Toma de decisiones: la empresa y la persona

Universidad Católica, días 9 y 10 de Noviembre

A nivel de la empresa, la forma cómo se toman e implementan las decisiones definen en buena medida el desempeño de una organización y su éxito en el cumplimiento de su propósito.
A nivel personal, la toma de decisiones forma parte de la esencia del directivo. Y además es fundamental, es un medio fundamental para convertirse en la persona que está llamado a ser.
Para tomar las decisiones importantes, se requiere razón, emoción y voluntad. Estos tres elementos se encuentran en lo que normalmente llamamos nuestro «corazón». Nuestra dimensión afectiva es determinante, y para las decisiones importantes no nos alcanza solamente la razón.
La razón es muy importante para ayudarnos a darle un marco, pero la pregunta de fondo «¿Qué es lo que realmente queremos?» es fundamental ya que a partir de ahí es que la toma de decisiones se convierte en un medio para acercarnos a nuestra visión, nuestra identidad, nuestro propósito.
Ante decisiones importantes tanto a nivel empresarial como personal, es normal que tengamos emociones y sentimientos encontrados y que eso nos genere ansiedad o al menos desasosiego. Hay mucho en juego y los riesgos son importantes.
De a ratos las emociones nos señalan una de las opciones como mejor, pero luego dudamos y la otra luce mejor. Esta lucha emocional, afectiva es parte inherente de muchas grandes decisiones. Estos sentimientos son claves, pero ¿cómo sabemos cuáles de estos sentimientos y emociones nos conducen hacia la dirección correcta y cuáles no?
Precisamente, para lidiar con estos «corazones divididos» es que nos introducimos en el discernimiento emocional, afectivo, espiritual. Espiritual en el sentido humano del término – no necesariamente incluye lo religioso – pero sí tiene que ver con aquello que nos importa, que hace a nuestra identidad y propósito, con nuestros deseos y afectos.
Hay principios y reglas del discernimiento que nos permiten adentrarnos en estos sentimientos encontrados para irnos dando cuenta cuál es la mejor decisión. No es un método infalible, pero al incorporar la dimensión afectiva que es central a la toma de decisiones, nos da un nivel de confianza mucho mayor para abordar las decisiones importantes.
Temas:
EMPRESA Y TOMA DE DECISIONES
– El proceso de toma de decisiones
– Factores que afectan la toma de decisiones
– Sesgos y errores en el proceso de toma de decisiones
– Nivel de iniciativa y toma de decisiones
– Diseño de la organización en torno a decisiones
LA DIMENSIÓN PERSONAL
– ¿Por qué es tan difícil tomar buenas decisiones?
– Principios del discernimiento emocional, afectivo, espiritual
– Reglas del discernimiento
– Escenarios y modos de toma de decisiones
– Signos de una buena decisión
Ing. Alejandro Stanham.