en comparación con los obstáculos que se nos presentan ahora, capaz que por nuestra formación más técnica, tiene que ver con toda la parte del plan de negocios, de presupuesto, todas esas cosas que aparte no la sabemos hacer, es algo que tenemos que machacar y seguir adelante. Pero, a cualquier obstáculo que se presente, hay que empezar a solucionarlo, caminarlo y después le terminás encontrando la vuelta.
- ¿Qué hubo entonces después del drone?
Menoni- Uno de Joaquín que estaba genial que se llamaba “Curiosity”, el último Rover que mandó la NASA a Marte, que es una camioneta 4×4 que la lograron tirar a Marte, tenía una vida útil de un año y ya lleva como tres paseando en Marte haciendo experimentos. En el caso de Joaquín, tenía el problema que en el campo de sus padres, tenía cámaras de seguridad fijas, y ese era el problema, que eran fijas. Entonces se hizo un “Curiosity” con pedazos de impresora y demás, con una cámara web, que la hackeó para que pudiese controlar los motores, entonces la cámara uno la podía controlar para que vaya para un lado y para el otro, incluso hasta tenía su estación de carga.
Peraza- La funcionalidad que tenía no era para andar en Marte. Básicamente lo que logramos fue controlar un carro con una cámara mediante internet desde cualquier lugar del mundo.
Menoni- Eso lo hizo por ocio. Una vez que estuvo funcional, duró una semana armado, porque se vino otro proyecto, precisábamos las piezas y se desarmó. El primer “AgroTrack” fue hecho con piezas del “Curiosity”. O sea, todo eso sirve para lo que se viene después. Todo conocimiento lo terminás usando en algún momento, todo, porque todo es aprendizaje.
- ¿“AgroTrack” es un emprendimiento que tiene ahora una visión de negocios, es más comercial? ¿Qué pasó en ese camino?
Peraza- El conocimiento técnico lo teníamos, por lo que nunca fue un obstáculo. Surgió primero como una solución a necesidades personales pero se trataba de una necesidad que podía aplicarse a todo un sector de productores, que si bien tienen alternativas, sería igualmente un beneficio que pudiesen contar con esa alternativa y poder así acceder a esa tecnología. Más que nada por un tema económico y de sus habilidades y practicidad que tiene el equipo frente a las otras alternativas que ya estaban en el mercado.
Menoni- Lo que nos ahorró un paso bien importante fue la validación del mercado, que cualquier emprendedor tiene que hacer. Una vez que a alguien se le ocurra un producto o un negocio nuevo, tiene que salir a mirar si el mercado lo precisa, si es viable o no, porque si no van a estar invirtiendo tiempo en algo que nunca vas a vender. Cuando se terminó el primer prototipo de “AgroTrack”, que era para uso del padre de Joaquín, ahí lo empezaron a pedir, y automáticamente fue algo comercial porque se empezaron a fabricar para que los vecinos lo usen a un costo. Ahora lo que pretendemos hacer es llevarlo a otra etapa.
- ¿Cómo pasar de ese cine que se hace con pasión a un cine que dé ganancias y que se convierta en un negocio?
Godoy-Estel- Tengo ciertos límites en cuanto a lo financiero cuando me presentan un proyecto, lo que me gusta o me siento cómodo haciéndolo, porque hoy en día hay más contenido, cada día hay distintas maneras. Entonces, hay ciertos presupuestos que por ser altos se dejan de lado porque son difíciles de recuperar. Soy de los que gusta hacer proyectos que me interesan personalmente, pero también que tengan una forma de llegar a la gente de distintas maneras.
Hay una película que produje hace unos años que sabía que nunca estaría en el cine por la temática, pero también sabía que había una audiencia que pensaba que podía verla y que pagaría 2 o 3 dólares por mirarla. Así que además de tratarse de un proyecto que me interese, se debe buscar la audiencia que tiene cada proyecto, y dependiendo de eso, me ajusto a un presupuesto que trato que siempre sea lo mínimo posible.