“Sueño con abrir mi propio jardín de infantes”

Pablo Andrés tiene 19 años y descubrió desde hace tiempo su vocación por el magisterio y la atención de los más pequeños.
Con sus cálidos modales y su mirada dulce, reafirma sus cualidades y paciencia para con los pequeños, tal vez una tarea que no resulta tan usual de ser elegida por sus congéneres.
El año pasado al intentar culminar sus estudios de Bachillerato no logró aprobar todas las materias, motivo por el cual se inscribió en el curso de Educador Preescolar promovido por el Instituto Memory, del Taller de Ana Caligari, experiencia que le hizo descubrir otra de las caras de la educación… y se siente con mucho entusiasmo al trabajar con niños de 3 y 4 años, mientras alienta su sueño de abrir un jardín propio.
“Fue algo para mí verdaderamente inesperado… me decidí de un día para otro.
Hablé con la Prof. Lilián vía facebook y me pormenoricé de todos los detalles del curso.
Le tengo mucho aprecio, porque ella fue casualmente mi primera maestra del jardín.
Los cursos habían comenzado el 4 de junio y yo me inscribí el 14.
Al otro día comenzaba la clase.
Era un grupo chico de tres chicas y yo. Mis compañeras me recibieron muy bien” – comparte nuestro entrevistado.
– ¿Sintió algunos dubitativos o temores acerca de su elección?
– “Al principio sí…sobre todo cuando llegó el tiempo de las prácticas.
Pensaba como lo iba a tomar la dirección de algunos jardines y los padres.
Luego me di cuenta que fue todo al revés de lo que pensé.
Me sentí muy bien y los padres, maestras y niños se mostraron muy cómodos conmigo”.
– ¿Cuál es el cometido del Educador Preescolar?
– “Es el auxiliar del maestro, ayuda a armar los cuadernos a organizar la clase y las carpetas, para aliviar el trabajo de la maestra.
– ¿Siempre le gustaron los niños?
– “La verdad que sí. Cuando nació Pía, mi prima más pequeña que tiene un año y medio, para mí fue una alegría.
Hoy pasamos mucho tiempo juntos… me ayudó a darme cuenta que los chiquitos me encantan”.
Yo había pensado en hacer la carrera de Magisterio para luego abrir un jardín de infantes.
Entonces luego de que culmine en marzo el curso de Educador Preescolar, comenzaré a concurrir al Instituto de Formación Docente.
LA IMPORTANCIA
DEL VINCULO CON
LOS NIÑOS
– ¿Le gusta enseñar?
– “El vínculo con los niños me gusta… la parte de juegos y de Plástica me gusta más que la otra parte”.
Pablo Andrés realizó sus estudios en el Colegio Inmaculada (donde hoy está haciendo su práctica como Educador Preescolar) y posteriormente en el Liceo IPOLL.
Su día a día con maestros y niños se da en un terreno de mucha armonía y aprendizaje… “Desde que uno llega hasta que se va, los niños andan a nuestro alrededor… se ha dado algo muy lindo en mi vida, pues empecé de chiquito a concurrir con Lilián y hoy estoy estudiando con ella.
Me formé en el Colegio Inmaculada y hoy estoy retornando para hacer mis prácticas.
– ¿Y cómo lo sintió interiormente a ese volver siempre volver…?
– “Al principio fue muy emocionante, porque volver, pero no a ser enseñado sino a enseñar es un sentimiento muy distinto”.
– ¿Sus compañeros lo apoyan?
– “Siento que sí. Todos hemos elegido en consonancia con lo que nos gusta. No hacemos juicios de valor el único hacia el otro.
Afortunadamente tengo una muy buena relación en los lugares que hago práctica.
– A partir de su aprendizaje. ¿De qué forma cree usted que llega mejor al niño?
– “Lo primero que uno debe lograr y alimentar es la confianza. Es natural que el niño cuando ve que no puede confiar en un mayor, lo rechace.
La confianza se puede ganar mediante la colaboración constante, compartiendo juegos.
Para poder fortalecer un vínculo afectivo, cultivar el juego es lo mejor”.
Comenzó con las prácticas en el mes de julio y ese primer día con sus alumnos le va quedar grabado por siempre.
“Comenzamos en el Jardín Manuelita, tuvimos una reunión de presentación con las maestras y me tocó ese día trabajar con el nivel de 4 y 5 años.
De a poco los niños se fueron conectando conmigo… me preguntaron cosas sobre mí.
Hicimos luego un círculo en toda la clase y nos fuimos presentando todos”.
Parece ser que Pablo Andrés es pionero como Educador Preescolar, puesto que es una tarea básicamente elegida por las chicas.
El hecho de ser pionero en el rubro lo complace pero a la vez le hace sentir una doble responsabilidad, pues debe marcar un ejemplo.
“Es curioso, porque muchos niños me dicen papá en la clase… es como que recobrara en el aula la imagen de padre y las maestras de la madre.
– ¿Con qué grupo etáreo le gusta trabajar más?
– “Con los de 4 y 5, que son los más grandes…uno siente otra libertad… pues muchos saben leer y escribir, entonces se pueden hacer más actividades que con un pequeñito de dos años”.
Paralelamente a sus funciones, forma parte de un proyecto sobre Cine que se lleva a cabo en la Escuela No. 3, en forma honoraria.
La iniciativa comenzó en el 2011 y concluyó a mitad de este año, en el marco de la disciplina de Lenguaje y Comunicación Audiovisual.
Su mayor proyecto a futuro es recibirse y abrir su propio jardín.
“Lilián Caligari es mi referente y la considero mi segunda madre, porque siempre tuvimos en contacto… es realmente un ejemplo”.
¡Soy Joven! – “Tengo más tiempo para aprovechar, decidirme, y llevar mis objetivos a cabo para lograr ser alguien”.

María Fernanda Ferreira







Recepción de Avisos Clasificados