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Tendencias del Turista Actual

El turismo se ha convertido en uno de los fenómenos económicos y sociales más destacados de este último tiempo. Desde el siglo pasado, a medida que se han ido mejorando las condiciones y derechos de los trabajadores, el turismo ha llegado a ser considerado derecho y necesidad. Es importante visualizar los cambios que se han ido desarrollando en los últimos años en el comportamiento del turista y en el mercado. El turismo actual, se caracteriza por la creciente tendencia a visitar nuevos destinos, a lo que se suma la diversificación de los productos turísticos y el aumento de la competencia entre destinos. Aunque la evolución del turismo en el último tiempo ha sido irregular, las predicciones para el largo plazo se mantienen, previéndose 1.600 millones de llegadas internacionales para 2020 a Uruguay.
En los últimos 50 años el turismo no solo se vio marcado por un gran crecimiento, sino principalmente por una tendencia a la diversificación La tendencia es al cambio. Hay una tendencia a la diversificación, es necesario ofrecer más opciones y productos alternativos en los puntos turísticos, logrando de esta manera satisfacer todos los gustos y segmentos del mercado. Se puede visualizar mayor competencia entre destinos. El mercado provee nuevos lugares, aumentando la diversificación de productos turísticos ofertados y destinos emergentes, como el Este Asiático y el Pacífico, el Sur Asiático y el Medio Oriente, que están compitiendo por mayores porciones de mercado. Europa y América del Norte siguen siendo las principales regiones receptivas de turismo, sin embargo China emergerá sustancialmente. En la actualidad el turista viene experimentando un comportamiento diferente, marcado por las siguientes tendencias:
– Las vacaciones las realiza más veces al año pero de menor duración. Se realizan viajes de placer más frecuentes, y de corta duración como consecuencia del aumento del tiempo de ocio en los países desarrollados. Estos viajes se desarrollan a lo largo del año, concentrándose no solo en épocas de mayor estacionalidad.
– Practica un turismo activo, vivencial y diferente. Se observa un declive de turismo pasivo, basado en la contemplación o el disfrute de recursos naturales, paisajísticos, culturales y el crecimiento del turismo ligado a “hacer algo”. El nuevo consumidor quiere vivir nuevas sensaciones relacionadas con las experiencias diarias o de ocasiones especiales, en las cuales participa activamente. La elección del viaje se basa en la actividad a realizar en el destino.
– Se guían por nuevas prioridades y preocupaciones. Son más conscientes del entorno que les rodea y de los problemas de conservación medioambientales y culturales. Buscan nuevas experiencias y actividades durante sus viajes, exigen mayor atención personal y mejor calidad de los servicios.
– Es consumidor más consciente, educado y exigente. El aumento en el número de viajes ha dado lugar a turistas más experimentados, más conocedores de sus derechos, más informados y por consecuencia más exigentes.
– Los consumidores más experimentados y con motivaciones más complejas, consideran el entorno y la cultura local como parte de la experiencia.
Toleran menos las limitaciones impuestas por los paquetes turísticos estandarizados y esperan mayores posibilidades de elección y de flexibilidad en los itinerarios.
– Busca una mayor seguridad en los viajes que realiza, así como en el lugar de destino elegido en todo lo que se refiere a delincuencia, cuestiones sanitarias, y situación política y social.
– Se observa un aumento en la población de edad madura (entre los 34 y 54 años de edad), poseedores de mayores ingresos disponibles y de edad avanzada (a partir de los 65 años), con una situación económica que va mejorando, al beneficiarse de los programas de jubilación, públicos o privados. El jubilado está más instruido, se encuentra con mejor estado de salud, dispone de mejores medios económicos y es más activo en comparación con cualquier otra época. Las vacaciones para este segmento de demanda se caracterizan por ser de larga duración, larga distancia y con contenidos y formas variados.
El perfil del turista actual se puede definir como exigente y autosuficiente, porque es él mismo quien reserva sus propios viajes y quien decide lo que desea. Arma su propio paquete, seleccionando a través del portal web el hotel, restaurante, traslado, y actividades a desarrollar en el destino.
No duda en compartir su experiencia en redes sociales y utiliza la tecnología disponible en todas las etapas del viaje. Se conectan permanentemente en alguna red para comunicar sus experiencias, mostrar imágenes de los lugares que visitan y realizar algún comentario sobre eso, abriendo de esta manera otro canal de comunicación y creando una publicidad de boca –oreja, que funciona muy bien para el sector. Cuando llegan de un viaje, una de las primeras cosas que hacen es colgar fotos de sus vacaciones en el perfil del Facebook y explicar como les ha ido, comentando sobre su estadía en el lugar, de forma positiva o negativa.
El turista actual también quiere sentirse parte de la vida cotidiana, las costumbres y la cultura de un lugar a través del contacto con la gente local.
Esta nueva manera de viajar es la inmersión en la cultura viva del lugar que se visita. Se interesa en conocer los procesos de producción de cada lugar, fábrica o bodega y en participar en la elaboración de algunos productos locales.
Busca nuevas actividades que le permita disfrutar de sus vacaciones de manera diferente; que permitan no sólo llevarse el recuerdo en las fotografías del destino, sino que puedan disfrutar del destino a través de actividades y servicios que les haga llevarse el recuerdo del destino en su mente; y que con ello, pueda definir estos viajes como una de las experiencias más importantes de su vida.

Lic. Faustina Martínez