“Debemos tener la posibilidad de decir lo que sentimos y lo que queremos”

Con Ariel Godoy de Salto y Romina Casatti
de Montevideo, universitarios y misioneros

Con Ariel Godoy de Salto y Romina Casatti  de Montevideo, universitarios y misioneros

ariel y romina

Ariel Godoy tiene 20 años y estudia la carrera de Ingeniería en Informática en la Universidad Católica (UCU) en Salto y Romina Casatti, también de 20 años, estudia la Licenciatura en Comunicación Social en la misma Universidad pero en Montevideo. Ambos participaron de la Misión Joven San Francisco Javier que se realizó desde hace unos días en nuestra ciudad y convocó a más de cien jóvenes de Uruguay, Argentina y Chile. Estos dos jóvenes uruguayos nos cuentan aquí sus experiencias como jóvenes de proyectos y misiones. Compartimos con ustedes su visión.

INICIANDO UN CAMINO

- Romina, ¿por qué elegiste estudiar Comunicación Social?

- “Bueno, me gustaban muchas cosas, en el test vocacional me había salido el tema de Comunicación y tenía un primo que había hecho en la UCU esa carrera y me contó más o menos como era, entonces me gustó y bueno me anoté. Ese verano después de que terminé el liceo estuve entre Derecho o esto y el 23 de febrero me anoté en esto y la verdad que me gusta mucho, está muy bueno.

- ¿En tu caso Ariel?

- “Estoy estudiando Ingeniería en Informática, acabó de pasar a tercer año y me agarrás en un momento de transición porque en la Universidad Católica de Salto solo hay hasta segundo año y bueno en dos semanas me voy a Montevideo a vivir allá”.

- ¿Cómo es haber tenido dos años de estudio en Salto?

- “Pienso que te da una ventaja en la madurez porque a veces salir del liceo y  encontrarte con la Facultad, el cambio a nivel de la exigencia de estudio y de responsabilidad como que es bastante grande y entonces al tener un par de años solo para adaptarte a la Facultad es re positivo y después sí cuando te vas adaptarte al cambio de ciudad. Montevideo si bien no es el lugar que más me gusta es un lugar al cual estoy ansioso por ir, mucho se habla de la independencia y de madurar, pero el vivirlo, la preparación a la partida también es un momento muy rico. Yo particularmente, me he tomado unos meses para ir cerrando cosas en mi ciudad”.

- ¿Por qué elegiste estudiar la carrera de Ingeniería en Informática?

- “Yo estaba convencido de que iba a ser Contador Público porque siempre me gustaron las Matemáticas, de hecho desde de 6º año de escuela participé de las Olimpíadas de Matemáticas y siempre quedé entre los diez finalistas. Quería hacer algo con números, tenía a mis padres que eran profesores pero sabía que profesor no quería ser, entonces decidí hacer Científica porque era la que más Matemáticas tenía. Cuando terminé 6º me presenté en la Universidad Católica de Salto a rendir la prueba de una beca para Contador Público en diciembre y no la conseguí. Luego leyendo el plan de estudio de la carrera de Ingeniera, vi que me gustaba y decidí inscribirme a la beca para Ingeniería, pero me dijeron que no tenían porque era la primera generación. Entonces me dije: “voy a dejarlo en manos de Dios, si saco la beca estudio Contador Público y si no, no es para mí”. La perdí y en febrero me inscribí directamente para la beca de 50% y 80% para la carrera de Ingeniería.  Pasó lo que era correcto, mientras había perdido la de 100% para la de Contador y me había inscripto para la de 80% de Ingeniería (que consiguió), pasé mucho tiempo de oración para discernir si era lo correcto.

LA MISIÓN

- Romina, ¿por qué decidiste formar parte de la misión?

- “En realidad mi formación desde niña fue salesiana, toda la escuela fui a una escuela salesiana y después en la adolescencia fui a un Liceo Nuestra Señora de la Misericordia que era nada que ver con los salesianos y ahí como que estuve un poco alejada porque no había muchos grupos y eso. Después en la Universidad empecé con los Jesuitas, me enganché con Pastoral y compartimos experiencias. Me invitaron a ir a un retiro, que fue una muy buena experiencia y vine a la misión, el paso que me faltaba.

- Y vos Ariel, ¿Cómo llegaste a la misión?

- “Yo ya estuve misionando el año pasado, justo cuando empecé a acompañar a un grupo de confirmación. Además acompañaba en la Misa con la guitarra. La hermana Josefina me insistió y al final cedí. Este año el volver fue como continuar lo que ya había iniciado. La verdad que me sirvió para esta etapa de cierre porque si bien el año que viene voy a volver a Salto ya no voy a estar viviendo acá”.

- Cómo misioneros, ¿qué mensaje quieren trasmitir?

- (Romina): “El mensaje principal es que hay que tener confianza en Dios y en Jesús, de que alguien está en el cielo y en todas partes y que cuando vos quieras lo podés encontrar, que en momentos buenos está y que en momentos malos también está. La idea de salir a misionar es que venimos acá como enviados de Dios a compartir un momento contigo  y así lo podés hacer con Jesús y está bueno también para esas personas que tal vez están como desesperanzadas y nosotros vamos y le decimos “súmate, que podés”, los motivamos”.

- (Ariel): “Nuestro trabajo como misioneros es como tratar de despertar a la comunidad o avivar el fuego que se tuvo. No venimos a traer el espíritu sino que el espíritu nos está esperando. Nuestra tarea es “llamar la atención” para que le gente venga y se una, porque siempre una persona te va abrir más la puerta si generas algo que atrapa su atención para que haya un buen diálogo. Los protagonistas son las personas de la comunidad que a lo largo del año son lo que tienen que trabajar en esto y sembrar”.

DESEOS Y PROYECTOS

- Planes para el futuro

-  (Romina): “Primero recibirme, pero me gustaría dedicarme a la parte comunitaria de la comunicación para que aquel que tal vez no tiene voz o que no puede expresarse que ahora lo pueda hacer, darle ese espacio y que se pueda comunicar. Debemos tener la posibilidad de decir lo que sentimos y lo que queremos. Si alguien quiere contar una historia pero por ciertas circunstancias no puede, entonces yo quiero acercarme para ayudarlo a que se exprese y diga lo que quiera”.

- (Ariel): “A nivel laboral todavía no lo tengo muy decidido en que me voy a especializar. Creo que cuando llegué a cuarto año voy a poder decidir un poco más eso, pero como siempre pensé desde antes de pensar la carrera, mi carrera no es un fin sino un medio. Entonces tal vez desde mi carrera no voy a poder hacer mucho a nivel social pero servirá para poder invertir en algo más grande”.

SER JOVEN HOY

- (Romina): “Está buenísimo, es una edad para crecer, para aprender un montón pero también para enseñar, es misionar lo cual es una gran experiencia y también compartir y ser escuchado”

- (Ariel): “Es la etapa en la que podés cambiar el mundo. Cuando sos adolescente es como que estás en una etapa de rebeldía en la querés pasar todo por arriba y chocar con todo pero justamente al querer chocar con todo es como que te faltan los modos y terminás rompiendo más de lo que creas. Pero a medida que vas creciendo no solo tenés más madurez sino que el uso de tu energía lo empezás a analizar e incluso conoces más gente que te puede ayudar, vas aprendiendo que el trabajo en equipo es indispensable para no quemarte, no cansarte y para que todo pueda salir mejor. Porque después cuando sos más grande tenés los recursos, la sabiduría, el tiempo, la paciencia pero como que te cuesta un poco más”.

Por María Nohelia Lorda