TE ESPERAMOS, 2015

Por Dr. Adrián Baez.
Estimados lectores. El año que abandonamos, o mejor dicho, que nos abandona, no ha sido de los más inadvertidos. Hemos sido testigos, tanto a nivel nacional, como internacional, de sucesos buenos y de los no tanto. Desde la paquistaní  Malala, quien se convirtió en la persona más joven en recibir el Premio Nóbel de la Paz, por luchar en favor de la educación de las mujeres, contra el radicalismo islámico que asola a determinados pueblos de su país; la apertura del Papa Francisco, que trata de derrumbar una obsoleta visión de la ortodoxia católica, en distintos temas sociales, que si con algo tienen que ver, no lo es precisamente con la fe, sino con el libre albedrío, muy diferente al libertinaje;  el recambio generacional en las viejas monarquías europeas, donde las protocolares dinastías pasan la posta a una nueva realidad mundial, que conlleva un criterio globalizado y democratizador; la realización una vez más, a 30 años del retorno a la democracia en el Uruguay, de elecciones limpias y soberanas, que nos enorgullece como demócratas y liberales; la demostración cabal del sentir solidario de los Orientales, que año a año apuestan por las causas solidarias como Teletón; la pequeña luz que entra por una pequeña rendija de una ventana que desea abrirse y así iluminar el oscuro tiempo del eterno enfrentamiento entre Cuba y EE. UU.; y muchas cosas positivas que nos abren caminos de esperanza, y nos permiten ver que al mal tiempo, debemos ponerle nuestra mejor cara.
Pero como la vida se nutre de los blancos y oscuros, de los pro y los contra, de lo bueno y lo malo, esto último también tuvo su lugar.
Se nos fueron de la vida terrenal, seres sensacionales, por su carisma y talento, como por su don de gentes. La GRAN CHINA ZORRILLA, descansa hoy en paz, luego de habernos dado el honor de su vida artística y su inigualable humanismo; Páez Vilaró, al son de sus tamboriles de lonjas crujientes, nos heredó su sol, emblema por excelencia de nuestro ser uruguayo; Eduardo Dangelo, luego de sacar las mejores sonrisas de todos nosotros, realizó su último viaje, para encontrarse con grandes de la comedia, amigos suyos y nuestros, los inolvidables Espalter y Almada; EL AMADO CHESPIRITO, con el que varias generaciones recibieron la ternura y calidez de la niñez, de la mano de esos personajes que NUNCA olvidaremos: EL CHAVO, EL CHAPULÍN, CHAPARRÓN BONAPARTE, EL DR. CHAPATÍN, entre otros.
En fin. A pesar de las alegrías, las tristezas, los triunfos y derrotas, el mundo continúa su derrotero y con él nosotros el nuestro.
La tierra y la historia no se detienen y al ser cíclico el universo humano, nos enseña, como lo dice Drexler: “Nada es más simple, no hay otra norma; nada se pierde, todo se transforma”.
Que el porvenir nos encuentre juntos y unidos en la diversidad de filosofías e ideologías. Que la tolerancia, que no significa sometimiento ni claudicar de nuestros principios, sean la ruta para la construcción fraternal de un mejor mundo y un Uruguay excepcional, a través de la realidad y la mano tendida.
Te esperamos 2015
Por Dr. Adrián Baez.
Estimados lectores. El año que abandonamos, o mejor dicho, que nos abandona, no ha sido de los más inadvertidos. Hemos sido testigos, tanto a nivel nacional, como internacional, de sucesos buenos y de los no tanto. Desde la paquistaní  Malala, quien se convirtió en la persona más joven en recibir el Premio Nóbel de la Paz, por luchar en favor de la educación de las mujeres, contra el radicalismo islámico que asola a determinados pueblos de su país; la apertura del Papa Francisco, que trata de derrumbar una obsoleta visión de la ortodoxia católica, en distintos temas sociales, que si con algo tienen que ver, no lo es precisamente con la fe, sino con el libre albedrío, muy diferente al libertinaje;  el recambio generacional en las viejas monarquías europeas, donde las protocolares dinastías pasan la posta a una nueva realidad mundial, que conlleva un criterio globalizado y democratizador; la realización una vez más, a 30 años del retorno a la democracia en el Uruguay, de elecciones limpias y soberanas, que nos enorgullece como demócratas y liberales; la demostración cabal del sentir solidario de los Orientales, que año a año apuestan por las causas solidarias como Teletón; la pequeña luz que entra por una pequeña rendija de una ventana que desea abrirse y así iluminar el oscuro tiempo del eterno enfrentamiento entre Cuba y EE. UU.; y muchas cosas positivas que nos abren caminos de esperanza, y nos permiten ver que al mal tiempo, debemos ponerle nuestra mejor cara.
Pero como la vida se nutre de los blancos y oscuros, de los pro y los contra, de lo bueno y lo malo, esto último también tuvo su lugar.
Se nos fueron de la vida terrenal, seres sensacionales, por su carisma y talento, como por su don de gentes. La GRAN CHINA ZORRILLA, descansa hoy en paz, luego de habernos dado el honor de su vida artística y su inigualable humanismo; Páez Vilaró, al son de sus tamboriles de lonjas crujientes, nos heredó su sol, emblema por excelencia de nuestro ser uruguayo; Eduardo Dangelo, luego de sacar las mejores sonrisas de todos nosotros, realizó su último viaje, para encontrarse con grandes de la comedia, amigos suyos y nuestros, los inolvidables Espalter y Almada; EL AMADO CHESPIRITO, con el que varias generaciones recibieron la ternura y calidez de la niñez, de la mano de esos personajes que NUNCA olvidaremos: EL CHAVO, EL CHAPULÍN, CHAPARRÓN BONAPARTE, EL DR. CHAPATÍN, entre otros.
En fin. A pesar de las alegrías, las tristezas, los triunfos y derrotas, el mundo continúa su derrotero y con él nosotros el nuestro.
La tierra y la historia no se detienen y al ser cíclico el universo humano, nos enseña, como lo dice Drexler: “Nada es más simple, no hay otra norma; nada se pierde, todo se transforma”.
Que el porvenir nos encuentre juntos y unidos en la diversidad de filosofías e ideologías. Que la tolerancia, que no significa sometimiento ni claudicar de nuestros principios, sean la ruta para la construcción fraternal de un mejor mundo y un Uruguay excepcional, a través de la realidad y la mano tendida.
Te esperamos 2015