“No podemos asustarnos por decir que somos un país con una discriminación muy profunda”, dijo Beatriz Ramírez

A partir de la aprobación de la ley Nº19.122 que proclama derechos a favor de la población afrodescendiente en el Uruguay, la misma fue presentada por el diputado del Frente Amplio, Felipe Carballo, pero fue aprobada en forma unánime por la Cámara de Diputados, dijo a EL PUEBLO su hermana, Adelina Carballo, quien vino a este diario para anunciar la formación del denominado Espacio Igualitario 711, perteneciente a la Lista del mismo número, colectividad que a nivel nacional lidera el compañero de fórmula de Tabaré Vázquez y candidato a vicepresidente, Raúl Sendic.
Es que si bien Carballo confirma que la ley lo que tiende es a la inclusión, esto supone una  transformación cultural que derivará en un impacto social al respecto. “Tendríamos que darle una impronta necesaria para que las políticas públicas transversalicen todas las clases sociales y estamos en el punto en que queremos que estas conozcan sus derechos, que están establecidos en la ley 19.122 y que tienen que ser reivindicados”.
En ese aspecto es que dijo que se conformó el “Espacio Igualitario” donde se realizarán encuentros que tiendan al desarrollo de las poblaciones afrodescendientes. En el marco de la inauguración de este espacio estuvieron presentes en Salto, las activistas por esa causa, Beatriz Ramírez (directora de Inmujeres del Mides), Chavela Ramírez y Susana Andrade (fundadora del grupo Attabaque, hoy en la 711 con Raúl Sendic).
En la oportunidad, las visitantes expusieron su visión sobre la realidad de las poblaciones afrodescendientes en Uruguay y afirmaron que la discriminación en nuestro país es estructural y por lo tanto se precisan cambios culturales que acompañen la nueva legislación.
HAY QUE SENSIBILIZAR
“Nosotros sentimos que hay que sensibilizar sobre este asunto, pero es algo que no deja de ser doloroso, porque los uruguayos tendríamos que sentir todos lo mismo, tendríamos que tener todos los mismos derechos, pero sabemos que hay un problema estructural que tiene que ver con los afrodescendientes y los pueblos originarios, que dependen de un real cambio social, el cual se construye cada día y minuto a minuto, sin dejar de proclamar las verdades ni un solo momento”, afirmó Chavela Ramírez.
Dijo que Uruguay ha sido un país donde se proclamaba que “somos la Suiza de América, que como el Uruguay no hay, que se jacta de su educación que ha sido muy buena, pero ha sido excluyente, entonces estas leyes que venimos trabajando con el Estado lo que pretende es que se ponga sobre la mesa una dificultad que siempre se ha querido soslayar, que estamos en el Siglo XXI, y durante todo el Siglo anterior no se trabajó lo suficiente, porque si no esta enfermedad sigue su curso”, manifestó.
No obstante, Beatriz Ramírez, directora nacional de Inmujeres, un programa del Ministerio de Desarrollo Social, hizo referencia tanto a la ley de cupos para que las mujeres tengan participación en las lista al parlamento, y a la ley sobre el pueblo afrodescendiente del Uruguay, así como también la ley de empleo juvenil y la de matrimonio igualitario, “que son discriminaciones positivas. Porque nosotros somos un país que ha tenido un imaginario fuerte tendiendo al igualitarismo, que ha tenido políticas universales que tenían el objetivo de alcanzar a toda la sociedad, pero es cierto que hay sectores que sufrimos desventajas históricas, debido a la discriminación estructural existente, sea el racismo, el sexismo, por la orientación sexual de la persona”.
Pero en los últimos tiempos “sacamos una tapa a una realidad que no queríamos tocar, presionamos y estamos mostrando el Uruguay que tenemos que no es muy diferente al resto de América Latina, con elementos de valores democráticos que no son menores. Porque nuestro país tiene una buena reserva moral y a esa es a la que nosotros acudimos con acciones concretas, si no hay una ley de cupos por ejemplo, no hay cambio posible”, expresó la reconocida activista por los derechos de los pueblos afrodescendientes y originarios, devenida en jerarca del gobierno nacional, Beatriz Ramírez.
Asimismo, dijo que debe haber un cambio cultural porque “no podemos asustarnos de que somos un país con una discriminación muy profunda, en todos los órdenes y salta a la vista siendo Uruguay un país en el que se dictaron leyes de avanzada a nivel social ya en las primeras décadas del Siglo XX, sigue siendo un país con niveles altos de violencia de género. Lo sigue habiendo porque vivimos en un país con valores patriarcales que hacen que sea muy difícil construir esa visión que tenemos de hombres y mujeres de hostilidad o de agresión. Pero también lo vemos en los jóvenes, a quienes estigmatizamos en vez de verlos como el motor de cambio, sino como a una figura amenazante. A todo esto hay que trabajarlo gradualmente para lograr los cambios necesarios en la sociedad uruguaya”.

