Tenista que promete una carrera internacional y manifiesta su amor por el deporte

Mary Campos Daneluk tiene apenas once años, es una excelente alumna del Colegio y Liceo Salesiano y ha obtenido importantes reconocimientos en su categoría en el Campeonato Sudamericano de Tenis.

En el Sudamericano de Tenis estuvieron presentes tenistas de Venezuela, Ecuador, Perú y Bolivia, contando con la presencia de esta pequeña gran salteña que supo representar a su país y a su querido Salto.
Comenzó a experimentar dicho deporte a los cuatro años. «Empezamos jugando como un deporte con una amiga llamada Pilar Barbat despues ella dejó el tenis y yo decidí seguirlo en forma profesional.
De a poquito fui tomando en serio el entrenamiento hasta que empecé a competir y fue mejorando mi nivel hasta que este año se me dio la oportunidad de ir a un Sudamericano». – nos cuenta.
-¿Quién fue su primer entrenador?
-»Fue Ana Berreta».
-¿Cuántas veces entrenaba en la semana los primeros tiempos?
-»Antes de tomarlo con seriedad, dos veces y luego hasta ahora todos los días una hora y media».
A diario hace 45 minutos de ejercicio físico que contribuye a mejorar sus habilidades.
-¿Le resulta muy sacrificada la práctica?
-»No mucho porque me dedico solo a practicar y todos los días trato de esforzarme más y más».
-¿Recuerda su primera competencia?
– «Sí claro… fue en Paysandú… recuerdo que perdí en los octavos de final contra Guillermina Oneto».
Mary si bien comenzó a muy tierna edad, en poco tiempo tuvo conciencia de que el tenis era parte importante de su vida y que es su verdadera vocación ser tenista.
Ciertamente lo ha tomado con gran profesionalismo y su objetivo es trascender más allá de los sudamericanos.
A la hora de desplegar sus mejores técnicas en el tenis pone lo mejor de sí.
SU EXPERIENCIA EN EL CAMPEONATO SUDAMERICANO
Mary nos compartió con mucha emoción su primera experiencia con el tenis fuera de nuestro país y en un sudamericano: «Fue la primera vez que anduve en avión tuve miedo, tuve nervios y también me sentí muy motivada.
Después que empezó a elevarse, se me fueron los nervios, ya parecía como si estuviese en un auto, sólo que no podía mirar hacia abajo porque me daba miedo.
Siempre estuve al lado de Martina Cairus otra joven que fue en representación del Uruguay.
En el avión hicimos como cuatro escalas en la ida y en la vuelta pero nos divertimos mucho cuando se estaba elevando y aterrizando».
-¿Y cómo fue llegar al hotel?
-»Fue raro… no era lo que estaba acostumbrada a ver, no está muy lindo…la ciudad está muy peligrosa sólo podíamos ir del club al hotel y del hotel al club.
En el club pasábamos todo el día… también desayunábamos allí.
Después teníamos que jugar a las 9 horas de allá que eran las 8 de aquí.
Luego de jugar un partido descansábamos quince minutos y jugaba la otra chica.
Mirábamos, alentábamos y cuando terminaba ganado o perdido el partido nos reíamos y felicitábamos.
No ganamos muchos partidos pero no importó demasiado.
Al cabo de terminar el segundo partido nos daban una hora de descanso y jugábamos los dobles.
Nuestros padres siempre alentaban… las únicas veces que los podíamos ver era en el club porque no se pudieron quedar en el mismo hotel.
Después de jugar los tres partidos almorzábamos todos juntos y si los varones no habían terminado íbamos a verlos y alentarlos así como lo hicieron con nosotros.
Al terminar de almorzar jugábamos al Tenispong…un juego que inventamos en la mesa de ping-pong.
Jugábamos al tenis y más tarde nos íbamos a ver a nuestras otras rivales y amigas.
Merendábamos y jugábamos y cenábamos…y después nuevamente al hotel.
Fue lindo compartir con gente de otros países… Y aprendimos mucho».
Y en la antesala de una fecha muy especial, como es el Día de la Madre, quisimos incluir las reflexiones que hace acerca de su hija Mary, Marina Daneluk que la apoya incondicionalmente en este camino que ha iniciado en el tenis, su gran pasión.
LA REFLEXIÓN DE SU MADRE: «COMO MADRE SÉ DE SUS SACRIFICIOS AL ENTRENAR Y SEGUIR»
Rescatamos el testimonio de Marina Daneluk su mamá –teniendo en cuenta que estamos en la antesala del Día de la Madre: «Sólo como madre sé el sacrificio que le significa entrenar y seguir.
Ha ido muchas veces solita a los campeonatos y se ha tenido que defender, animarse y alentarse sola
Partidos que perdía y tenía que confiar sus sentimientos ante sus profesores y los ganados también.
No falta al entrenamiento ni en los días lluviosos y helados.
Es muy segura y exigente con ella misma en todos los sentidos.
En el colegio siempre fue muy correcta y aplicada…
Y esa es su personalidad…
Siempre la apoyo y apoyaré sus decisiones.
Pero es lo que Dios quiere en su corazón… simplemente la guío y acompaño.
Es la mayor bendición que Dios me dio».
Mary Campos Daneluk es un ejemplo de tesón, de amor hacia lo que hace y demuestra que no hay barreras cuando se quiere alcanzar un sueño y ella ya lo ha comenzado a lograr con solo once años.
En estos momentos se encuentra en Montevideo para participar del torneo 4ta. Etapa Ted 12 años y tiene un partido libre, por estar en primer lugar.
Mary Campos es una niña que sin lugar a dudas crea un marco de referencia dentro de la juventud salteña, formando parte de esos jóvenes valores que vale la pena alentarlos y apoyarlos como sociedad que somos.

María Fernanda Ferreira







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