“Mi corazón está en mi pueblo… deseo volver con una buena formación”

¡Soy Joven!

Con María de Los Ángeles Rosa Elliot, becaria de Rotary, estudiante de Magisterio

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Nació en Salto, pero su lugar de crianza fue Baltasar Brum, villa a la que la une un entrañable sentimiento.

María de los Ángeles Rosa Elliot (22), el año pasado emigró al nuestro departamento a fin de cumplir su etapa terciaria de estudios y merced a su buena escolaridad, fue beneficiada junto a otros jóvenes con una beca económica de Rotary, asociación que desde hace muchos años suele apoyar a los estudiantes de escasos recursos para que puedan formarse profesionalmente.

El otorgamiento de la beca le permitió el año pasado realizar el curso de taquigrafía en la UTU y este año con la segunda oportunidad de apoyo, ha emprendido la carrera magisterial.

Reside en el Hogar de la Universidad Católica y en poco tiempo pudo conformar un importante círculo de amistades, adaptándose fácilmente al movimiento salteño.

– ¿Para la escolaridad, tienen en cuenta los méritos del alumnado?

– “Es lo más importante, luego es preciso tener un buen rendimiento durante el año, presentando el correspondiente certificado. De esa manera se evalúa la reincidencia de la beca”.

NIÑEZ EN BALTASAR BRUM

Concurrió a una de las dos escuelas que posee la villa Baltasar Brum y los años de bachillerato los cursó en Tomás Gomensoro, viajando 60 kilómetros diarios.

“Nos íbamos todos los días un ómnibus con más de cuarenta estudiantes y viajábamos durante todo el invierno, desafiando las inclemencias del tiempo.

Estoy convencida que todas las aspiraciones se logran a base de esfuerzo…es la única manera de seguir adelante.” –  razonó.

Su familia se compone de su padre Eudaldo Rosa y su madre María Soraya Elliot y su pequeño hermano de siete años, Carlos Augusto.

Desde pequeña fue incentivada al estudio, destacándose en la Escuela del Área Rural de Baltasar Brum.

-¿Cómo experimentó el cambio de la vida en su pueblo a la realidad de una ciudad más grande, con una dinámica diferente?

– “Es un cambio importante, pero me ayudó a saber manejarme y a resolverme sola.

Es normal que se extrañe el entorno, a la familia y los amigos.

Es necesario saber administrarse correctamente y equilibrar los tiempos.

Afortunadamente me llevo muy bien con los amigos de la residencia”.

– ¿Su experiencia con el curso de Taquigrafìa en la UTU fue buena?

– “Recibí un muy buen trato, aparte de que el curso me significa una herramienta muy útil para mi propio estudio o para aspirar a una salida laboral.

En este momento estoy estudiando primer año de Magisterio y más adelante me gustaría continuar también con Licenciatura en Trabajo Social”.

Su progenitora le ha inculcado la importancia de ocupar todo su tiempo en actividades productivas, haciendo énfasis en los estudios.

“Al principio sentía mis temores, pues me cuestionaba si en algún momento iba a saber enseñar.

Las vacaciones me sirvieron para reflexionar, llegando a la conclusión de que la docencia es una buena opción… me encantan los niños y tengo la convicción de que voy a lograr estar bien preparada para ser una buena maestra y brindarle a los alumnos la educación que se merecen” – confesó la entrevistada.

– Luego de formarse ¿Piensa retornar a su pueblo?

– “Esa es la idea, aunque me agrada mucho la ciudad de Salto… mi corazón está en mi pueblo y deseo volver con una buena formación.

Allí las personas son muy solidarias y se ayudan unas a otras… esa fuerza y unión me atrapan

Agradezco a Dios el haberme criado allí. Es un pueblo muy tranquilo”.

EL DEFICIT LABORAL

PARA LOS JOVENES

- ¿Qué ofertas educativas existen en Baltasar Brum?

– “Hace un tiempo, aparte de la escuela y el liceo, se instaló UTU, con cursos relativos a la parte agraria.

El problema justamente es que no hay tantas ofertas para los jóvenes, en otras especialidades.

La realidad laboral es complicada, como en todo pequeño pueblo.

Mayor número de propuestas recreativas y artísticas son necesarias”.

“Mi FAMILIA ES

MI FORTALEZA”

-¿Cómo se vinculó usted con Rotary?

– “Cuando concluimos el liceo, nos informaron que Rotary apoya a jóvenes del interior que desean estudiar y no cuentan con los recursos necesarios.

El requisito principal es ser meritorio con la escolaridad.

Este año se recibieron dos chiquilines que recibieron la beca durante todo el tiempo que duró el estudio. Es una gran oportunidad.

El estudio es la única herramienta que disponemos para abrirnos camino en la vida, de ello depende de lo que construyamos para el futuro.

Debo destacar que en Baltasar Brum, los maestros y profesores brindan mucho cariño y entusiasmo, lo que inspira a los jóvenes a querer seguir estudiando.

En varias oportunidades, las escuelas allí han recibido reconocimientos por sus trabajos”.

María de lo Ángeles ha encontrado en su familia el pilar fundamental de contención, sus padres la alientan en todo momento a abrirse el camino necesario para progresar, son sus grandes orientadores.

También juega un rol de trascendencia en su vida la fe católica y participa de algunos grupos cristianos que están trabajando en un proyecto relativo a un refugio para personas en situación de calle.

– ¿Porqué camino la conduce la expresión “Soy Joven”?

– “Es el momento justo para desarrollarnos y poner toda nuestra energía en los proyectos que nos planteamos a futuro.

Dejamos de ser niños para enfrentarnos al mundo… la mejor etapa para ser bien aprovechada, porque de ello dependerá nuestra base”. María Fernanda Ferreira







Recepción de Avisos Clasificados