Para el nuevo presidente del Centro Comercial, “más allá de la realidad, tenemos que ser optimistas de que vamos a salir”

Entrevista a Atilio Minervine

Atilio Minervine es el nuevo presidente del Centro Comercial e Industrial de Salto (CCIS), quien espera “estar a la altura de quienes me precedieron”. Se lo vio muy activo como directivo durante la presidencia de Nicolás Sant’Anna, y la elección de sus compañeros marcan la continuidad del camino emprendido. LINK dialogó con Minervine para conocer de primera mano su pensamiento del tiempo y de los desafíos que se tiene por delante.
- En la presidencia de Nicolás Sant’Anna se lo vio bastante activo trabajando en la directiva del CCIS, ¿podría entenderse que esta nueva responsabilidad solo implica un cambio de rol que asegura cierta continuidad en la conducción de esta entidad?
– Sí, porque vamos a mantener lo que se venía haciendo, porque el equipo es prácticamente el mismo, los directivos se quedaron y vinieron algunas nuevas personas para aportar. Vamos a seguir con lo que se venía trabajando porque 20181112_183411hay ya mucho trabajo avanzado, hay cosas que están por plasmarse y otras que son más a largo plazo. El tema de los indicadores, que fue un legado que nos dejó Sant’Anna, fue el impulsor, nos pareció una buena cosa y va a seguir. Trabajaremos para mejorarlo aún más. Por otro lado, tenemos todas las comisiones de trabajo que son importantes, que nos ayudan a ser más profesionales y a respaldar más e informar mejor a todos quienes tienen ganas de invertir en Salto. Y según el área de negocio en el que se piensa trabajar, esa comisión los recibe, más allá que el presidente los pueda recibir también, se lo apoya desde quienes conocen ese rubro, le dan una idea más clara sobre lo que se puede hacer y de lo que no.
Tuvimos en su momento una reunión con la intendencia, donde comentamos el tema de nuestras comisiones, de donde quedó un nexo con la intendencia. Entonces, viene alguien anunciando un emprendimiento, la comisión referente a ese rubro lo recibe y le informa que nuestro contacto con la intendencia es fulano, para así estudiar los aspectos técnicos y legales, como por ejemplo, lo del ordenamiento territorial. O sea que en esa línea las comisiones van a seguir funcionando.

- ¿Con un espíritu crítico o de colaboración?
– Vamos a trabajar mucho con una visión positiva. El martes estuvo en Salto Enrique Baliño, invitado por el Estudio Ferrere, nosotros lo respaldamos, muchas empresas del medio hicieron el aporte para que él pueda llegar a dar esa charla porque obviamente eso tuvo un costo, fue una charla abierta a todo público, sin costo, y hablar desde ese sentido de decir bueno, tenemos una realidad que sabemos cuál es, y hay factores sobre los que no podemos incidir. Entonces, debemos buscar nuestras fortalezas y ser creativos para sacar adelante la empresa y que el departamento crezca, porque como gremial empresarial que somos, también somos parte de la sociedad, y cuando defendemos a nuestros socios, o sea a los comerciantes, también defendemos al mercado laboral de Salto y apuntamos a qué eso crezca, porque también, tenemos una masa de asociados, que son quienes nos ayudan a seguir trabajando desde el punto de vista administrativo, que hay costos para cubrir, pero trabajamos para nuestros socios, pero los beneficios muchas veces son para todos los ciudadanos.
Un ejemplo es el logro de la rebaja del IMESI en los combustibles, que justamente el tema de los indicadores sirvió para poder conseguir eso, porque le explicamos al gobierno que se estaba vendiendo menos litros de combustible por la diferencia de precios, y eso ayudó a que el gobierno tomara una decisión. La Universidad Católica Campus Salto también colabora y trabajamos en un proyecto que bimensualmente tienen los índices de precios con Brasil y con Argentina, que ayuda también para saber cómo estamos parados en Salto. Esto nos va dando una dinámica de trabajo que cada vez es mejor, más ejecutiva.
El CCIS en estos 113 años de rica historia con 39 presidentes de nuestra institución, ha trabajado para la sociedad, ayudando al crecimiento y se ha unido a causas comunes para generar el desarrollo en Salto. Queremos hacer entender al comerciante lo bueno que es ser integrante del CCIS. Seguiremos siendo una directiva de puertas abiertas y para todos los comerciantes. En esa línea vamos a trabajar, para que se acerquen, conozcan los beneficios que implican ser socios del CCIS, y que nos ayuden a enriquecer el debate o a mejorar las cosas en las que estamos trabajando.

