“Aún sigo trabajando en proyectar mi propia identidad en la imagen”

Pertenece al staff de On! Artes Visuales y tiene proyectos propios a concretar en breve.

Maximiliano Möller (24) supo distinguir a edad muy temprana que se sentía atrapado por el mundo de la imagen y de a poco fue llegando a sus objetivos. maximilano001

Hoy, a un año de dedicarse a ser fotógrafo profesional, apunta a la excelencia y algún día a lograr su propio estilo, dentro de la fotografía nocturna, que es lo que más lo llama a la creatividad.

Sabe que en el mundo de hoy hay que actualizarse permanentemente y en ese sentido va; adaptándose por el momento a los requerimientos de las empresas para las cuales trabaja.

SU FASCINACIÓN POR LA FOTOGRAFÍA

- Primeramente su camino arrancó para otro lado, por el rumbo de la Abogacía ¿Pero estaba siempre latente su inclinación por el mundo de la imagen?

- “Desde muy pequeño en realidad. Carlos, mi padre tenía una cámara Nikon Reflex y en ese momento no me la dejaba usar.

Empero tenía la curiosidad… me mostraba fotos y alimentaba mi necesidad de saber al respecto.

No recuerdo bien el momento en que me dije quiero sacar fotos… las ganas me llevaron a ponerme muy joven a trabajar para reunir el dinero necesario y comprarme una cámara propia.

Eso fue más o menos en el 2005 cuando estaban en boga los primeros celulares… yo no quería nada más que una cámara”.

- ¿En qué trabajó para juntar la plata para la cámara?

- “Con un señor que hacía trabajos en chacra. Lo ayudaba a cargar y descargar el camión.

Mi padre trabajó toda la vida en un taller y yo me habitué a darle una mano. En el 2006 cuando terminé el liceo hice una pausa y me puse a trabajar.

Al año siguiente arranqué la Facultad de Derecho. Al cabo de cuatro años hice el curso de Diseño Gráfico en la UTU.

LA MAGIA DE LA FOTOGRAFÍA NOCTURNA

- ¿Y seguía rescatando imágenes con su cámara?

“Más bien… me interesaba mucho la fotografía macro. Mi camarita enfocaba un centímetro de distancia y se pueden ver todos los detalles. Siempre tuve un especial gusto por la fotografía nocturna, de baja exposición.

Se imprime una luz que de otra forma no la podemos visualizar.

Durante el día, podemos cambiar el ángulo o la perspectiva y estamos viendo lo que podemos extraer de la imagen.

La noche cambia el mundo de la fotografía.

Seguí experimentando, cuando hice el curso con el equipo de ON! Artes Visuales.

- ¿Conserva la primera foto?

- “Así es. Recuerdo que veníamos desde Rivera de regreso a Salto y hacía un frío tremendo… eran las seis de la mañana y la camioneta se nos quedó en la ruta.

La helada blanqueaba el paisaje y solo se podía ver en contraste un caballo marrón que se hallaba comiendo al costado del camino.

Esa fue mi primera inspiración con la cámara y también un cerro que vimos luego al continuar el viaje.

- ¿Qué es lo que más lo llama a la foto… la Naturaleza, el color…?

- “El color de la luz… lo que más me gusta es la iluminación.

Por ejemplo una foto que me gustó mucho fue la que tomé de las chatarras cerca de los bagayeros.

Les coloqué pequeños leds en toda la estructura de los autos y luego usaba la larga exposición.

El paisajismo tiene su encanto, pero me gusta el nocturno, cuando veo luces que normalmente no se ven.

Si bien la cámara es una limitante en cuanto a su mecánica, óptica y sensibilidad, brinda la posibilidad de captar lo que el ojo humano no lo ve.

Generalmente me pueden encontrar tomando fotos a la noche. Me tomo el ómnibus que va para el lado de las termas y llego a eso de las siete de la tarde cuando ya se está yendo la luz.

- ¿Cuál fue su barrio de crianza?

- “En el barrio Mi Tío”.

- Y si tuviera que describir con imágenes la identidad del lugar… ¿Cuáles serían?

- “De las viviendas que están contra la ruta… sus grandes bajadas… recuerdo que nos tirábamos en cartón.

La hermosa Escuela No.99 a la que añoro… unas piedras enormes que había en el fondo, los terrenos en construcción donde improvisábamos canchas de fútbol.

Mis padres me daban cierta libertad de acción, pero yo siempre andaba en la vuelta con mis compañeros de clase”.

- ¿La fotografía nos hace ver lo novedoso de lo que a simple vista parece poco atractivo?

- “El mejor fotógrafo – a mi consideración – es aquel que es capaz de tener más cintura a la hora de interpretar el mundo en el que vive.

La realidad no es la misma para todos… las interpretaciones pueden ser muchísimas”.

En el curso de Diseño Gráfico pudo profundizar en distintas disciplinas del arte, no solo del dibujo sino de la fotografía.

“Un profesor me recomendó que investigara un poco más, pues vio en mi ciertas habilidades” – compartió.

Luego de haberse instruido, se adhirió al equipo de ON!, que fueron sus maestros y mentores y trabaja desde hace un año.

También se desempeña para un estudio de Fray Bentos, liderado por Sebastián Demov.

Su idea es continuar perfeccionándose hasta afianzarse aún más como profesional.

Tiene en claro que más allá del virtuosismo y el conocimiento, se debe cultivar la formalidad en el trabajo, cualidad que es apreciada por clientes y contratantes.

- ¿Ha pensado desarrollar su veta artística y presentar su exposición propia?

- “Creo que estoy un poco lejos de ellos, pues sigo buscando mi estilo… lo voy encaminando, pero aún estoy en el proceso de aprendizaje y búsqueda”.

El mundo de la fotografía es infinito en lo que se refiere al descubrimiento constante y es el desafío que se ha planteado Maximiliano Möller, que siempre pretende ir a más.

LA EDICIÓN Y EL EQUILIBRIO JUSTO PARA LOGRAR LA ORIGINALIDAD

“En mi criterio, la edición hay que usarla para reforzar el verdadero sentido de la foto.

Por ejemplo si queremos destacar una flor en el medio del desierto, podemos ayudar a que la foto muestre mejor esa flor, pero no modificarla radicalmente y que sea otra cosa. Debe primar el buen gusto.

La era digital ha abierto el campo de la fotografía… pero hay que tener los conocimientos claros para trabajarlos y no caer en el ridículo”.

¡Soy Joven! Con muchas proyecciones de futuro y actualmente armando su plan de negocios.

Hoy es una etapa ideal para estar atento a todas las buenas oportunidades, que le permite elegir y darle nuevos rumbos a su vida.

 

María Fernanda Ferreira.