¿Cómo disfrutan del helado los salteños?

Ese pequeño gran manjar que deleita el paladar

* La venta se ha incrementado en el tiempo

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Existe una propuesta dulce, que a A lo largo del tiempo se ha ido adaptando a las edades y estaciones del año, para convertirse en un pequeño manjar atemporal: el bien ponderado helado.

Los datos señalan que el salteño con el pasar de los años, lo ha incluido como el postre o punto de sabor preferido, a la hora de disfrutar una salida familiar o hacer una pausa y recargar energías. Otro dato interesante es que es un elemento que se consume tanto en invierno como en época estival.

En cuestión de edades, tal vez los adultos son más tradicionalistas y prefieren degustar siempre los mismos sabores, mientras los jóvenes y la gente menuda se arriesgan a probar cada nuevo gusto que se impone en el mercado.

Hacemos una pausa, pedimos un pequeño regocijo refrescante, mientras conversamos con el público que entre degustación y degustación, nos habla del elegido deleite

En época de vacaciones, mayoritariamente se da que la familia concurra en forma masiva a los diversos puestos de venta del preciado alimento. Nadie queda afuera, teniendo en cuenta que las personas diabéticas y las que quieren cuidar su silueta, pueden ingerir la gama de helados light.

Los turistas ya han tomado como una tradición el pasar por la heladería y destacan las virtudes de los helados lugareños.

ELLAS Y ELLOS: NO HAY CUESTION DE PREFERENCIAS

Mirtha  (jubilada) “Me encanta ir a la heladería con mis nietos” – Para Mirtha el tomar helado es como una especie de culto familiar… está jubilada y suele ir a la heladería en compañía de sus cinco nietos. “Jamás voy sola…si no tengo dinero para ir con ellos, no voy”. Su gusto favorito es chocolate granizado. Para las fiestas navideñas y de fin de año en su casa se compra un recipiente de cinco litros convirtiéndose  en la infaltable vedette de los postres.

Mariela Juján –  (ama de casa): “Sí, tomo helados pero creo que los que más consumen en casa son mis dos hijos y mi madre que es mayor. Los gustos preferidos son: dulce de leche, tramontana, granizado, frutilla a la crema… a mí me gustan durazno al chantilly, vainilla y limón”.

Horacio (trabajador de la construcción) – Desde hace treinta años concurre a la misma heladería a diario, pues le gusta el producto que se ofrece allí y porque le queda a pocos pasos de su trabajo. Religiosamente pide Frutilla a la Reina y Crema de Higo. Nunca los chocolates, por temas de salud. “Vengo todos los días, porque trabajo aquí en frente… no existe mejor helado”, aseguró.

Cuando tenía trece años, era su lugar preferido de pasaje. Los fines de semana, cuando su hijo lo acompaña a su labor, comparten un helado juntos.

Mónica – (empleada) “Vine al centro a ver los regalos de Reyes y decidí tomarme un helado… me gusta el de crema y frutilla. Como soy diabética, consumo los helados light”.

PRECIO ACCESIBLE

Los precios de los helados cucurucho oscilan entre los 25 y 55 pesos.

Los vasos de medio litro, cien pesos uruguayos, amén de una interesante promoción. Al consultar a diferentes clientes acerca del costo,  convinieron en que aún siguen siendo bastante accesibles.

Para el que no puede gastar demasiado o anda con el tiempo contado, la alternativa son los palitos (10 pesos), sándwiches (25 pesos). Bombones y alfajores helados.

LOS MÁS POPULARES

Cada año se han lanzado nuevos gustos al mercado, que han tenido –de acuerdo a lo que expresan los empresarios– muy buena recepción.

Los más populares: dulce de leche granizado, manjar de dulce de leche, vainilla, sambayón, sambayón granizado, sambayón con cerezas, manjar del cielo, frutilla a la reina, sambayón con nueces, crema americana, tramontana, arándanos, menta, menta granizada, chocolate roger, lemon pie, limón , coco, banana y banana split.

Algunas vendedoras sostienen que los días de mayor calor, el público prefiere los gustos frutales y más frescos, reservándose de los más contundentes, como son el chocolate y el dulce de leche. Los días de mayor fortaleza en materia de ventas son los sábados y domingos, en horarios muy extendidos.

HISTORIA DEL HELADO

Está claro que el origen de los helados es muy antiguo. Hay quienes sostienen que los antiguos romanos son los inventores del “sorbete”. Ellos utilizaban nieve, frutas y miel para preparar este refrescante postre. Parece que Nerón hacia traer nieve de los Alpes para que le preparan esta bebida helada.

Otros con igual convicción, señalan que los chinos, muchos siglos antes de Jesucristo, ya mezclaban la nieve de las montañas con miel y frutas.

Lo cierto es que los conocían y disfrutaban, los chinos, turcos, árabes y romanos. Otro antecedente interesante es que en la corte de Alejandro Magno, se enterraban ánforas conteniendo frutas mezcladas con miel, en la nieve, para conservarlas mejor y se servían heladas.

Los cocineros árabes, de los Califas de Bagdad, se destacaron en refinar la calidad y variedad de estos, incorporando a la preparación zumos de fruta.

A estas mezclas le dieron el nombre de «sharbets», que quiere decir bebida, de allí el nombre sorbete empleado hoy en día.

LA GRAN RECETA

Se atribuye a Marco Polo el haber divulgado en Italia una receta para su preparación de regreso de uno de sus viajes al Lejano Oriente. Esto apoyaría la idea de que fueron los chinos quienes inventaron los helados, pero como es desde Italia que se hacen conocidos en el mundo, se explica que muchos crean que se originaron en Roma. Se ha llegado a decir que el nombre de los helados llamados «polos» se puso en homenaje al legendario Marco Polo.

Obviamente la elaboración de los helados no era sencilla, ya que era imprescindible disponer de nieve y de los medios para conservar la temperatura.

Esto hacia de los helados un placer para pocos, solo disfrutaban de él Reyes y las personas privilegiadas de esa época. Según referencias históricas, en los siglos XVI y XVII, en las cortes de España, Francia e Inglaterra, se elaboraban y servían helados.

Se sabe que los helados llegaron a Francia, cuando Catalina de Médicis se casó con Enrique II. A Inglaterra, en cambio, llegaron de la mano de un cocinero francés que sirvió en la corte y que inventó una receta que incorporaba leche a los helados, el producto era mucho mas rico y se cuenta que el Rey le dio una gran recompensa para que reservase la formula únicamente para el uso de la mesa real. Pese a ello la fórmula se conoció en todos los países.

En la corte del rey francés Luis XIV hacia el año 1600 se presentó el helado con esas características en la alta sociedad. De esa época viene la polémica entre los médicos y otros expertos sobre si el helado es bueno o no para la digestión.