Salto ciudad fronteriza. Midiendo las diferencias de precios

En los hogares de las ciudades fronterizas, como Salto y Concordia, se puede suponer un patrón de consumo similar. Esto, sumado a otras características de carácter socio-cultural, estimulan la comercialización de bienes y servicios a nivel de la frontera.

Este intercambio es muy sensible a la diferencia de precios entre ambas ciudades. Sin desconocer las restricciones aduaneras y fitosanitarias vigentes en los espacios fronterizos, es sabido que la demanda de bienes proveniente de Concordia se incrementa cuando Salto se encarece en términos relativos.

Con el objetivo de conocer y medir la diferencia de precios entre la ciudad de Salto y Concordia, el Observatorio Económico de la Universidad Católica Campus Salto, elabora el Indicador de Precios Fronterizos (IPF). En el cual se considera un conjunto seleccionado de bienes que son representativos de las transacciones que se realizan en esa zona limítrofe.

SIGUE AMPLIA LA BRECHA. SALTO ES MÁS CARO.

El indicador de abril de 2019 muestra que, para el conjunto de bienes escogidos, considerando sus ponderaciones en la estructura de gasto de consumo de los hogares, la diferencia de precios entre Salto y Concordia es de 30%.

AL INTERIOR DE LAS CATEGORÍAS

Alimentos y Bebidas No Alcohólicas: la más importante.

Esta es la categoría de mayor incidencia en el IPF, por el peso relativo del gasto del consumidor en el total de consumo. Aquí, la diferencia de precios fue de 31%. En el precio de los 30 artículos relevados, únicamente la leche común entera y el polvo de hornear resultan más baratos en Salto.
Son cifras significativas, si consideramos que para el 43% de los artículos, la diferencia de precios es por lo menos de 30%. Algunos otros, como refrescos, mayonesa y galletitas dulces, registran diferencias de 48%, 38% y 36%, respectivamente, en supermercados de Salto.

Bebidas alcohólicas y cigarrillos: la diferencia se amplía.

Sistemáticamente, desde que se calcula el IPF, la categoría de bebidas alcohólicas y cigarrillos resulta más cara en Salto. En abril la diferencia de precios fue de 47%. El vino y la cerveza en supermercados, y los cigarrillos en los kioscos, muestran diferencias de 27%, 44% y 58%, respectivamente. Solamente la diferencia de precios en el whisky en supermercados, resulta 3% menor en Salto.

Prendas de vestir y calzado: ya no somos más baratos.

Desde noviembre de 2015 hasta setiembre de 2018, Salto fue más barato que Concordia en esta categoría. La diferencia de precios llegó a su valor máximo, de 38% a favor de Salto, en octubre de 2017.
En abril del presente año, el 100% de los artículos relevados resultan más caros en Salto, con una diferencia de 17%. Así mismo, la diferencia de precios en el calzado deportivo de niños es 22% mayor; la del calzado deportivo de mujer es 27%, y de hombre, 21%.

Comidas fuera del hogar: brecha de 31%; diferencias significativas en artículos.

Esta categoría tiene una incidencia de 10% en el gasto de los consumidores en el IPF.
Todos los artículos relevados para este rubro son más caros en Salto; con diferencias de precios de: 44%, para los refrescos en restaurantes; 37% para las hamburguesas y 19% para la pizza con mozzarella.
La menor diferencia en esta división, a favor de Salto, se registró en octubre de 2017. Mediciones posteriores muestran que nos fuimos encareciendo, hasta llegar a 31% en abril pasado.

Productos del hogar: somos estructuralmente más caros.

En esta categoría la diferencia se ha mantenido estable, en 25%, durante los últimos años. El estudio revela que la mayoría de los artículos considerados resultaron más caros en Salto. La diferencia para el detergente es de 42% y de 33% para el jabón en polvo. Los textiles merecen mención aparte, pues en lo que respecta a las sábanas, la diferencia es apenas 6% mayor en la ciudad de Salto, e incluso las toallas aquí son más baratas que en Concordia.
Las mediciones de este sector, muestran que nos acercamos al mayor registro del IPF, similar al observado en 2015.

Bienes diversos: diferencia de precios de 36%.

El estudio toma en cuenta también una serie de productos, clasificados como Bienes diversos. Entre ellos el champú, que registró una diferencia de precio un 48% mayor en nuestra ciudad. En ese mismo sentido, la diferencia fue de 33% para la pasta dental; de 28% para el papel higiénico, de 40% para el desodorante y de 38% para el jabón de tocador.
Si bien, respecto a mediciones anteriores, la diferencia es menor, el valor de 36% alcanzado, continúa siendo significativo. Según los registros del IPF, la diferencia nunca fue menor al 14% y llegó a su máximo valor, de 48%, en junio de 2018.

Nafta y gas oil: más caros a pesar del beneficio de IMESI
La diferencia de precios en la nafta súper, aún con el beneficio de IMESI, fue de 13%. Ésta se incrementó considerablemente desde la última medición en setiembre, cuando fue de 8.41%. La diferencia de precio en el gas oil se mantuvo alta y estable, en 34%.

EVOLUCIÓN DEL INDICADOR: valores cercanos a 2015.

El IPF es calculado por el Observatorio Económico desde julio de 2015. La máxima brecha registrada fue de 30,97%, en 2015. A partir de noviembre de ese año la diferencia de precios ha ido cediendo, hasta llegar al mínimo valor registrado, 5,03%, en octubre de 2017. A partir de marzo de 2018 la brecha se ha acentuado, para situarse en 30.11% en abril de 2019.

Esta evolución recoge tanto factores coyunturales de Argentina y Uruguay, como la variación del tipo de cambio y de los precios internos de cada economía, así como estrategias de fijación de precios propias de cada uno de los establecimientos relevados. Es importante destacar que algunas categorías resultan sistemáticamente más caras en Salto, independientemente de los vaivenes del tipo de cambio. Es el caso de los Alimentos y Bebidas no alcohólicas, Bebidas alcohólicas y Tabaco y Productos del hogar.
Ec. María José Medin
Observatorio Económico
Universidad Católica. Campus Salto