- Justamente, se trata de un CCIS que en los últimos años no ha estado solo para temas de sus socios sino de toda la sociedad, como cuando se incorporó al trabajo por un IMAE Cardiológico para Salto o intervino en el tema de la seguridad. En ese sentido, para ustedes, ¿cuál fue el momento más complicado que les tocó vivir durante la presidencia anterior?
– Muchas veces hemos tomado la posta en temas que no son inherentes a lo comercial, como el de la seguridad, que fue uno de los temas más complicados que nos tocó pasar. Se armó una Comisión de Seguridad presidida por Alfredo Berretta en su momento, que se empezó a compenetrar y a tener reuniones junto al presidente con muchos actores de organismos que deberían ser los que se encarguen de este tema, jueces, fiscales, Ministerio del Interior, Presidencia de la República, y en Salto además con las fuerzas vivas. Va a ser un año que se hizo una reunión donde participaron todos los actores políticos y que pensamos reeditar, porque además, cuando se terminó esa reunión, quedaron seis puntos que les dejamos como deberes a nuestros representantes nacionales, y este año pensamos reunirnos de vuelta para que nos cuenten qué trabajaron sobre eso y dejarles nuestras inquietudes.
Ahora estamos en un momento bien, no se da más aquella locura que pasó, que era un día el robo en un lugar y al otro día en otro comercio. Salías de tu casa, ibas a trabajar porque precisas el sueldo pero ponías en riesgo tu vida, entonces te preguntabas, ¿cuánto vale el trabajo? Un comerciante de un almacén nos dijo que ganaba poco y todavía tenía miedo que lo lastimen a él o a alguien de su familia. Entonces, se pone en juego la viabilidad de un emprendimiento comercial. O sea que, sin temor a equivocarme, creo que el tema de la seguridad en el período anterior fue el que más nos ocupó, más allá del tema de las políticas de frontera que es algo que queremos trabajar mucho ahora, no solo para que se tomen medidas cuando es muy conveniente del otro lado y la gente se vaya en avalancha a comprar, sino que haya políticas de frontera que cuiden el comercio local buscando de alguna manera algún beneficio, como fue lo del IMESI para el combustible, alguna manera de alivianar la carga fiscal para los comerciantes que están en Salto, porque la frontera tiene ese problema.

- Eso es cuando el pasado se mezcla con las tareas pendientes del presente, ¿y cuando el presente se choca con el futuro?
– Bueno, ahora estamos participando en un espacio que se llama “Salto 2030”, nuevamente con la academia de la universidad, la intendencia, el CLAEH, que fue contratada para hacer ese estudio, y de actores privados como Salto Hortícola, SOFRILS, Agropecuaria de Salto, CCIS, Fundación Salto Grande y algún otro que me puedo estar olvidando, hay muchos actores involucrados. Ocurre que en el año 2009 se hizo un estudio pensando en el lapso de 30 años. El gran problema es que la realidad de hoy nos dice que estamos peor de lo que habían estimado que íbamos a estar. De hecho vemos un mapa de Uruguay donde según la OPP crecimos apenas un 0,5% del PBI, fuimos el departamento que menos crecimos.

