¿Programa o teatros sobre innovación?

El empresario tiene claro que la innovación es el camino que debe tomar si lo que busca es crecer. Al fin y al cabo, sea por una ineficiencia o falla que depende de la gestión interna o del entorno; el acto de innovar como medio para la resolución de problemas o la identificación de oportunidades se convierte en la hoja de ruta a transitar si lo que se espera es no perder terreno en el mercado.
No obstante, a la sensibilización empresaria sobre la innovación que la caracteriza un «¡Queremos hacer de otra manera las cosas!» o «¡Tenemos muchas ideas y queremos implementarlas», la prosigue un «Si, estamos muy seguros, pero, ¿cómo innovar?», y a partir de allí una serie de dudas sobre qué hacer.
¿Innovación?, hablemos de pensamiento de diseño. Pareciera que las investigaciones realizadas en la Universidad de Stanford o los pioneros usos llevados adelantes por la Consultora Ideo a comienzos de los años 90, se encuentran hasta como una muletilla a cualquier duda sobre la innovación. En línea con esto, la lluvia de ideas como una herramienta vedette que facilita todo proceso de generar ideas.
El objetivo de presente artículo, es introducir al lector sobre qué aspectos se recomienda no perder de vista a la hora de «asegurar» o al menos reducir la probabilidad de que un proyecto de innovación fracase.
La contratación o participación en un programa o taller sobre innovación son una posibilidad, sin embargo, el hecho de que dichos servicios sean intangibles conlleva a la posibilidad de terminar confundiendo programas con teatros sobre innovación.
La innovación está en todos lados.
Pensamiento de diseño, lluvia de ideas y algo más. Las técnicas de creatividad e innovación abundan, no obstante, no siempre la misma «cuaja» con eficacia.
El facilitador que habla sobre innovación en un punto de su taller hace referencia a la técnica de Brainstorming o lluvia de ideas; y con mucha seguridad aclara que para la misma sea efectiva los participantes no pueden censurar o auto-censurarse respecto a ideas «más irracionales» ni tampoco comentar las ideas, sino que lo que impodiferencias-entre-creatividad-e-innovacionrta más que la calidad de las mismas, es la cantidad.
El Brainstorming, es una técnica creativa grupal cuyo objetivo es la generación de nuevas ideas sobre un tema o problema concreto en un ambiente relajado.
A partir de allí, un esquema de trabajo grupal, propio del pensamiento de diseño, que pasa de divergencias e convergencias, empatizando, definiendo, ideando, prototipando y testeando…
El pensamiento de diseño se presenta como una metodología para desarrollar la innovación centrada en las personas, ofreciendo una lente a través de la cual se pueden observar los retos, detectar necesidades y finalmente solucionarlas.
… Ha trascurrido un día desde que se llevó adelante el taller, la motivación es alta y ello trae consigo el interés de volcar los aprendizajes adquiridos en el emprendimiento o empresa, sin embargo, por alguna razón u otra aparecen dudas que dificultan hacer cosas nuevas con valor.
Cuando nos referimos a innovación una primera cosa es clara; no es posible pretender que un taller de sensibilización o introducción satisfaga la necesidad de «ir más allá de los titulares de innovación».
La autopsia de lo que ocurre con los proyectos «de innovación» sobre los cuáles se trabaja y que dejan «gusto a poco» termina encontrando al emprendedor o empresario frente a frente con el tema de qué tan efectivo ha sido. Posteriormente, comienzan a surgir una serie de interrogantes que invitan a reflexionar sobre cómo innovar e innovar bien, es decir, con un método.
Foco, bendito foco
Competencias colaborativas de emprendedores a partir de un desafío o también conocidas como Hackathones son uno de los principales caminos para desarrollar productos «a partir de un problema o necesidad», y a partir de allí, una estrategia para trabajar en lo que refiere al emprendimiento corporativo o intraemprendimiento.
Un Hackathon, desde el punto de vista organizativo, supone una dinámica horizontal e intensiva en donde los participantes complementan experiencias y habilidades individuales con el propósito de desarrollar soluciones concretas.
Si bien, para los especialistas en educación, los mismos posean ciertas características propias de un dispositivo pedagógico en tanto promueve el trabajo colaborativo entre pares orientado a la resolución de problemas, hace foco sobre el proceso de trabajo como instancia de aprendizaje y favorece la motivación intrínseca de los participantes; no necesariamente pedagogía emprendedora y aplicabilidad empresarial van de la mano.
Al igual que una lluvia de ideas en la que se generan muchas ideas, implementar un Hackathon debe tener un foco bien definido, y para ello la importancia de tener claro el alcance de lo que se pretende lograr con su realización. innovacion-11-Innovación-impulsada-por-los-usuarios-Eric-von-Hippel
Si lo que se busca es transferir las bases generales de la herramienta de innovación, bastará con plantear un desafío genérico, quizás algo ambiguo y con ello introducir a estudiantes, sin embargo, lo que se pretende es a partir del mismo desarrollar una idea, deberá ser específico y contener un brief o documento informativo que contiene la información imprescindible para poder empezar a planificar o ejecutar un proyecto.
