“Quien contamina debe pagar para subsidiar a quienes previenen la contaminación”, sostiene

“Quien contamina paga, para subsidiar a quienes previenen la contaminación, así de sencillo” – propone el ambientalista Ney Santurio dentro de sus proyectos de cuidado medio ambiental.
Los productores de cultivos convencionales en muchos casos transgénicos alteran y modifican nocivamente los recursos naturales  incluido la biodiversidad.
Del resultado de su producción no se tienen en cuenta los daños, efectos y consecuencias nocivas que generan, en  la  naturaleza, contaminación de aguas y suelos y cambios en el clima.
Los efectos de la contaminación acarrean enfermedades en el humano, generan la muerte de insectos, (como por ejemplo las abejas) y tiempo para recuperar su estado natural, si es posible recuperarlo.
“Todos estos daños ocasionados, el productor no los descuenta  en sus cálculos de rentabilidad, sencillamente,  porque no los paga. ¿Quiénes los paga? Los paga la sociedad en su conjunto, sin exclusiones, como paga  la cura de personas  afectadas por la contaminación y la degradación de suelos, el desequilibrio biológico” – sostiene Santurio.
QUIEN NO
CONTAMINA COBRA
Los productores  que cuidan el  ambiente, los recursos naturales y la biodiversidad, deben ser subsidiados por los productores  que para lograr mejores cosechas, contaminan.
De esta forma se aumentaría la producción (alimentos saludables) aumentaría el número de productores, la cantidad de lo producido, que a su vez será más  accesible al consumidor.
El micro y mediano productor  urbano, suburbano y rural y sus familias se verán beneficiados, con la mayor demanda de la producción orgánica y agroecológica.
Este modelo de producción con sustentabilidad no genera efectos secundarios nocivos en el ambiente, en la biodiversidad, favorece la calidad de vida de la sociedad en general, la producción organizada colectiva, recupera una cultura ancestral, es económicamente rentable, favorece los conocimientos de la naturaleza.
LA IMPORTANCIA
DE DEFINIR UN
PERFIL PRODUCTIVO
PARA URUGUAY
El calentamiento global y la contaminación es una realidad que a todos los que compartimos el planeta tierra nos afecta por igual.
La mayoría de las veces manifestamos nuestra preocupación cuando hay seca, inundaciones, altas o bajas temperaturas,  intoxicaciones causadas por aguas contaminadas, uso directo o indirecto de productos químicos tóxicos, para mejorar el rendimiento de la producción de alimentos, residuos orgánicos persistentes, etc, etc.
Es decir, agredimos al ambiente para obtener mejores rendimientos en las cosechas, la pregunta es ¿a qué costo?
El tema ambiental es muy vasto y sin dudas por su transversalidad e incidencia  en todas las temáticas, el más importante.
La propuesta que presenta Santurio es a fin de motivar y generar conciencia en la sociedad en su conjunto, de la importancia del tema ambiental y nuestra indiferencia.
La calidad del ambiente está en todos los discursos, principalmente político y académico.
“Excelentes diagnósticos y no dudamos de las buenas intenciones. Pero no se percibe la acción práctica de cómo evitar que las acciones humanas continúen deteriorando la casa grande en la que vivimos, es de toda la humanidad.
Es verdad que hay factores que juegan muy fuerte y afectan las desiciones políticas, económicas y el modelo de vida en el mundo, como el sistema consumista que nos tiene como generadores y  rehenes del sistema.
También es verdad que países desarrollados tienen normativas que se cumplen, “el que contamina paga” se sanciona a quien no respeta a los demás.
Es decir que le dan importancia al cuidado del ambiente porque si lo agreden pagan.
Deberíamos ser conscientes de las causas, efectos y consecuencias económicas que significan cuidar la calidad del ambiente.
Por ejemplo recientemente una gran empresa cervecera Argentina desiste en negociar el usufructo del pozo del agua Salto por el alto riesgo de ser contaminado por el cinturón hortofrutícola.
La calidad ambiental es una garantía, un valor agregado intrínseco en la calidad del producto, no es tangible, tal vez por ello no la valoramos en dinero.
La sustentabilidad ambiental, productiva, social y económica es el equilibrio que favorece la biodiversidad de la naturaleza.
Como dijimos no estamos en condiciones de darle valor económico, pero sí sentir que mejoramos la calidad de vida.
“No es posible la buena calidad de vida si no hay una buena calidad ambiental” – concluyó.

