NO SE PUEDE MULTIPLICAR LA RIQUEZA DIVIDIÉNDOLA

Por Dr. Adrián Báez
Estimados lectores. Hace algún tiempo, mi abuela, que hoy cuenta con 92 venerables años, me contó un cuento que encerraba una moraleja nada despreciable de tener en cuenta en los días actuales. Se trataba de una discusión entre un padre y una hija, cuyas diferencias políticas parecían irreconciliables, como sucede en numerosas familias compatriotas. Decía así: “Una universitaria cursaba el último año de sus estudios. Como suele ser frecuente en el medio universitario, la chica pensaba que era de izquierda y, como tal, estaba a favor de la distribución de la riqueza. Tenía vergüenza de su padre, un empresario exitoso. Él era de derecha y estaba en contra de los programas socialistas. La mayoría de sus profesores le habían asegurado que la de su papá era una filosofía equivocada.
Por lo anterior, un día ella enfrenta a su padre. Le habló del materialismo histórico y la dialéctica de Marx tratando de hacerle ver cuan equivocado estaba al defender un sistema tan injusto. En eso, como queriendo hablar de otra cosa, su padre le preguntó: -¿Cómo van tus estudios? –Van bien –respondió la hija, muy orgullosa y contenta-. Tengo promedio de 9, hasta ahora. Me cuesta bastante trabajo, prácticamente no salgo, no tengo novio y duermo cinco horas al día, pero, por eso ando bastante bien, y voy a graduarme a tiempo.
Entonces el padre le preguntó: -Y a tu amiga Melisa, ¿cómo le va? La hija respondió muy segura: -Bastante mal, Meli no se exime porque no alcanza el 6, apenas tiene 4 de promedio. Pero ella se va a bailar cada semana, pasea, fiesta que hay está presente, estudia lo mínimo, y falta bastante… no creo que se reciba este año.
El padre, mirándola a los ojos, le respondió: -Entonces habla con tus profesores y pídeles que le transfieran 2.5 de los 9 tuyos a ella. Esta sería una buena y equitativa distribución de notas, porque así las dos tendrían 6.5 y se graduarían juntas.
Indignada, ella respondió: ¡¿Estás borracho?! ¡Me rompo el alma para tener 9 de promedio! ¿Te parece justo que todo mi esfuerzo se lo pasen a una vaga, que no se esfuerza por estudiar? Aunque la persona con quien tengo que compartir mi sacrificio sea mi mejor amiga… ¡¡No pienso regalarle mi trabajo!!
Su padre la abrazó cariñosamente y le dijo: ¡Bienvenida a la derecha!
Moraleja: Todos somos rápidos para repartir lo que es ajeno. Este mensaje es muy cortito, tremendamente claro y se aplica 100% a nuestra realidad social.
El mismo esta en consonancia con el pensamiento del reconocido predicador norteamericano, Dr. Adrián Rogers, quien expresó una idea que hoy, se encuentra latente en la discusión general y más vigente que nunca: qué país queremos y sobre qué bases.
Rogers sostuvo: “Todo lo que una persona recibe sin haber trabajado para obtenerlo, otra persona debe haber trabajado para ello, pero sin recibirlo… El gobierno no puede entregar nada a alguien, si antes no se lo ha quitado a otra persona”. “Cuando la mitad de las personas llegan a la conclusión de que ellas no tienen que trabajar porque la otra mitad está obligada a hacerse cargo de ellas, y cuando esta otra mitad se convence de que no vale la pena trabajar porque alguien les quitará lo que han logrado con su esfuerzo, eso… mi querido amigo… es el fin de cualquier Nación. No se puede multiplicar la riqueza dividiéndola”.







El tiempo

Ediciones anteriores

septiembre 2018
L M X J V S D
« ago    
 12
3456789
10111213141516
17181920212223
24252627282930

  • Otras Noticias...