Equipos de alto desempeño
Hechos no palabras, más que una cita de la anterior campaña hacia la Presidencia de la República, ha sido la cita que en Salto se lo ha identificado a Saturnino Ribes, y con la misma la noción fundamental que más que personas con ideas románticas de lo que se debería hacer, hacen falta «manos» para ejecutar.
De nada sirve sobregirar en torno al desarrollo de las ideas, proyectos de innovación, sin un fuerte ejercicio volcado a generar resultados y para ello, la importancia que tiene contar con un equipo con aptitudes y actitudes para pasar del dicho al hecho las buenas intenciones que se desarrollan con el foco al cual hicimos mención más arriba.
La formación de los recursos humanos, como así también la creación de un ambiente propicio que permita retener los talentos, cubrir las debilidades sí, pero mucho más crucial aún continuar potenciando las fortalezas bajo un enfoque de indagación apreciativa:
La indagación apreciativa es un proceso de desarrollo organizacional que involucra a las personas de una organización en el intento de descubrir qué es lo que funciona bien para potenciarlo, lograr la renovación y mejorar el desempeño.
Ideas buenas con equipos mediocres fracasan, equipos buenos con ideas mediocres pueden llevar adelante un más que interesante proceso de innovación. Quizás el hecho de que al googlear palabras como innovación o creatividad aparezca ocupando un papel central lamparitas de luz que simbolizan ideas, ha llevado a que se termine confundiendo la importancia relativa que tiene tener una idea: las ideas sobran.

Dadme un incentivo, y moveré el mundo
Lo que se empieza, se termina. Más allá de los avances y retrocesos normales de cualquier organización, es fundamental que toda innovación desde el desarrollo de ideas, su implementación y seguimiento, se generen a través de incentivos, económicos o no, a través de reconocimientos, premios y alineación de discursos que promueven la creatividad y ambientes que los respaldan.
Cuenta la leyenda que el gran Arquímedes de Siracusa, el más ilustre científico del mundo antiguo, arrastrado quizá por un entusiasmo desmedido ante su descubrimiento de la ley de la palanca, habría exclamado con soberbia: «Dadme un punto de apoyo y moveré al mundo»
Con un soporte que supere cualquier paradoja de innovación, con otorgamiento de recursos y capacidades para innovar, será relativamente más sencillo, crear cosas que aporten valor a las empresas, las renueven y favorezcan su adaptación al entorno cambiante.
Colaboración, colaboración y otra vez colaboración
Cuando una innovación se realiza, cada engranaje de la gestión tiene una interconexión de la cual no es posible desprenderse: un cambio en un área involucrará de manera irremediablemente la necesidad de alterar el status que de las áreas funcionales de cualquier empresa, finanzas, marketing, recursos humanos y operaciones; y de manera transversal a la misma: su estrategia.
Si se identifica desde finanzas que es clave aumentar la productividad del negocio por medio de una innovación más o menos gradual, para lograrlo se deberá aumentar ventas o disminuir costos, y a partir de ello, un conjunto de decisiones que terminarán aparejando la fundamental colaboración e interrelación entre todas las partes.
Las bases teóricas de los Cuadros de Mando Integral de Robert Kaplan y David Norton, sin adentrarnos en un análisis sobre las ventajas y desventajas de su tropicalización traen consigo un concepto clave en lo que respecta al valor de la colaboración a la hora de llevar adelante cualquier innovación: todo lo que se hace en un área funcional de gestión tiene una relación causa-efecto. Probablemente, en caso de que la dirección de la empresa no esté lo suficientemente sensibilizada sobre este tema, sea una buena idea recorrer un camino en el que entre otras cosas no es posible ofrecer alta calidad en el mercado y bajo precio a la vez sin tener un sistema de producción que permita generar economías de escala.
Conclusiones
En el mundo empresarial la innovación lejos de ser una moda, es una palanca para caminar hacia la mejora de la productividad y competitividad. No obstante, además de programas, abundan teatros de innovación que lejos de resultar asertivos para el empresario, son, aunque no menos importantes, pero si distintos: sensibilizadores.
No vale cualquier estrategia o método para decir que se innova, todo depende y por encima de cualquier camino lo que importa es lo contingencial del asunto: por qué, para qué y en qué contexto se innova. Y sumado a esto, el valor del seguimiento y control, para medir los retornos, hasta de manera algo provocadora, más importante que cualquier «bonito plan» que se termina encajonando.
Lic. Nicolás Remedi Rumi