- Diario El Pueblo - http://www.diarioelpueblo.com.uy -

¿Por qué no informan?

Hace 30 años, todo era mucho más lento. Cuando ocurría un hecho, las autoridades tenían que verificarlo y luego citar a los medios de comunicación para que estos difundieran la noticia. Eso llevaba a que por un lado, haya certeza sobre la existencia del caso concreto. informacion [1]Y por otro lado, convicción a nivel oficial de que los hechos habían ocurrido y por lo tanto, se podían comunicar y entonces había una responsabilidad a la hora de informar que era ineludible.
Pero los tiempos cambiaron. Ahora las redes sociales e internet hacen que todos vivamos una vorágine que si no la sabemos frenara a tiempo, puede volverse una explosión de información sin sentido, que solo genera temor, pánico y caos, además de una confusión enorme entre la opinión pública si no se sale a tiempo decir qué es lo que pasa.
Actualmente, la transparencia de los organismos públicos se miden por la política comunicacional que los mismos tengan, porque cuánto más abierto son a brindar información y a exponer a través de los canales oficiales en redes sociales de las decisiones que toman los mismos, más credibilidad generan y mayor es el grado de confianza que terminan teniendo con la población.
Pero eso es algo que deben aprenderlo primero y bien las autoridades a la hora de asumir sus cargos. Porque si ellos no dan pie en bola en el asunto, toda la cadena de mando se corta y la política comunicacional comienza a fallar, no se brindan datos, las decisiones se toman entre cuatro paredes, la manejan tres personas y no son capaces de enfrentar a los medios de comunicación por el temor que tienen de no saber qué decirles, ni mucho menos, cómo hacerlo.
Hace pocos meses, una novel jerarca de una institución de salud local, me dijo “nosotros a la comunicación acá la manejamos así nomás, ‘caserita’, no le damos mucha vuelta”. Y yo no tuve otra que decirle: “yo a la medicina también la manejo así nomás, me tomo un yuyo que es más sano y no le pago a un médico para que me atienda ni de casualidad, todo caserito”. Así se le caen los diplomas al tacho.
Hoy esa institución carece de una política comunicacional, no tiene a nadie que transmita tranquilidad a la población en su nombre porque se apoyan en los organismos centrales, que no atienden los casos puntuales del interior del país, porque a ellos eso, no le da rédito, sino que lo único que les favorece es que a los hospitales de la capital les saquen foto con los pisos brillantes y las fachadas pintadas.
Esto, lamentablemente, porque las políticas de salud se manejan desde justamente la política, pero la clase política, donde le hacen creer a la población que según quién esté al frente de los organismos públicos de salud, el sistema va a estar mejor. Entonces hacen lo que quieren, informan lo que les conviene y le dicen a quién hablar y a quién no. Esto genera confusión y hasta temor entre la población, sobre todo en la del interior, pero a ellos esto tampoco les interesa.Es triste que así sea, pero así funciona. Ayer murió una salteña, que entre otras penosas enfermedades también tenía Leishmaniasis. Pero nosotros los salteños de a pie nos preguntamos ¿cuál fue la causa de la muerte?, ¿fue la leishmaniasis o fue otra enfermedad a la que se le sumó esta última y la falta de defensas hizo que su estado de salud se deteriorara aún más y terminara falleciendo?
¿Qué debemos esperar lo salteños de la Leishmaniasis? No sabemos ni jota, más de lo que nos dicen con algunos folletos y nos transmiten que a los perros hay que sacrificarlos. Pero todos estamos en ascuas con el tema, porque era un caso muy grave como para dejarlo pasar así como así, como para que la población no supiera cuán grave es el asunto. La información pública es una herramienta muy importante que le pertenece, como no podía ser de otra manera, a la población, no a las instituciones públicas y mucho menos a quienes por decisión político partidaria, manejan estas instituciones de momento. Todos nosotros debemos saber a qué nos estamos ateniendo, porque estamos en el foco del asunto, es en Salto donde está instalada de manera abrumadora el vector de esta enfermedad, y nosotros como vecinos de esa misma comarca, debemos estar sobreinformados sobre el asunto.Quizás la leishmaniasis no hizo más que agravarle otra patología que la paciente ya padecía, y tristemente, terminó falleciendo. Pero ¿por qué no salen las autoridades a decirlo? ¿Por qué no vienen a Salto o brindan al menos un comunicado público con la certeza de lo que las cosas son? Esperamos que en las próximas horas las autoridades recapaciten y le den a la población toda la información sobre este asunto, con el fin de que la gente sepa a qué atenerse, porque de lo contrario, seguirán en falta y serán responsables en el caso de que esta enfermedad se multiplique en humanos.

HUGO LEMOS