Anestesistas: la próxima semana inician operaciones postergadas


El acuerdo firmado ente el Gobierno y los anestesistas prevé un plazo de 120 días para los mas de 1.700 casos «no diferibles» en hospitales públicos. Parece cerrarse un largo proceso que ha provocado que entre 4.000 y 5.000 personas debieran esperar meses por sus intervenciones en los centros de salud estatales.  Los anestesistas se declararon en preconflicto en noviembre, pero presionados por el Gobierno a través de la declaración de emergencia sanitaria a fines de diciembre, se sentaron a negociar y acordaron la provisión de las guardias en urgencias y emergencias, como un primer paso.  Tanto los médicos como el Gobierno destacaron entonces que «no se empieza de cero», ya que en los últimos días se han venido realizando operaciones.  El acuerdo firmado hoy constituye «un segundo paso», según dijo a El Espectador el gerente general de ASSE, Enrique Buccino, al señalar que se trabaja en una lista de pacientes que por su situación clínica hacen su operación impostergable. Son entre 700 y 800 casos en el área metropolitana y cerca de 1.000 en el interior, que al ser declarados «no diferibles» deberán ser resueltos de aquí a 120 días, comenzando probablemente la próxima semana.

Unidades Clínicas

Asociadas

Para resolver esta situación el convenio firmado esta tarde prevé la creación de las llamadas «Unidades Clínicas Asociadas» (UCA), como explicó el vocero de la Sociedad de Anestesiología, Eduardo Camejo.

«Consiste en la estructura de un equipo de especialistas quirúrgicos, un equipo de anestesia, la instrumentista y los circulantes de sala de operaciones. Son equipos que van a estar conformados de acuerdo con las direcciones de los hospitales y que van a ser con anestesiólogos que pueden rotar dentro de las UCA, y que van a cumplir una meta, que es cumplir con tal cantidad de pacientes», dijo Camejo. En total serán 25 UCA que se repartirán en los diferentes centros, de acuerdo a las necesidades y a la complejidad de las intervenciones. Las metas e incentivos constituyen la piedra angular de este convenio, como método para reducir los retrasos.  Según señaló el ministro de Salud Pública, Daniel Olesker, estos incentivos ya estaban incluidos en el Presupuesto previsto para ASSE. «Las remuneraciones adicionales que se dan como complemento son 6.000.000  de pesos por mes para Montevideo y 6.000.000 de pesos para el interior, y la distribución es entre las 25 UCA que se van a conformar. Y a su vez, en cada UCA hay dos cirujanos y un anestesista, en definitiva de ahí sale la cuenta de cuál es el complemento que se paga», dijo Olesker. El acuerdo prevé un plazo de 120 días para resolver las intervenciones «no diferibles» pendientes. Entre el 1 y el 10 de cada mes se deberá comunicar al Ministerio de Salud Pública (MSP) cuáles son las operaciones planificadas. Se prevé un monitoreo continuo de la marcha del sistema y evaluaciones a los 60 y a los 120 días.

Pasado este plazo, si se considera satisfactorio, las UCA quedarán en forma definitiva como sistema de trabajo en los hospitales públicos. Se estableció también que los nuevos casos «no diferibles» que se presenten serán resueltos en las UCA, para no generar nuevas listas de espera.  Para los casos «no urgentes» -estimados entre 2.300 y 3.300- regirá un plazo máximo de seis meses, que es el previsto actualmente por el MSP para todo el sistema de salud tanto público como privado.  Si bien las partes son optimistas en cuanto a la marcha del sistema, el gerente general de ASSE, Enrique Buccino, no quiso adelantar cuándo será levantada la situación de emergencia. «Se están sentando las bases sobre las cuales las herramientas, que son las Unidades Clínicas Asociadas van a trabajar. La ley tiene una vigencia de 120 días, y la situación de emergencia se definirá en el momento que no quede ningún hospital sin cobertura -como está sucediendo ahora-  y no quede ningún paciente en espera.