SUFRAGIO DE COMPATRIOTAS EN EL EXTERIOR

Por Dr. Adrián Báez

Estimados lectores. Desde hace algún tiempo ya, se ha venido discutiendo si debería autorizarse el voto de Uruguayos radicados en el extranjero o no; ha sido apoyado por muchos, pero en el 2009, la propuesta de habilitar el voto epistolar (una de las maneras que posibilitaría el voto desde afuera), fue rechazado por la mayoría de la ciudadanía, en el plebiscito que acompañó el acto electoral. MANODURAYPLOMO copia
Recientemente el tema ha vuelto a la palestra política, si es que en algún momento dejó de estarlo; los Partidos Políticos han comenzado a evaluar los pro y los contra de dicho paso; algunos viendo si beneficiará a la colectividad, otros si la manera no sería modificarlo y transformarlo en un voto consular.
La cuestión está en indagar una vez más en lo que piensa y cree la población. Se ha hecho costumbre en nuestro país pretender borrar con el codo lo escrito con la mano; al cumplirse casi 10 años de haberse dicho no a la propuesta, se quiere renovar el debate para ver si hemos cambiado de opinión; esperemos que se tenga la democrática hidalguía de consultarnos por medio del sufragio y no se nos pase por encima como lo han hecho en otros asuntos.
La verdad, es que se perdió la hermosa oportunidad de abrir el debate con tiempo, y que la resolución final fuera abalada por todos o por lo menos la mayoría de los Orientales, y no, un tema más de los resueltos a la marchanta como nos han querido acostumbrar, y que tenemos el deber de combatir con la sencilla actitud de no ser indiferentes, comprometiéndonos, aunque sea con nuestra valiosa opinión.
Sin pecar de egoístas y mucho menos de patriotas abnegados; consideramos sinceramente que sería una gran injusticia permitir el voto de nuestros queridos hermanos Orientales radicados por distintas circunstancias de la vida en el exterior. Creemos que quienes deben elegir a aquellos que dirigirán los destinos de un país, son los ciudadanos que habitan ese país; los que pagan religiosamente sus impuestos y vaya si los tenemos aquí; los que sufren los altibajos de una sociedad que lucha por superarse como puede; los que tratan desde el lugar que desean o les tocó, defender al país y pregonar el progreso; los que ven angustiados el deterioro de la educación, augurando un futuro incierto para sus hijos; los que padecen la inseguridad; en definitiva, los que hacen día a día al Uruguay.
Hoy, pensamos esto. Si en algún momento algo o alguien nos hicieran ver las cosas de otra manera, por este medio, retractaremos nuestra postura con mucho gusto.
Si fuera el día de elegir por sí o por no; hoy, votaríamos negativamente contra el sufragio de los compatriotas en el exterior.