Soluciones y no discusiones

Hace mucho tiempo que no veía tanta gente haciendo fila para acceder a un plato de comida. La verdad, el hecho me causó estupor. No me gustó nada saber que hay mucha gente que está pasando necesidades y que no tiene reparos en mostrarlo públicamente, porque eso demuestra que la necesidad es real, no es porque son contrarios al gobierno ni porque quieren hacerse las víctimas, sino que no tienen empacho de hacerle saber a la gente que la están pasando mal.
La situación me hace volver a un país que habíamos pensado muchos de nosotros que ya había quedado atrás, no por un tema político, sino porque creí que la sociedad había evolucionado y que el Estado había tomado las precauciones para evitar hechos como estos.
Sin embargo, en los últimos tiempos han proliferado los asentamientos irregulares, los merenderos en los barrios, la gente que duerme en la calle, en las puertas de las iglesias y hay cada vez más reclamo de asistencia social. Son varios los factores que llevan a que esto ocurra, no está bueno para nada ver que el gobierno visita merenderos y los saluda, les da una donación y reconoce que los mismos están como una organización de vecinos que se dedica a hacer lo que el Estado no hace y a suplir la falta de atención del gobierno en esos casos, es decir, llegar a donde el gobierno no está llegando.
El tema es que todos sabemos que un gobierno no puede reparar todos los males que tiene la sociedad, tampoco puede erradicar la pobreza, porque vivimos en una sociedad de desigualdades y las mismas lamentablemente se justifican de esa forma, con ricos y pobres. Porque una sociedad donde todos tengan lo mismo elimina el esfuerzo y la igualdad ya no es la misma, porque todos somos distintos y unos hacen más y otros menos para tener lo que tienen. Al menos ese es el lema de liberalismo económico que es el que nos rige desde siempre.
Pero el hecho es que todos tengan las mismas oportunidades para poder salir adelante en la vida y partiendo de esa base, después está el tema de que la gente teniendo de qué agarrarse lo hagan o no. Lo que pasa que tenemos un gobierno que aplica ajustes fiscales y que recauda mucho dinero de la población y ese dinero que rescata debe volcarlo supuestamente a evitar que la gente pase necesidades. Empero, no es lo que ha pasado hasta ahora.
En promedio, los trabajadores públicos y privados de este país, además de los profesionales liberales y de los comerciantes, le entregan entre el 30 y el 40 por ciento de sus ganancias al Estado, otro tanto lo hacen los terratenientes y grandes empresarios e industriales, y hay jubilados que abonan entre un 10 y un 25 por ciento del total de sus ingresos como impuestos.
El Estado, debe destinarle un porcentaje importante de toda esta masa recaudatoria a los sectores más vulnerables y financiar programas destinados a atender la emergencia social. Entonces si pagamos tanto impuesto en un país donde todo está reglamentado, donde el organismo recaudador como la DGI intima a todos sin perderse de nadie en un sistema computarizado para que vayamos a pagar impuestos y le damos cada vez más plata, ¿cómo puede ser que las filas de la gente que pide un plato de comida en los refugios y los niños que comen en los merenderos sea cada vez más importante?
¿El gobierno está analizando realmente que mientras pide un ajuste fiscal a la población, la desocupación y los problemas de acceso a la alimentación y a la vivienda en forma digna, lejos de solidificarse han pasado a ser algo inalcanzable para muchos uruguayos y han crecido a los niveles más elevados de la última década?
Y si lo sabe, que seguramente que sí, ¿por qué no busca la manera de generar que todos esos recursos que destinó a la ayuda social durante más de una década, los cuales fueron sacados de nuestros impuestos, sirvan para que tanta ayuda tenga un resultado positivo, con un impacto social que tras 11 años de planes solidarios sirvan para que haya trabajo y no filas en las iglesias o merenderos en los barrios?
Es lastimoso ver cómo esto sucede, mientras estamos discutiendo si la dictadura sirvió para que algunos uniformados mataran o robaran, o si las dos cosas. O si el hijo del intendente que trabajó para el régimen, ahora también se queja, porque resulta que al padre lo descolgaron del cuadrito donde está pulcro y sonriente en una época en la que muy pocos lo estaban, y le pusieron un cartel debajo que dice que sí gobernó un departamento estando bajo las órdenes de los que mataron y robaron. Porque quizás él no lo hizo, pero trabajó para ellos y sirvió a ese gobierno, defendiéndolo.
Entonces, señor De Nava (hijo), entiendo que se moleste por su padre como hijo, pero si mira un poco el bosque, sepa que lo que se dice de su padre es verdad. Él sirvió a la dictadura, a personas que tomando el poder por las armas disolvieron un parlamento y suprimieron las garantías individuales del resto de los ciudadanos. Después, si hubo una guerrilla previa al golpe, si los tupamaros quisieron también derrocar al gobierno de la misma manera que lo hicieron los militares, y si Pascasio Báez y Elena Quinteros, es otro kiosco.
Pero que su padre dio la cara por los golpistas y defendía a un gobierno que en el Batallón 14 de Toledo enterraba cuerpos de detenidos después de ejecutarlos en las torturas adentro de los cuarteles por ser comunistas y había suprimido la Constitución por Actos Institucionales, es así. Así que si en ese momento no los despeinaba el viento, usted sabía que los iba a despeinar la historia.
Que hoy la discusión debe ser otra, como los tremendos problemas que tenemos en la educación, en la falta de seguridad, en la incertidumbre económica, en la falta de empleo, en la pobreza, en la falta de viviendas, en la salud que se cae a pedazos, es cierto. Pero tampoco quiera decirnos que su padre era inocente, porque acompañó a un régimen que tarde o temprano los iban a tener que juzgar por lo que hicieron y él fue parte del mismo, y eso es lo que dice el retrato.
Por lo tanto, sigo preocupado porque ojalá las cosas sean menos difíciles de lo que parecen y puedan arreglarse sin tanta discusión previa por lo que ya pasó.

HUGO LEMOS







El tiempo

Ediciones anteriores

noviembre 2018
L M X J V S D
« oct    
 1234
567891011
12131415161718
19202122232425
2627282930  

  • Otras Noticias...