Casación respaldó la investigación contra Boudou por el caso Ciccone

Se trata del segundo tribunal más importante después de la Corte. Avaló el testimonio de la ex esposa de Alejandro Vandenbroele que señaló a éste como “testaferro” del vice.
El vicepresidente Amado Boudou recibió ayer otro duro revés judicial por su actuación en el rescate de la ex Ciccone. El dato político es que esta vez fue como presidente en ejercicio. La Cámara de Casación, la máxima instancia penal, convalidó la declaración de la ex mujer de Alejandro Vandenbroele, Laura Muñoz, quien lo acusó de ser el “testaferro” del vice, el allanamiento en su casa de Mendoza, y las actuaciones posteriores. Es la tercera derrota al hilo para la estrategia judicial que desplegaron, de manera coordinada, Vandenbroele, Boudou y su socio José María Núñez Carmona, con el objetivo de dilatar la investigación. El juez Ariel Lijo y la Cámara Federal ya habían fallado de la misma manera, avalando la investigación que realizó el primer fiscal de la causa, Carlos Rívolo. Aunque es apelable, en Tribunales ya se especula con que el fallo lo deja a Boudou al borde de la indagatoria.
En la causa se busca determinar si Boudou se interesó en la quiebra de la ex Ciccone para permitir que sea controlada por sus allegados. El vice está imputado por tráfico de influencias y lavado de dinero. También es investigado por enriquecimiento ilícito. Las causas en su contra no le impidieron hacerse cargo del Ejecutivo cuando la presidenta Cristina Kirchner tuvo que tomarse licencia. Pero fueron desgastando su imagen, incluso dentro del Gobierno. El jueves, en su última aparición pública, Boudou destacó que es parte “del equipo de Cristina Fernández”, sin identificar al destinatario de su mensaje.
La Cámara de Casación rechazó ayer los pedidos de nulidad presentados por el abogado de Vandenbroele, Germán Soria, que buscaba desacreditar el testimonio de Muñoz a raíz de su vínculo matrimonial. Ocurre que el Código Procesal Penal prohíbe declarar a los familiares directos del imputado (cónyuge, ascendientes, descendientes o hermanos), “a menos que el delito aparezca ejecutado en perjuicio del testigo o de un pariente suyo de grado igual o más próximo que el que lo liga con el imputado”.
Con distintos argumentos, los tres camaristas rechazaron la imposibilidad de Muñoz de declarar contra su marido y de denunciarlo.
El juez Gustavo Hornos evaluó “el conflicto familiar” entre Muñoz y su marido previo a su declaración judicial. Y destacó que los derechos no son absolutos al valorar los pedidos de la defensa de Vandenbroele. Juan Carlos Gemignani tuvo en cuenta que las declaraciones de Muñoz “no determinaron el impulso fiscal de la causa”. Pero también resaltó que estaba quebrado el vínculo familiar entre Vandenbroele y su esposa antes que ésta hablara en los medios y en la Justicia. “No ha existido en la relación entre la testigo y el Sr. Vandenbroele ninguna ´familia’ que proteger”, justificó Gemignani. Sobre la declaración testimonial de Muñoz, el magistrado tuvo en cuenta que se basó en las peleas con su ex, previas al divorcio, y no sobre la supuesta relación entre Vandenbroele y Boudou. Pero fue más allá y reclamó que se tomen medidas de seguridad para resguardar a Muñoz y sus hijos. A su turno, el juez Mariano Borinsky también rechazó la nulidad del testimonio de Muñoz. Dijo que la ex de Vandenbroele “no fue la denunciante” en la causa y que “existían vías de investigación independientes” a su testimonio. También destacó el “carácter genérico e impreciso” de sus dichos ante el fiscal Rívolo, a comienzos de 2012. Para el magistrado, la defensa de Vandenbroele “no ha logrado demostrar que el vínculo de parentesco puede otorgar sustento a la pretendida nulidad”.
El fallo representa una derrota a la maraña de apelaciones de Boudou y sus allegados. El intento de anular el testimonio de Muñoz ya había sido rechazado por Lijo y por la Sala I de la Cámara federal, que suele fallar en coincidencia con los intereses del Gobierno. Según fuentes judiciales, ahora deberían comenzar las pericias sobre las computadoras de Vandenbroele que fueron secuestradas en la casa que compartía con Muñoz en Chacras de Coria, en las afueras de la capital mendocina. Los peritos ya están designados.

