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Un australiano de raíces salteñas que cumple su sueño en Melbourne

Hijo de padres salteños, Martín Hornos Echeverriborda nació en 1989 en Footscray – Melbourne Australia. Cuando tenía dos años sus padres retornaron a Salto y a partir de allí vivió en muchos barrios… pero uno fue el que lo marcó para siempre.
«El Cerro fue mi barrio, mi casa y mi escuela» – confesó.
A los dieciocho años empezó a proyectar su sueño de volver a la tierra de su nacimiento y luego de un largo trámite finalmente lo logró.

-Una pequeña anécdota que recuerde
-Fue en calle Julio Delgado en verano, estábamos todos reunidos en mi casa para llenar bombitas de agua.soyjoven001 - martín hornos junto a su novia jenny [1]
Éramos al menos quince amigos.
Cuando estaba todo listo la primera bombita de agua voló derecho a un auto que llevaba la ventanilla abierta y para nuestra suerte terminó mojado el chofer, que era nada menos que el comisario de la seccional 5ta.
En fila india y caminando una cuadra terminamos el día sentados en el banco de la comisaría, pero jamás dijimos quién fue.
Amigos en las buenas y en las malas.
-¿Cómo fue su desempeño como alumno en el liceo y la escuela?
-Inquieto, un poco molesto para los profesores, rebelde.
Cuando me llamaban la atención y me decían qué iba a ser de grande yo les contestaba que mi lugar estaba en Australia …
-¿Y ello por qué?
-Desde niño supe que había nacido en Australia y desde que tengo memoria siempre dije que a los 18 me iba a vivir a Australia.
Cosa que no fue a los 18, porque la vida tenía un par de lecciones y cachetadas que darme. A los 22 años fue cuando por fin pude empezar a vivir aquel sueño tan esperado.
SABÍA QUE ESTABA POR FIRMAR UN PASAPORTE HACIA MIS SUEÑOS»
– ¿Cómo comenzó ese sueño?
-Mi madre siempre supo que yo terminaría en estas tierras creo cosas de madres, que con sus hijos son videntes.
A los 15 años me imprimió el formulario para renovar mi pasaporte, cosa que fue un poco difícil.
Ya estábamos cansados de tratar de comunicarnos con el agregado consular de Australia en Montevideo y sin recibir ninguna respuesta.
Un domingo mi madre buscó en Google embajada de Australia en Buenos Aires. Encontró la dirección y al otro día partimos hacia allí.
El trámite para renovar mi pasaporte nos llevó dos horas dentro de la embajada. Me temblaban las piernas porque sabía que estaba a punto de firmar un pasaporte hacia mis sueños.
-¿Cómo fue ese viaje de retorno a su tierra de origen?
-A los diez días recibí mi pasaporte. Vendí los equipos de filmación y con otra ayuda de mi madre compré el pasaje.
Para setiembre de 2011, sin hablar inglés y sin conocer a nadie emprendí viaje.
Pero eso nunca llegó a preocuparme, quizás por el espíritu aventurero o por falta de conciencia.
-¿Y cómo fueron esos primeros tiempos en Australia?
-El día que me subí al avión, me despedí de mi madre, abuela, tía hermanos y primas que me habían acompañado al aeropuerto.
Al momento de dejarlos y después de fuertes abrazos intenté no llorar.
Caminando hacia la puerta de embarque levanté la mano y saludé a mi familia de espaldas ya que no quería que vieran mis lágrimas, fue un momento muy raro.
Al llegar me recibió una familia hermosa que me brindó todo su apoyo.
Me abrieron las puertas de su casa, a la familia Jaloveck les debo todo el apoyo.
Sabiendo que había nacido en Melbourne, decidí venirme a esta hermosa ciudad.
-¿Qué hizo en esa etapa?
-Los primeros meses empecé a estudiar inglés en un instituto del gobierno.
Pero cuando comencé más o menos a entender algo, me di cuenta que había alumnos de África que llevaban más de 8 años estudiando.
De inmediato me dije que eso no era lo que había ido a hacer.
Así que dejé la escuela para trabajar en una fábrica de mármol.
Luego arranqué a trabajar en la construcción con unos uruguayos.
Más tarde llegué a una empresa que se dedica a importar muebles de Europa.
Manager de ventas en Sunshine Furniture y tengo mi propia empresa de fotografía y vídeo
-¿Cómo es la vida en Melbourne?
-El ritmo de vida aquí es bastante vertiginoso, es como todo.
No debemos olvidarnos los motivos que nos pusieron donde estamos.
Obviamente se extraña, yo creo que en la vida si uno ve lo malo únicamente siempre va a estar disconforme pero si valoramos y vemos lo lindo de esta vida, allí todo conspira a nuestro favor. Melbourne es una ciudad maravillosa y muy grande.
Ya es el 4to año consecutivo que fue nombrada la mejor ciudad del mundo para vivir.
Además, el sofisticado sistema de transporte de Melbourne permite a sus habitantes desplazarse fácilmente utilizando trenes, tranvías, autobuses, taxis e incluso bicicletas de alquiler.
Los eventos deportivos que año a año se realizan en Melbourne, como el Gran Premio de la Fórmula Uno y el Australian Open, convierten a esta ciudad en un destino turístico obligado.
Además la ciudad ha sido también sede del Mundial de Rugby y de los Juegos de la Comunidad Británica.
Recientemente fue reconocida como la mejor ciudad del mundo en cuanto a infraestructura deportiva se refiere.
Respecto al clima, la ciudad tiene cuatro estaciones y generalmente ofrece una temperatura placentera.
Pero en general, en el estado de Victoria, dada su ubicación, al sur de Australia, en invierno las temperaturas tienden a ser bajas, lo que lo convierte en un destino por excelencia para los amantes de los deportes de invierno.
-¿Otros sueños por cumplir?
-Me gustaría ser piloto de avión, estuve haciendo algunas horas de vuelo.
Quiero formar una familia con mi novia Jenny Barboza y sentir que mis hijos me digan papá.
Nos casaremos el 5 de julio, ella también es australiana pero habla español.
¿Por dónde lo lleva la etapa de Ser Joven?
-Conozco gente de 70 años que pueden decir que son jóvenes y gente de 18 que pueden decir que son viejos.
Uno deja de ser joven cuando el alma se vuelve vieja, lo de afuera es un envase que lo usamos por el tiempo que estamos en la tierra.
El alma es verdaderamente nuestra esencia.

María Fernanda Ferreira