ROMY SCHNEIDER: EL CINE LA CONVIRTIO EN LEYENDA

Una nota exclusiva de JUANJO ALBERTI, desde Montevideo

SISSI, TRIPLE EXITO CONSULAR POR EL MUNDO

El hecho de haber representado el papel de la emperatriz Isabel de Baviera en la trilogía Sissi, Sissi emperatriz, y El destino de Sissi, la convirtió en toda una leyenda de la cinematografía. Impactando por sus encarnaciones, su fina belleza, y sus distinguidos vestuarios mostrados en los tres filmes. Sissi ImperatriceEn la primera, Sissi, de 1955, 102 minutos, en idioma alemán, basada en la obra Sissys Brautfahrt, de Ernst Décsey y Gustav Holm, es dirigida por Ernst Marischka y es protagonista junto a Karlheinz Böhm, Magda Schneider -su madre en la vida real- Franz Uta, Gustav Knuth, Degischer Vilma y Josef Meinrad. La cinta narra la vida tranquila y libre de la princesa Isabel en el Palacio de Possenhofen, rodeado por el lago Starnberg, donde la eminencia reside junto a sus padres, los duques Max y Ludovica en Baviera, y varios hermanos. La segunda, Sissi Emperatriz, 1956, es una realización austríaca, dirigida por Ernst Marischka y estelarizada por la estrella y Karlheinz Böhm. El largometraje se caracteriza por mostrar una Sissi políticamente activa y comprometida con la causa húngara, a la vez que busca la libertad en una corte que no se lo permite. Se inscribió en 1957 en el Festival de Cine de Cannes. La tercera y última, El destino de Sissi, 1957, producción austríaca-alemana, también dirigida y libretada por Ernst Marischka, y con el reparto de Karlheinz Böhm, Magda Schneider, Gustav Knuth, Uta Franz, Walter Reyer, Vilma Degischer, Josef Meinrad, que acompañó a la figura central: Romy Schneider.
DRAMA y ROMANCE DEL SIGLO XIX
Aunque el comportamiento de Sissi es intachable, la archiduquesa Sofía, su rígida suegra, aprovecha cualquier ocasión para inventar falsos romances entre Sissi y el conde Andrassy con el fin de romper el matrimonio entre la emperatriz y su hijo. Mientras tanto, Sissi contrae en Hungría una grave enfermedad pulmonar que la obliga a trasladarse a Grecia para recuperarse, es parte de la trama de El destino de Sissi. En 1958, es nominada a la Palma de Oro, como mejor película en el Festival de Cannes. Así, Romy Schneider logra impactar y crecer en la gran pantalla. Pero, mientras tanto su vida personal se va convirtiendo en tremenda. Nacida bajo el nombre de Rose Marie Magdalena Albach-Retty, en Viena, el 23 de septiembre de 1938, durante la ocupación de la Alemania Nazi en Austria. Poseía también la ciudadanía francesa. Sus padres eran los actores Wolf Albach-Retty y Magda Schneider, que trabajó con ella en algunas películas. Por su lugar de nacimiento y ascendencia paterna, también podría considerarse austriaca, sin embargo nunca solicitó esa ciudadanía y mantuvo la nacionalidad alemana de su madre, Magda Schneider. Su primera cinta la hace a los 15 años junto a su madre en Lilas blancas, asimismo canta el tema musical de la película. Después de ese film toma el apellido de su madre y cambia su nombre a Romy Schneider.
LOS JOVENES AÑOS DE UNA REINA
Las producciones que continúan son del estilo romántico por las que se hizo famosa en toda Europa: Los jóvenes años de una reina, La panadera y el emperador y Christine. Luego de la trilogía Sissi, a partir de los sesenta empieza a incursionar en un cinema más maduro compartiendo marquesinas con Alain Delon y Jack Lemmon, bajo las órdenes de directores del estilo de Claude Sautet, Claude Chabrol, Orson Welles y Luchino Visconti. Con Luchino filmó Ludwig- Luis II de Baviera, en 1972, en la que vuelve a interpretar a la emperatriz Sissi. El 5 de julio de 1981, recibe una cruel noticia, David su hijo mayor, deja de existir a los 14 años, trepando las rejas de su casa, resbala y queda atravesado por una de ellas. Romy jamás se recuperaría de tan tremendo golpe. En 1982, rueda su última película, Testimonio de mujer, pidiendo que al final de la cinta Romy aparezca la dedicatoria: “Para David y su padre”.
SE CONVIERTE EN ALCOHOLICA
Totalmente consternada, Romy se convierte en alcohólica, bebiendo de forma continuada durante meses y meses, hasta que lamentablemente el 29 de mayo de 1982, a la edad de 43 años, la encuentran sin vida en su departamento de París. Se dice que se trató de un suicidio con una mezcla de alcohol y barbitúricos. Había contraído nupcias en 1966 con Harry Meyen, durando el matrimonio hasta 1975. Ese mismo año se casó con Daniel Biasini, separándose en 1981. Fue pareja del célebre Alain Delon entre los años 1959 y 1963.
Tuvo dos hijos: David Haubenstock, 1966-1981, y Sarah Biasini, 1977. Fue toda una diva que quedó retratada en la pantalla, eternamente. Más allá de la Nostalgia.