Abigeato y canon al agua, dos temas importantes para el campo planteó referente de Ciudadanos

El expresidente de la Federación Rural del Uruguay, Ing. Agr. Carlos María Uriarte, habló con EL PUEBLO.

EL PUEBLO dialogó con el Ing. Agr. Carlos María Uriarte, expresidente de la Federación Rural y actual asesor del precandidato a la presidencia de la República, Ec. Ernesto talvi, respecto a dos temas de actualidad que afectan al sector productivo nacional, como lo son el canon al agua que pretende aplicar el gobierno, y el eterno dilema del abigeato, que viene siendo un verdadero flagelo para los criadores, y cuyas soluciones, aún, no se avizoran de manera contundente. uriarte
¿Cuál es su visión respecto a la posibilidad de la aplicación del canon al agua y cómo afectaría a la producción que la consume masivamente?
Este es un tema que, para mí, está infectado de ideología. En la medida que la aplicación de lo que la ley manda no tenga en cuenta la racionalidad del uso del agua, estamos en problemas.
Creo que si la misma se aplica para evitar abusos, bueno, es de recibo. Pero, con las condiciones actuales que uno tiene, ponerle una traba más, un obstáculo más, concretamente al arroz, sería un problema. Pero, hay otros usos que el agua tiene que tener, que sí, que merecerían un cuidado estrecho del gobierno.
El tema aguas, a nuestro modesto entender, es mucho más profundo de lo que podría llegar a ser un canon. El agua es vital para el futuro de la humanidad, y obviamente del Uruguay. Nosotros hemos sido bendecidos por una disponibilidad de agua dulce como pocos países en el mundo. Es nuestra responsabilidad cuidarla. No sacar réditos de la misma. Debemos cuidarla, porque la humanidad depende de la responsabilidad que nosotros tengamos. Y, en ese sentido, estamos, recién, descubriendo cuál es el estado de nuestras aguas, sobretodo el de las aguas superficiales; ni sabemos nada todavía, si hemos dañado las napas freáticas que están en el subsuelo, pero, a nivel de las aguas que escurren por nuestros suelos, tenemos un gran desconocimiento y alarma, por eventos como los últimos vividos por todos los uruguayos, que no son nuevos para quienes estamos en el campo, que están referidos a las algas, pero, sí nos anuncian y nos denuncian, cosas que han quedado por hacer, como puede ser, por ejemplo, el tratamiento de las aguas servidas de muchísimos pueblos que son volcadas a nuestros ríos.
Y cuál es la situación real de nuestros ríos. Es una pregunta obvia de hacérsela hoy en día. Las algas que hoy, dominan al Río Negro y, sobre todo en verano, de dónde nacen. Vienen desde Brasil, o las producimos nosotros mismos. Cuáles son las condiciones que nosotros podemos hacer, para evitar o disminuir las incidencias de las algas. Es sólo un tema de los muchos que pueden implicar el cuidado del agua.
¿Considera que el Estado ha sido omiso en cuanto al abigeato?
Absolutamente. Omiso o deficiente, ha sido un fracaso. El abigeato ha sido un tema que lejos de dominarlo, en el actual marco que estamos viviendo, se lo ha descuidado. Cuando hablamos del Estado, hablamos del gobierno nacional y de los gobiernos departamentales. La responsabilidad del abigeato, no sólo recae sobre el Ministerio del Interior, sobre el gobierno nacional, sino que, también, en los gobiernos departamentales; porque son las direcciones de bromatología de las intendencias las que deberían controlar los expendios de productos cárnicos, que son las principales vías de comercialización de los productos del pequeño abigeato. Pero, también, tenemos al gran abigeato, que es el hecho por gente de guante blanco, por los que hemos vivido más frecuentemente casos que no vemos, tengan el castigo que deberían de tener, aunque, obviamente, tienen el castigo social, del que nadie los va a salvar, ya que es la sociedad la que lo determina, pero, desearíamos ver ejemplos ejemplarizantes, que hagan que, a cualquiera que se le ocurra cometer abigeato de cualquier índole, lo piense más de una vez.
Creo que se ha fracasado totalmente en su control, y que es un tema que, el que venga, debería replanteárselo, tanto a nivel de sector, del Ministerio, como del gobierno.
¿Puede ser una de las consecuencias de la falta de políticas de estado en todo lo que respecta al campo?
Sin lugar a dudas. El desconocimiento que existe de los temas del campo por parte del Poder Judicial, si bien se ha trabajado muchísimo y hay que reconocer que hay gente que le ha dedicado mucho tiempo a ayudar a los fiscales y a los jueces en entender la naturaleza de la vida rural, aún dista muchísimo de ser cabales, sobre todo, que los marcos judiciales tengan ese conocimiento como para aplicar justicia. Y, ni que hablar de la Policía; si bien hoy tienen más recursos en las ciudades, en el campo se ha debilitado. Esa política de moverse de acuerdo a la necesidad y a la vez, cerrar comisarías y tener menos gente, ha demostrado que es aplicable en determinados departamentos, pero en otros, para nada. Así que, habría que diseñarse nuevas estrategias que, a nuestro entender, muchas de ellas, pasan por controlar la venta, la comercialización de los productos del abigeato. Vemos muchos casos más de los que querríamos, y, cuando se agarra a los delincuentes, los mismos salen más rápido de la comisaría que aquellos que van a hacer las denuncias.