Una muestra de democracia

Los dos estaban haciendo campaña por sus respectivos partidos políticos y por sus respectivas ideas. Se encontraron en la esquina de un barrio de la ciudad en la que coincidentemente estaban militando, llevando a cuestas sus respectivas banderas. Ninguno de los dos dudó en saludarse y charlar un rato, verse las caras e intercambiar ideas.
El saludo cayó bien, no solo para los que admiramos la democracia y a sus principales referentes, sino también a los que estaban en el lugar que vieron que una cosa es ser adversario político, tener ideas diferentes y discutir hasta en algunos casos acaloradamente por defender lo que cada uno piensa, y otra es ser enemigos. politica
Se trató del líder de Aire Fresco y candidato a diputado por el Partido Nacional, Carlos Albisu y el dirigente del Partido Comunista y director de Hacienda de la Intendencia de Salto, Gustavo Chiriff. Ambos dieron una lección de democracia, en primer lugar a sus seguidores que los miraban atentamente, para saber cómo reaccionaban unos y otros ante tal encuentro.
Pero también a quienes los siguen por las redes sociales o los medios de comunicación y tienen preferencia por alguno de los dos candidatos. Sin embargo, ni Albisu, ni Chiriff, se amilanaron ante las cámaras ni ante los suyos y charlaron abierto y tendido, sobre los menesteres de esta campaña que prepara a los políticos y a la ciudadanía en su conjunto para las elecciones más competitivas de los últimos 15 años.
Pero este tipo de cosas son muy significativas. Y lo son porque la esencia de la democracia es justamente eso, la pluralidad de partidos políticos y de ideas plasmadas en acción política, sin cortapisa alguna y sin menoscabo a la actividad de nadie. Las libertades políticas deben ser contempladas e impulsadas en la base de la diversidad de las mismas, sin restricciones, eso es lo que hace a la democracia y eso es lo que pasa en nuestro país y es ejemplo para el mundo.
Mientras vivimos en una región amenazada por los militarismos y las acusaciones de corrupción entre los gobernantes, sean del signo que sean, lo más importante es ver cómo en un país con partidos políticos que tienen casi dos siglos de historia y que son tan antiguos como el país mismo, dos referentes de posiciones tan antagónicas pueden conversar y darse la mano, en el momento que cada uno está haciendo lo suyo.
Y es una lección para aquellos que dicen que en la democracia pasa por otro lado, que la misma es la participación del pueblo en las urnas cada 5 años, cosa que no es así, porque si en un país hay un solo partido y no se permite que haya otro que contraponga sus ideas, más que autoritarismo hay una dictadura.
Entonces, el hecho de que un país como el nuestro que está embarcada en una reñida campaña electoral, donde el gobierno por primera vez en 15 años tiene chances de perder las elecciones y la actual oposición, por primera vez en ese lustro, tiene chances de ganarlas, que dos dirigentes de peso dentro de sus respectivas colectividades conversen animadamente sobre las cuestiones que les lleva a cada uno por su lado el trajín de la campaña electoral, es bien importante.
Pero sobre todas las cosas es una lección para nuestros jóvenes, los cuales están viviendo una serie de vivencias que los embarca en la discusión sin fin en ese mundo del vale todo que son las redes sociales. Los jóvenes de esta era, y algunos mayores también, se enfrascan en discusiones y comentarios sin sentido en ese mundillo internáutico, donde lo único que hacen es generar estadios de violencia verbal y gráfica, aumentando el clima de hostilidad que se está viviendo en la sociedad, traspasado a la arena política.
La sociedad vive un problema grave que debe saberlo leer y no es otra cosa que saber aprovechar las oportunidades que nos da el mundo en el que vivimos, donde la libertad de elegir se puede hacer y no es un tema menor, se puede hacer en paz. Solo en una democracia uno puede tener libertades y ejercerlas en paz.
En nuestro país la libertad de prensa existe y no se ve amenazada. Llegó a ser un estado con libertad de prensa plena en el año 2011 reconocido por Reporteros Sin Fronteras, una de las organizaciones internacionales de periodismo de las más serias y respetadas del mundo. Eso demuestra que la democracia goza de buena salud, porque solamente en un estado democrático puede haber libertad de prensa.
Si en un país yo fundo un medio de comunicación y el mismo se ve amenazado por el gobierno de turno, es porque la democracia está fallando o lisa y llanamente no existe. Afortunadamente ese no es el caso de Uruguay, aunque el temor a los perjuicios económicos que pueda haber por algún yerro informativo que lesione la personalidad de un ciudadano, lleva muchas veces a que los medios cuiden y midan sus palabras sobre tal o cual tema.
Restan casi seis semanas para las elecciones nacionales, la campaña electoral empieza a tomar ritmo y color por estas horas, pero que los militantes sepan que se trata de una batalla que debe darse en el campo de las ideas y en ningún momento debe hacerse de otra forma, aunque lamentablemente aparezcan los desubicados de siempre. Que haya más libertad y tolerancia, y es deber de cada ciudadano cuidar y fortalecer estos valores.

HUGO LEMOS