Quizás sea porque uno es salteño, pero creo que vivimos en uno de los departamentos más ricos y que tiene más diversidad, con el agro, turismo, arroz, horticultura, citrus, la represa que podría darnos algún beneficio, por nombrar solo algunas cosas. En función de eso, se está trabajando y pensando qué cosas hacer en el corto, mediano y largo plazo. Estamos a 12 años del 2030, que para algunos pueda parecer poco y para otros, mucho tiempo. Queremos ver que se concreten cosas, quizás por la ansiedad que tiene el sector privado, que tiene que ejecutar porque si no haces las cosas, te quedas en el tiempo. Es otra dinámica.
Por suerte todos están entendiendo que vamos en el mismo barco, que tenemos que buscar puntos de encuentro y no de desencuentros. Y cuando uno está en la posición que me toca hoy, uno debe honrar a la institución, tratar de tender puentes y generar vínculos para que las cosas salgan, pese a las diferencias que siempre van a estar.

- ¿Cuál es el principal desafío para su presidencia?
– El principal desafío para esta presidencia es plasmar algunas cosas, teniendo en cuenta que tenemos dos años por delante, que son años electorales y va a ser muy difícil desde las políticas públicas ejecutar alguna cosa, porque hay algunos que se van y otros que quieren cerrar los proyectos, pero la idea es ir cerrando las cosas que estamos haciendo. Personalmente nos gustaría aumentar la masa de socios, pero no por generar más ingresos sino porque tenemos que ampliar el espectro de rubros, de zonas. Salto es muy grande y hay realidades diferentes, porque según la zona, la realidad del comerciante varía.
Estamos trabajando junto a Salto Emprende, a la intendencia y a un buen aliado que es la Fundación Salto Grande, que nos ha apoyado muchísimo. Estamos apoyando al emprendedurismo y junto a estas instituciones estamos todos comprometidos en hacer cosas y colaborar. También tenemos a la Incubadora de empresas Gepián.
Esperemos además que las comisiones continúen trabajando para mejorar; seguir también manteniendo el buen relacionamiento con las entidades públicas porque más allá de las diferencias, hay diálogo, que es lo más importante, porque habiendo diálogo, todo se soluciona.
Más allá de la realidad, tenemos que ser optimistas de que vamos a salir. Quienes trabajamos en esta institución damos señales de optimismo, porque somos un equipo humano que trabaja honorariamente, que pone tiempo y un pienso para empujar que las cosas salgan.

PORTFOLIO DE ATILIO MINERVINE
Casado con Natalia de los Santos, “la familia es lo más grande que uno tiene”, dice emocionado. “Tengo 4 hijos, uno de 18 (Felipe), uno de 14 (Andrés), una nena de 11 (Guadalupe) y uno de 8 (Antonio), pero después de Felipe tuve otra hija que se llama Rafaela y se murió”… “En verdad me emociono porque aparte de toda la familia ampliada que uno tiene, son lo que por esta actividad y algunas otras que uno hace con la comisión de rugby o con el colegio, se les roba mucho tiempo. Esta actividad la hago porque me gusta, y me emociono porque la familia es mi sustento, y si tuviera que elegir, obviamente que elegiría la familia. Soy de los que cree que, aparte de creer en Dios, hay que hacer cosas por uno, por la familia pero también por los demás. Una vez escuché que en la vida el 80% son ejemplos y el 20 restante son palabras. Entonces si te van a seguir, será por los ejemplos que demos en vida y no por lo que uno pueda decir”.
Es del signo de Cáncer. De chiquito trabajó mucho con su padre en las actividades del campo. Es hincha de Salto Rugby, que es donde juegan sus hijos. ¿Una asignatura pendiente? Aprender a nadar. ¿Una comida? Toda aquella que comparta con la familia y con los amigos. ¿Un libro? “No más pálidas” de Enrique Baliño. ¿Una película? La Lista de Schindler. ¿Un hobby? Me gusta sentarme a pensar, si es en el campo mejor, porque así puedo mirar lejos. ¿Qué música escucha? Rock de los 80. ¿Qué le gusta de la gente? Que sea sincera. ¿Qué no le gusta de la gente? En verdad tolero, si algo no me gusta lo dejo pasar porque todos tenemos mochilas diferentes y no todos tienen que mirar las cosas igual que yo.







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