Se trata del segundo tribunal más importante después de la Corte. Avaló el testimonio de la ex esposa de Alejandro Vandenbroele que señaló a éste como “testaferro” del vice.

El vicepresidente Amado Boudou recibió ayer otro duro revés judicial por su actuación en el rescate de la ex Ciccone. El dato político es que esta vez fue como presidente en ejercicio. La Cámara de Casación, la máxima instancia penal, convalidó la declaración de la ex mujer de Alejandro Vandenbroele, Laura Muñoz, quien lo acusó de ser el “testaferro” del vice, el allanamiento en su casa de Mendoza, y las actuaciones posteriores. Es la tercera derrota al hilo para la estrategia judicial que desplegaron, de manera coordinada, Vandenbroele, Boudou y su socio José María Núñez Carmona, con el objetivo de dilatar la investigación. El juez Ariel Lijo y la Cámara Federal ya habían fallado de la misma manera, avalando la investigación que realizó el primer fiscal de la causa, Carlos Rívolo. Aunque es apelable, en Tribunales ya se especula con que el fallo lo deja a Boudou al borde de la indagatoria.

En la causa se busca determinar si Boudou se interesó en la quiebra de la ex Ciccone para permitir que sea controlada por sus allegados. El vice está imputado por tráfico de influencias y lavado de dinero. También es investigado por enriquecimiento ilícito. Las causas en su contra no le impidieron hacerse cargo del Ejecutivo cuando la presidenta Cristina Kirchner tuvo que tomarse licencia. Pero fueron desgastando su imagen, incluso dentro del Gobierno. El jueves, en su última aparición pública, Boudou destacó que es parte “del equipo de Cristina Fernández”, sin identificar al destinatario de su mensaje.

La Cámara de Casación rechazó ayer los pedidos de nulidad presentados por el abogado de Vandenbroele, Germán Soria, que buscaba desacreditar el testimonio de Muñoz a raíz de su vínculo matrimonial. Ocurre que el Código Procesal Penal prohíbe declarar a los familiares directos del imputado (cónyuge, ascendientes, descendientes o hermanos), “a menos que el delito aparezca ejecutado en perjuicio del testigo o de un pariente suyo de grado igual o más próximo que el que lo liga con el imputado”.

Con distintos argumentos, los tres camaristas rechazaron la imposibilidad de Muñoz de declarar contra su marido y de denunciarlo.

El juez Gustavo Hornos evaluó “el conflicto familiar” entre Muñoz y su marido previo a su declaración judicial. Y destacó que los derechos no son absolutos al valorar los pedidos de la defensa de Vandenbroele. Juan Carlos Gemignani tuvo en cuenta que las declaraciones de Muñoz “no determinaron el impulso fiscal de la causa”. Pero también resaltó que estaba quebrado el vínculo familiar entre Vandenbroele y su esposa antes que ésta hablara en los medios y en la Justicia. “No ha existido en la relación entre la testigo y el Sr. Vandenbroele ninguna ´familia’ que proteger”, justificó Gemignani. Sobre la declaración testimonial de Muñoz, el magistrado tuvo en cuenta que se basó en las peleas con su ex, previas al divorcio, y no sobre la supuesta relación entre Vandenbroele y Boudou. Pero fue más allá y reclamó que se tomen medidas de seguridad para resguardar a Muñoz y sus hijos. A su turno, el juez Mariano Borinsky también rechazó la nulidad del testimonio de Muñoz. Dijo que la ex de Vandenbroele “no fue la denunciante” en la causa y que “existían vías de investigación independientes” a su testimonio. También destacó el “carácter genérico e impreciso” de sus dichos ante el fiscal Rívolo, a comienzos de 2012. Para el magistrado, la defensa de Vandenbroele “no ha logrado demostrar que el vínculo de parentesco puede otorgar sustento a la pretendida nulidad”.

El fallo representa una derrota a la maraña de apelaciones de Boudou y sus allegados. El intento de anular el testimonio de Muñoz ya había sido rechazado por Lijo y por la Sala I de la Cámara federal, que suele fallar en coincidencia con los intereses del Gobierno. Según fuentes judiciales, ahora deberían comenzar las pericias sobre las computadoras de Vandenbroele que fueron secuestradas en la casa que compartía con Muñoz en Chacras de Coria, en las afueras de la capital mendocina. Los peritos ya están designados.