Techo de Cristal. “El famoso Glass Ceiling” …

Un término que se empieza a usar en Estados Unidos ya en la década del 70.

Como es cristal se puede romper, “nos lastimamos”, pero se puede quebrar, una vez roto estamos liberadas para acceder a cualquier lugar no solo dentro de organizaciones sino emprendimientos. Al traspasarlo logramos crecimientos exponenciales en diferentes áreas.
El techo de cristal es toda la serie de dificultades que tenemos las mujeres para llegar a los lugares claves dentro de las Instituciones. Son todas las barreras de distinta índole que vamos encontrando las mujeres para crecer en las organizaciones y empresas, esas invisibles, por las que todas hemos pasado. Es difícil, pero se puede, nosotras podemos. Además, aunque la brecha es menor y hemos logrado cosas, aún no es significativo el número de mujeres que acceden a cargos directivos y jerárquicos altos dentro de las empresas. Sigue habiendo una gran deficiencia y si bien ha mejorado, los números siguen siendo desequilibrados.
Lo bueno es que estamos viendo que hay primera vez de una mujer presidente del Centro Comercial, la primera mujer directora del Hospital, de la Universidad, la primera presidente de FEMI, la primera vez que una mujer es candidata a vicepresidente dentro dejimena_silva_campus_salto_n un partido, la primera mujer en ser presidente de Chile o de Brasil…en fin estamos migrando a achicar la brecha. También opino que no debe ocupar el lugar solo por el hecho de ser mujer sino por ser el mejor. Las cuotas ayudan, pero no debemos quedar por cuota sino por ser mejores. Por nuestros talentos y virtudes.
Hasta Isella Constantini, quien fuera gerente de GM para varios países de América Latina, y de Aerolíneas Argentinas, en su último libro “Un líder en vos” habla del techo. Mujeres como la economista uruguaya, Laura Raffo ha hecho declaraciones donde afirma que es una “hipocresía” decir que alguien no se ha sentido discriminada como mujer. Todas hemos sufrido esto en algún sentido.
El Dr. Renatto Opertti, un referente internacional de educación, habla de incluir políticas de género y diversidad en la currícula para disminuir la brecha.
Si bien las barreras son sutiles e invisibles, existen.
En marzo del 2018 en Uruguay se reunieron varias decanas para reflexionar sobre el tema: “techo de cristal, academia e igualdad”, la reflexión fue para conmemorar el mes de la mujer. Es un tema muy vigente en nuestro país, pero aún no alcanzan las acciones. Como siempre tenemos el diagnostico, conocemos bien la situación, pero no es suficiente, hay que tomar acción, y arrancar por cada uno, desde nuestro hogar, empoderando a nuestras niñas, a nuestras hijas, a nuestras estudiantes mujeres dentro de las Instituciones.
Empowerment es la palabra en inglés. Empoderarse para romper el techo de cristal y despegar. Debemos quebrarlo por talentos y capacidades. Nada fácil cuando además de seguir formándonos académicamente hay que ocuparse de la casa, los hijos y todos los adultos mayores y enfermos que hay en la familia, tarea que realizamos todas, más tarde, o más temprano. Acá hay un tema cultural que viene de generación en generación y que lentamente se está cambiando.
El Sistema Nacional de Investigadores, en la órbita de la ANII, clasifica a los investigadores en 4 niveles, y hasta ahí se ve la brecha de género. Este está integrado por aproximadamente unos 1500 investigadores activos. Según un trabajo de Bukstein, el 46% mujeres de este universo son mujeres, y lo más llamativo es que el 17% de los investigadores del nivel jerárquico superior son mujeres. Una proporción mayor de hombres tienen doctorado y esto es parte de la explicación de la poca cantidad de mujeres en los niveles más altos del SNI.
En el 2016, en el SNI, Sistema Nacional de Investigadores, los hombres con Doctorado eran el 46% de los investigadores, versus el 40% de las mujeres. Claro, con más tiempo y menos de todas estas actividades de las que tenemos las mujeres, todo lo domestico, como no publicar más artículos en revistas científicas, como no “tutorear” más tesis estudiantiles, en mayor porcentaje que las mujeres. ¡Es lógico! Nosotras tenemos más responsabilidades con la familia y con el hogar. Por eso es importante aplicar políticas de flexibilización, que cambien la cultura no solo desde el punto de vista social sino desde la cultura organizacional de las empresas, que flexibilicen el trabajo.
Además de la concentración en puestos directivos y de nivel intermedio, de mujeres, se da en determinadas áreas específicas. Donde estas predominan, por ejemplo, en Administración, en RRHH, Finanzas, Mkg. Etc. Mientras que los varones, en sectores como Operaciones, Investigación y Desarrollo, entre otras. Lo que las empresas consideran más estratégico. Así como trampolines para puestos de mayor rango.
Según OIT aunque crece el número de mujeres que trabajan, además del “techo de cristal”, la brecha salarial sigue siendo significativa. Sin embargo, según una investigación realizada por la Organización Internacional del Trabajo, de mayo de 2019, las mujeres en puestos de trabajo contribuimos a aumentar el crecimiento empresarial.
Según este nuevo y novedoso informe, elaborado por la Oficina de Actividades para los Empleadores, la diversidad de genero logra mejores resultados, incluso aumentando beneficios.
“Las mujeres en la Gestión Empresarial, argumentos para un cambio” lo certifica con datos concretos. Muestra que, en 13.000 encuestas realizadas en 70 países, más del 57% de las empresas participantes señalan que las iniciativas a favor de la diversidad, mejoran el rendimiento empresarial.
Según la Directora de la Oficina de Actividades para los empleadores de OIT, Deborah Franco Massin, …. “las empresas deberían considerar el equilibrio de genero una cuestión primordial, no solo un aspecto de RRHH”.
La incorporación de mujeres, trae beneficios para nada insignificantes. Las empresas que adoptan estas políticas mejoran entre un 5% y un 20% sus beneficios, esto lo confirma el 74% de las empresas entrevistadas en ese último informe de OIT. Además, otro dato interesante es que más del 54% contesta que mejoraron en creatividad, innovación y apertura. Otro porcentaje similar que mejoró su reputación, entre otras cosas…Eso es aportar una mirada holística y femenina, según mi visión.
Según un informe de la BBC, es bien importante tener una junta directiva diversa en las empresas, ya que existen investigaciones que indican que las compañías más equitativas, obtienen mejores resultados, mejoran el negocio. La misma fuente indica que en todo el mundo las mujeres ocupamos 1 de cada 4 puestos de liderazgo empresarial, y que, en el sector de la tecnología, que es reconocido como uno de gran innovación también es criticado por la falta de equidad. Localmente ABSTRACTA, con programas como RECONVERTITE, está tomando acción al respecto.
Derribar barreras y reconvertirse sería parte de la solución. Invertir en capacitación, entre otras acciones, puede ser una buena idea para achicar la brecha de género. ¡A reinventarse y empoderarse mujeres!
En la Organización Internacional del Trabajo hoy en día ya se habla de “paredes de cristal” que es otro gran tema.

Lic. Jimena Silva.
Directora del Campus Salto de la Universidad Católica.