“Quien contamina paga, para subsidiar a quienes previenen la contaminación, así de sencillo” – propone el ambientalista Ney Santurio dentro de sus proyectos de cuidado medio ambiental.

Los productores de cultivos convencionales en muchos casos transgénicos alteran y modifican nocivamente los recursos naturales  incluido la biodiversidad.

Del resultado de su producción no se tienen en cuenta los daños, efectos y consecuencias nocivas que generan, en  la  naturaleza, contaminación de aguas y suelos y cambios en el clima.

Los efectos de la contaminación acarrean enfermedades en el humano, generan la muerte de insectos, (como por ejemplo las abejas) y tiempo para recuperar su estado natural, si es posible recuperarlo.

“Todos estos daños ocasionados, el productor no los descuenta  en sus cálculos de rentabilidad, sencillamente,  porque no los paga. ¿Quiénes los paga? Los paga la sociedad en su conjunto, sin exclusiones, como paga  la cura de personas  afectadas por la contaminación y la degradación de suelos, el desequilibrio biológico” – sostiene Santurio.

QUIEN NO CONTAMINA COBRA

Los productores  que cuidan el  ambiente, los recursos naturales y la biodiversidad, deben ser subsidiados por los productores  que para lograr mejores cosechas, contaminan.

De esta forma se aumentaría la producción (alimentos saludables) aumentaría el número de productores, la cantidad de lo producido, que a su vez será más  accesible al consumidor.

El micro y mediano productor  urbano, suburbano y rural y sus familias se verán beneficiados, con la mayor demanda de la producción orgánica y agroecológica.

Este modelo de producción con sustentabilidad no genera efectos secundarios nocivos en el ambiente, en la biodiversidad, favorece la calidad de vida de la sociedad en general, la producción organizada colectiva, recupera una cultura ancestral, es económicamente rentable, favorece los conocimientos de la naturaleza.

LA IMPORTANCIA DE DEFINIR UN PERFIL PRODUCTIVO PARA URUGUAY

El calentamiento global y la contaminación es una realidad que a todos los que compartimos el planeta tierra nos afecta por igual.

La mayoría de las veces manifestamos nuestra preocupación cuando hay seca, inundaciones, altas o bajas temperaturas,  intoxicaciones causadas por aguas contaminadas, uso directo o indirecto de productos químicos tóxicos, para mejorar el rendimiento de la producción de alimentos, residuos orgánicos persistentes, etc, etc.

Es decir, agredimos al ambiente para obtener mejores rendimientos en las cosechas, la pregunta es ¿a qué costo?

El tema ambiental es muy vasto y sin dudas por su transversalidad e incidencia  en todas las temáticas, el más importante.

La propuesta que presenta Santurio es a fin de motivar y generar conciencia en la sociedad en su conjunto, de la importancia del tema ambiental y nuestra indiferencia.

La calidad del ambiente está en todos los discursos, principalmente político y académico.

“Excelentes diagnósticos y no dudamos de las buenas intenciones. Pero no se percibe la acción práctica de cómo evitar que las acciones humanas continúen deteriorando la casa grande en la que vivimos, es de toda la humanidad.

Es verdad que hay factores que juegan muy fuerte y afectan las desiciones políticas, económicas y el modelo de vida en el mundo, como el sistema consumista que nos tiene como generadores y  rehenes del sistema.

También es verdad que países desarrollados tienen normativas que se cumplen, “el que contamina paga” se sanciona a quien no respeta a los demás.

Es decir que le dan importancia al cuidado del ambiente porque si lo agreden pagan.

Deberíamos ser conscientes de las causas, efectos y consecuencias económicas que significan cuidar la calidad del ambiente.

Por ejemplo recientemente una gran empresa cervecera Argentina desiste en negociar el usufructo del pozo del agua Salto por el alto riesgo de ser contaminado por el cinturón hortofrutícola.

La calidad ambiental es una garantía, un valor agregado intrínseco en la calidad del producto, no es tangible, tal vez por ello no la valoramos en dinero.

La sustentabilidad ambiental, productiva, social y económica es el equilibrio que favorece la biodiversidad de la naturaleza.

Como dijimos no estamos en condiciones de darle valor económico, pero sí sentir que mejoramos la calidad de vida.

“No es posible la buena calidad de vida si no hay una buena calidad ambiental” – concluyó.