Viviendo la aventura de ser joven en San Pedro de Atacama

Con Mario Andres Medina Piedra Buena, 21 años

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Mario es un joven salteño de 21 años y hace tan solo dos meses volvió de San Pedro de Atacama, un pequeño pueblo ubicado a 1670 Km. de Santiago de Chile. Si bien era muy joven cuando tomo la decisión de viajar a Chile en julio de 2010, donde estuvo cerca de siete meses, sus días allí le dejaron experiencias inolvidables que enriquecieron su vida.

A continuación transcribimos la historia que Mario compartió con Diario EL PUEBLO.

El comienzo de una aventura

¿Por qué decidiste irte a Chile?

Me fui por un tema laboral, por conocimiento y por experiencia.

¿Cómo surge la idea de viajar a Chile?

Yo en ese momento tenía una novia que ya había vivido cinco años ahí en Chile y que a su vez su madre había vivido 11 años, la madre sigue estando allá y ella hoy también  porque nos separamos, pero como ella ya conocía y bueno somos jóvenes lo hice porque sé que dentro de unos años no lo hago. Tenía la chance y el dinero gracias a Dios lo tenía, entonces nos fuimos.

¿Cómo empezaste tu vida allá?

Empecé en un hotel, Casa Atacama que es un hotel cinco estrellas de San Pedro de Atacama en el medio del desierto de Atacama, vendría a ser como un oasis porque es un pueblo chiquito, es la cuarta parte de lo que vendría a ser Salto, el centro vendría a ser tres cuadras pero es un pueblo muy turístico, tenés volcanes, géiseres, lagunas, lagunas de sal, son todas excursiones que están alrededor.  Por ejemplo para ver los géiseres tenés que salir a las cuatro de la mañana, llegas a las cinco, cinco y media y a las seis de la mañana que es cuando sale el sol es cuando empiezan a hacer ebullición, entonces es una belleza.

Hay una parte que se llama “Los ojos de Salar” que son lagunas del mismo diámetro, deben tener entre 100 y 150 metros, vos las ves desde el suelo y son dos lagunas pero vistas desde un helicóptero son dos ojos porque es todo tierra y las dos lagunas. Ahí fue pila de gente a ver los ojos, fue incluso Jacques Cousteau a ver la profundidad y aún no saben la profundidad que tienen.

Después tenés las “Lagunas del Salar” que tienen mucha densidad de sal entonces la gente en esa agua no se hunde, flota, te tiras y te hundís medio metro nomás, flotas por la densidad de la sal.

También tenés volcanes en los que podes hacer escaladas, en Licancabur que es uno de los volcanes más comunes porque está como de acá a las Termas pero lo ves como si estuviera ahí nomás. Hay agencias que te llevan, las excursiones dependen del tiempo que vayas a estar si vas a estar una semana entonces a los géiseres te llevan los últimos días para acostumbrarte a la altura porque San Pedro está a 3600 metros de altura entonces claro cuando yo llegué me costó un poco porque te ahogas de a rato, te falta el aire, caminas un poco y te ahogas, te cansas pero después te acostumbras y como el clima es seco puede hacer 50 grados, hace mucho más calor que acá  pero no lo sentís porque acá hace calor y hay humedad pero allá hace calor pero como no hay humedad puedes caminar todo el pueblo y no transpiras.

Está bueno es un desierto, el más árido del mundo por eso el pueblo no puede tener construcciones en acero es todo de barro o de paja, los restaurantes, las casas es todo hecho de barro porque hay un consejo indígena que no te permite hacer otros tipos de construcciones, no se puede modificar el pueblo.

Conociendo otras culturas

¿Hay personas de varios lugares en el pueblo?

Hay personas que viven dentro del pueblo, otras que viven más lejos y otras que viven a una hora y media que es la ciudad de Calama que vendría a ser como de acá a Paysandú pero es ciudad. El atacameño no es solo chileno porque como San Pedro de Atacama queda en la frontera entre Bolivia y Perú es una mezcla de boliviano, peruano y chileno, una mezcla de esas tres culturas.

Pero hay de todo, hay distintas tradiciones pero a su vez hay gente de otros países que tienen negocios ahí, yo conocí un finlandés que tiene un restaurante, un francés que también tiene un restaurante porque es un lugar que turísticamente es muy especial.

Hay un lugar que se llama Valle de la luna que se llama así porque la arena es blanca, es igual a la superficie lunar y enfrente está el Valle de la muerte. Este según lo que me dijeron verdaderamente se llama el Valle de Marte pero como ese lugar fue descubierto por un francés en vez de entenderlo como valle de Marte lo entendieron como valle de la muerte por un tema de acento porque Marte y mort (muerte) en francés suena parecido pero la arena de ese valle es roja, vos miras y es rojiza por eso en sí era por Marte y cuando baja el sol es una belleza verlo porque como que resalta eso. Están uno enfrente de otro, hay una carretera, el valle de la luna y el valle de la muerte, está muy bueno, en el valle de la muerte o en cualquiera de los dos tienen dunas que son como montañas un poco más grandes erosionadas donde la arena es muy finita entonces uno puede ir a hacer sambor ahí, uno va y se tira en tabla puede ir a cualquier hora, el tema no es tirarse sino volver a tirarse porque tenés que volver a subir toda una duna y después volver a tirarte es cansador pero bueno.

Experiencias de trabajo y proyectos

¿Es difícil conseguir trabajo ahí?

Trabajo por suerte hay, de construcción, en lo que refiere a gastronomía. Lo mío más que nada es la electricidad y la computación.

¿En que trabajaste mientras estuviste allí?

Yo cuando llegué allá trabajé lavando platos y copas en un hotel, después empecé de garzón que es mozo pero cuando trabajas en un hotel es más de etiqueta, hay todo un protocolo uno no puede estar hablando o dialogar tiene que ir, hacer su servicio y retirarse, el mozo tiene otro tipo de contacto porque puede estar conversando, recomendar, mientras que un garzón tiene que ser más formal. Empecé de garzón pero como el mismo dueño del hotel me enseñaba tragos y eso, después me fui a otro hotel y  trabajaba de garzón y de barman.

¿Por qué decidiste volver a Salto?

En sí me tuve que venir, por motivos familiares porque mi abuela estaba con problemas de salud, yo en sí no me hablo con mi padre y como mi madre y mi abuela son los pilares de mi vida entonces si yo me quedaba allá y a mi abuela le pasaba algo, me iba a quedar eso entonces volví porque mi madre me pidió y porque yo sé que a Chile puedo volver, además yo conocí gente, me hice amigo de mis jefes, mis empleadores y yo sé que si quiero volver tengo las puertas abiertas.

¿Dónde estás trabajando ahora?

En “Parque Aquático”.

¿Cuáles son tus planes de estudio y proyectos?

Yo hice hasta 4º de liceo pero quiero seguir estudiando en la UTU, Mantenimiento y reparación de PCs. Porque lo que más me gusta es la computación y la electricidad.

¿Qué te sugiere la frase “Soy Joven”?

Es una etapa que hay que vivir y lo más importante de las experiencias que tenés y de lo que aprendes es ponerlo en práctica, ese sería mi mensaje para los más jóvenes es poner en práctica lo que uno aprende.

Hoy por:

María Nohelia Lorda