“Tironeamos el barco todos juntos”

Con mis 17 años recién cumplidos, un permiso de trabajo por ser menor, y muchas ganas de trabajar, comienza mi vida laboral con la familia Martínez.
Fue el 1º de diciembre de 1980, que  con la señora Lía Cordero de Martínez comienzo a trabajar en   la regalería Santa Claus. Al cerrar la misma, continúo al lado de la familia, en el Cambio Bella Unión como colaboradora
El tiempo hace que mi  llegada a Diario El Pueblo, hace 34 años, haya sido algo especial, haciendo la presentación de la nueva  etapa del mismo, como promotora de publicidad.
Había sido mamá de mi  tercer hija: María Victoria, siendo una ardua y placentera  tarea la de, -entre otras actividades, empapelar los ómnibus-, colocando afiches en los comercios y quedando a las órdenes en todo el departamento, hasta que llegó el día de la primera publicación de El Pueblo de esta segunda etapa: el 15 de Enero del año ´93.
Desde entonces, la hemos remado diariamente para que todos los días salga el diario como sale.
Pasado el tiempo, mis roles fueron cambiando. Dejé de hacer contactos con nuevos clientes y de la cobranza, pero seguía con los que ya tenía en permanente diálogo y contacto desde el diario.
Siempre me atrajo lo social, por eso cada día me fui involucrando en todo tipo de eventos que el diario organizaba y organiza.
Más allá de estar actualmente al frente de la administración, con la responsabilidad de mantener el trato con el personal, creando un buen ambiente laboral, seleccionando personas que vayan para adelante, tratamos de solucionarle todos los problemas que podemos, ya que somos más de sesenta personas y no es tarea fácil. Creo firmemente que me lo puse al hombro al diario.
La siento y la defiendo como a una empresa mía, y cuando hay dificultades que la afectan, me siento muy afectada, como así también disfruto junto a ella todas las satisfacciones que me ha dado, que fueron muchas.
Algunas especiales, como es el caso de la sección del Faz, y sus desfiles, con su Pasarela Solidaria, donde todo lo que se recauda, en su totalidad se le hace entrega a la Asociación Down.
Es este un caso de trabajo compartido con todo ese entorno y cien quinceañeras. De un mes de estar puliendo y organizándolo para después sentirnos emocionadas de lo hermoso del espectáculo y el agradecimiento de los niños al finalizar. Eso me llena.
Por supuesto que la ideóloga de todo evento, es Adriana Martínez, mi jefa, pero en la ejecución de cada uno de ellos, me siento muy involucrada.
Puedo decir que llevo de trabajo en Diario El Pueblo, más de la mitad de mi vida.
Vengo a trabajar muy cómoda, con historias todos los días diferentes.
Con cosas que nos llegan y nos involucran, dejándonos tristeza  y también alegrías.
Nos puede pasar que nos llegue de regalo una torta en agradecimiento por una página de fotos del FAZ que realizo, como puede pasar que venga una persona a dejar un texto de recordatorio por el hijo que falleció en un accidente de tránsito y nos ponemos a llorar juntas. Eso nos enseña, nos involucra y nos hace estar presente solucionándole dificultades a nuestra gente.
Este diario me ha dejado mucho y sobre todo alegría. Siempre con la satisfacción de venir con ganas de trabajar. Y hago mucha fuerza para que todo el personal esté acorde al sistema, aunque hay un timón, tironeando el barco juntos.
Lo siento literalmente mi segunda casa.

Con mis 17 años recién cumplidos, un permiso de trabajo por ser menor, y muchas ganas de trabajar, comienza mi vida laboral con la familia Martínez.

Fue el 1º de diciembre de 1980, que  con la señora Lía Cordero de Martínez comienzo a trabajar enGloria Marquez la regalería Santa Claus. Al cerrar la misma, continúo al lado de la familia, en el Cambio Bella Unión como colaboradora

El tiempo hace que mi  llegada a Diario El Pueblo, hace 34 años, haya sido algo especial, haciendo la presentación de la nueva  etapa del mismo, como promotora de publicidad.

Había sido mamá de mi  tercer hija: María Victoria, siendo una ardua y placentera  tarea la de, -entre otras actividades, empapelar los ómnibus-, colocando afiches en los comercios y quedando a las órdenes en todo el departamento, hasta que llegó el día de la primera publicación de El Pueblo de esta segunda etapa: el 15 de Enero del año ´93.

Desde entonces, la hemos remado diariamente para que todos los días salga el diario como sale.

Pasado el tiempo, mis roles fueron cambiando. Dejé de hacer contactos con nuevos clientes y de la cobranza, pero seguía con los que ya tenía en permanente diálogo y contacto desde el diario.

Siempre me atrajo lo social, por eso cada día me fui involucrando en todo tipo de eventos que el diario organizaba y organiza.

Más allá de estar actualmente al frente de la administración, con la responsabilidad de mantener el trato con el personal, creando un buen ambiente laboral, seleccionando personas que vayan para adelante, tratamos de solucionarle todos los problemas que podemos, ya que somos más de sesenta personas y no es tarea fácil. Creo firmemente que me lo puse al hombro al diario.

La siento y la defiendo como a una empresa mía, y cuando hay dificultades que la afectan, me siento muy afectada, como así también disfruto junto a ella todas las satisfacciones que me ha dado, que fueron muchas.

Algunas especiales, como es el caso de la sección del Faz, y sus desfiles, con su Pasarela Solidaria, donde todo lo que se recauda, en su totalidad se le hace entrega a la Asociación Down.

Es este un caso de trabajo compartido con todo ese entorno y cien quinceañeras. De un mes de estar puliendo y organizándolo para después sentirnos emocionadas de lo hermoso del espectáculo y el agradecimiento de los niños al finalizar. Eso me llena.

Por supuesto que la ideóloga de todo evento, es Adriana Martínez, mi jefa, pero en la ejecución de cada uno de ellos, me siento muy involucrada.

Puedo decir que llevo de trabajo en Diario El Pueblo, más de la mitad de mi vida.

Vengo a trabajar muy cómoda, con historias todos los días diferentes.

Con cosas que nos llegan y nos involucran, dejándonos tristeza  y también alegrías.

Nos puede pasar que nos llegue de regalo una torta en agradecimiento por una página de fotos del FAZ que realizo, como puede pasar que venga una persona a dejar un texto de recordatorio por el hijo que falleció en un accidente de tránsito y nos ponemos a llorar juntas. Eso nos enseña, nos involucra y nos hace estar presente solucionándole dificultades a nuestra gente.

Este diario me ha dejado mucho y sobre todo alegría. Siempre con la satisfacción de venir con ganas de trabajar. Y hago mucha fuerza para que todo el personal esté acorde al sistema, aunque hay un timón, tironeando el barco juntos.

Lo siento literalmente mi segunda casa.

Gloria Márquez






El tiempo

Ediciones anteriores

noviembre 2018
L M X J V S D
« oct    
 1234
567891011
12131415161718
19202122232425
2627282930  

  • Otras Noticias...