A partir de la aprobación de la ley Nº19.122 que proclama derechos a favor de la población afrodescendiente en el Uruguay, la misma fue presentada por el diputado del Frente Amplio, Felipe Carballo, pero fue aprobada en forma unánime por la Cámara de Diputados, dijo a EL PUEBLO su hermana, Adelina Carballo, quien vino a este diario para anunciar la formación del denominado Espacio Igualitario 711, perteneciente a la Lista del mismo número, colectividad que a nivel nacional lidera el compañero de fórmula de Tabaré Vázquez y candidato a vicepresidente, Raúl Sendic.

Es que si bien Carballo confirma que la ley lo que tiende es a la inclusión, esto supone una  transformación cultural que derivará en un impacto social al respecto. “Tendríamos que darle una impronta necesaria para que las políticas públicas transversalicen todas las clases sociales y estamos en el punto en que queremos que estas conozcan sus derechos, que están establecidos en la ley 19.122 y que tienen que ser reivindicados”.

En ese aspecto es que dijo que se conformó el “Espacio Igualitario” donde se realizarán encuentros que tiendan al desarrollo de las poblaciones afrodescendientes. En el marco de la inauguración de este espacio estuvieron presentes en Salto, las activistas por esa causa, Beatriz Ramírez (directora de Inmujeres del Mides), Chavela Ramírez y Susana Andrade (fundadora del grupo Attabaque, hoy en la 711 con Raúl Sendic).

En la oportunidad, las visitantes expusieron su visión sobre la realidad de las poblaciones afrodescendientes en Uruguay y afirmaron que la discriminación en nuestro país es estructural y por lo tanto se precisan cambios culturales que acompañen la nueva legislación.

HAY QUE SENSIBILIZAR

“Nosotros sentimos que hay que sensibilizar sobre este asunto, pero es algo que no deja de ser doloroso, porque los uruguayos tendríamos que sentir todos lo mismo, tendríamos que tener todos los mismos derechos, pero sabemos que hay un problema estructural que tiene que ver con los afrodescendientes y los pueblos originarios, que dependen de un real cambio social, el cual se construye cada día y minuto a minuto, sin dejar de proclamar las verdades ni un solo momento”, afirmó Chavela Ramírez.

Dijo que Uruguay ha sido un país donde se proclamaba que “somos la Suiza de América, que como el Uruguay no hay, que se jacta de su educación que ha sido muy buena, pero ha sido excluyente, entonces estas leyes que venimos trabajando con el Estado lo que pretende es que se ponga sobre la mesa una dificultad que siempre se ha querido soslayar, que estamos en el Siglo XXI, y durante todo el Siglo anterior no se trabajó lo suficiente, porque si no esta enfermedad sigue su curso”, manifestó.

No obstante, Beatriz Ramírez, directora nacional de Inmujeres, un programa del Ministerio de Desarrollo Social, hizo referencia tanto a la ley de cupos para que las mujeres tengan participación en las lista al parlamento, y a la ley sobre el pueblo afrodescendiente del Uruguay, así como también la ley de empleo juvenil y la de matrimonio igualitario, “que son discriminaciones positivas. Porque nosotros somos un país que ha tenido un imaginario fuerte tendiendo al igualitarismo, que ha tenido políticas universales que tenían el objetivo de alcanzar a toda la sociedad, pero es cierto que hay sectores que sufrimos desventajas históricas, debido a la discriminación estructural existente, sea el racismo, el sexismo, por la orientación sexual de la persona”.

Pero en los últimos tiempos “sacamos una tapa a una realidad que no queríamos tocar, presionamos y estamos mostrando el Uruguay que tenemos que no es muy diferente al resto de América Latina, con elementos de valores democráticos que no son menores. Porque nuestro país tiene una buena reserva moral y a esa es a la que nosotros acudimos con acciones concretas, si no hay una ley de cupos por ejemplo, no hay cambio posible”, expresó la reconocida activista por los derechos de los pueblos afrodescendientes y originarios, devenida en jerarca del gobierno nacional, Beatriz Ramírez.

Asimismo, dijo que debe haber un cambio cultural porque “no podemos asustarnos de que somos un país con una discriminación muy profunda, en todos los órdenes y salta a la vista siendo Uruguay un país en el que se dictaron leyes de avanzada a nivel social ya en las primeras décadas del Siglo XX, sigue siendo un país con niveles altos de violencia de género. Lo sigue habiendo porque vivimos en un país con valores patriarcales que hacen que sea muy difícil construir esa visión que tenemos de hombres y mujeres de hostilidad o de agresión. Pero también lo vemos en los jóvenes, a quienes estigmatizamos en vez de verlos como el motor de cambio, sino como a una figura amenazante. A todo esto hay que trabajarlo gradualmente para lograr los cambios necesarios en la sociedad uruguaya”.