Afirma Director de DD.HH. del MEC: Uruguay avanza en el tema de DD.HH.

Afirma Director de DD.HH. del MEC: Uruguay avanza en el tema de DD.HH.

Hijo de un desaparecido, el director de DDHH del MEC dijo que Uruguay avanza en el tema

Miranda destacó actitud del jefe del Ejército y dijo emocionarse por aparición de restos de Julio Castro

“Estamos viviendo momentos muy interesantes” en materia de Derechos Humanos, dijo a EL PUEBLO el director del área en el Ministerio de Educación y Cultura, Javier Miranda. Abogado, activista por los derechos humanos en la agrupación Familiares, ya que su padre es uno de los desaparecidos de la dictadura por integrar las filas del Partido Comunista, el escribano y docente universitario Fernando Miranda, fue el segundo de los restos que aparecieron en la búsqueda que el equipo de antropólogos abocados al tema, hallaron en el batallón 13 del Ejército.

Miranda dejó de lado sus heridas y está convencido que hay que mirar el tema con perspectiva histórica y buscar cada vez más la paz y la tolerancia para generar una mejor convivencia entre todos los uruguayos. El sábado, llevó a cabo en nuestra ciudad la Mesa para la Paz, una actividad en la que se reúnen actores de los más diversos sectores de la sociedad, con la finalidad de compartir un momento de diálogo sobre los temas que interesan al país, en paz y con la tolerancia como clave.

Actividad que se cumplió en el marco del cierre de los festejos por el año del Bicentenario y en la que estuvieron presentes autoridades locales y nacionales. En ese marco, Miranda habló con EL PUEBLO sobre los hechos recientes con la aparición de los restos de Julio Castro.

-¿Qué sintió cuando aparecieron los restos de Julio Castro?

­-Es algo que emociona y mucho. Soy hijo de un desaparecido de la dictadura. Mi padre, fue el segundo encontrado y para mi significó un replanteo brutal de muchas cosas. Lo que pasó fue brutal y las cosas hay que tomarlas ahora con la perspectiva histórica que se merecen. Yo lo tomé así. Julio Castro por ejemplo, no era combatiente pero era muy peligroso, porque pensaba y ayudaba a pensar. Fue terrible, pero sentí mucha emoción cuando aparecieron sus restos y son sentimientos inexplicables que los llevo por dentro, un poco también por lo que viví yo.

-¿Cuál es el escenario hoy de los derechos humanos a la luz de los últimos acontecimientos, con la aparición de los restos del maestro y periodista Julio Castro y las palabras del comandante en jefe del Ejército, el general Pedro Aguerre?

-Creo que el general Aguerre tiene un gesto importante. El último discurso que dio junto a todos los generales alrededor invitando al diálogo, abriendo espacios, creo que se trata de un gesto formidable, que va en el mismo sentido sin lugar a dudas. Pero estamos pasando por momentos muy interesantes en derechos humanos. Uruguay está viviendo desde los últimos años una discusión que nos la debíamos hace mucho y estamos pasando por un proceso social muy interesante que se va a mantener cada vez más en el tiempo.   

-Uno de los represores de la dictadura, preso por violación a los derechos humanos, Ernesto Ramas, dijo desde la prisión que no hubo un pacto de silencio sino secretos de parte del Ejército, ¿qué opinión le merece a usted estos dichos?

-Es probable, pero hay que seguir buscando la verdad. Mire, allá está el Padre Galimberti (apuntando hacia el Obispo de Salto, presente en la Mesa para la Paz que se llevó a cabo el sábado en la zona del Ayuí) y en el año 1998 con él, estábamos buscando caminos de acercamiento y caminos de diálogo, él fue un actor fundamental. Creo que en todo momento hay que buscarlos, incluso con los que los dolores de unos y de otros también nos distanciaron. Y ahí es donde hay que ser valiente para dialogar.

-¿Se puede hablar de madurez de la sociedad uruguaya con respecto al tema derechos humanos?

-Sí, hay un proceso de maduración. Pero son procesos largos, hay que ser paciente. Lo que creo, y el presidente Jorge Batlle también lo decía en aquella oportunidad de la Comisión para la Paz, él hablaba del “estado del alma” y lo respaldo plenamente, porque por lo menos hay que tener una actitud de apertura. Y mire que lo digo con propiedad y lo digo convencido. Yo también fui un radical, también fui uno de los que tiraba piedra desde la vereda de enfrente, pero bueno, capaz que de viejo vamos madurando un poco.  Y hay que aprovechar estos entusiasmos, porque también vivimos de los entusiasmos, que se cargan de afectos.

-¿Y cuál sería el mensaje más urgente a la población uruguaya respecto al tema de los derechos humanos?

-Creo que el tema central en el Uruguay de hoy y en el de mucho tiempo, es el combate a la pobreza, porque la misma significa una violación a casi todos los derechos y creo que el centro debe ser poner la perspectiva de los derechos humanos en el combate a la pobreza. Porque tenemos que reducir drásticamente la pobreza en nuestro país, seguimos teniendo situaciones de pobreza, seguimos teniendo un número significativo de indigentes, creo que esa es la gran lucha. Y después promoción de derechos, porque los derechos no solo se reaccionan frente a su violación, también hay que promoverlos, promover esos derechos más cotidianos. Trabajar en esta búsqueda de acuerdos y de diálogos, es algo más que tolerancia, esto es convivencia.

-Cultivar los derechos desde el vientre…

-Hay que poner la mira sobre la primera infancia, de 0 a 3 años, porque nuestros niños están naciendo mayoritariamente en hogares pobres y además ahí generamos una hipoteca de futuro brutal. Modestamente hay que poner foco en los niños porque es  fundamental.