Ahora también en Salto, payasos intervienen en sanatorios y Hospital para interactuar con pacientes

“La risa mejora la calidad de vida”

Desde hace algún tiempo, en distintas partes del mundo se viene utilizando como técnica terapéutica la presencia de payasos en interacción con personas que padecen alguna enfermedad.

En Salto ya se viene realizando, por lo que EL PUEBLO dialogó con uno de los payasos que participa, Alejandro Fernández, quien desde hace varios años se dedica al estudio de diferentes disciplinas dentro del teatro, especialmente en el área de Clown (Payaso). “Según estudios se comprobó que la risa mejora la calidad de vida, los pacientes toman menos medicación y permanecen menor tiempo internados, son más sociables con el equipo médico y le facilitan el trabajo a ese equipo médico”, comenzó explicando Fernández.
-¿Cómo surge esto en Salto?Payasos
Hace unos meses atrás, dos chicas de Montevideo, Aline y Sofía, que son payasas terapéuticas y hace seis años que realizan intervenciones en el Sanatorio Americano, de Montevideo, ganaron un premio, cierta cantidad de dinero que deben utilizar en acciones sociales. Y decidieron hacer talleres para formar gente en todo el Uruguay, para que Sapatina, que es el grupo que ellas fundaron, tenga gente en la mayor cantidad de departamentos posible. Entonces llegaron acá, a Salto, hicieron algunos talleres y de esos talleres salieron cinco equipos de tres personas cada uno.
-¿Dónde y cuándo hacen esto?
Estamos haciendo intervenciones dos veces por semana, miércoles y sábados, en Sanatorio Uruguay, Pediátrico del Centro Médico y Hospital Regional Salto.
-¿Cuál es el objetivo concreto con el que trabajan?
El objetivo es llevar un poco de alegría, de acompañar y hacer más llevadero y más feliz el ambiente en los lugares donde hacemos las intervenciones, ya sea para las personas que están internadas, familiares y también para las personas que trabajan ahí.
-¿Qué receptividad han tenido hasta ahora?
La receptividad fue impecable. Nos reciben súper bien, nos invitan a pasar, se suman a jugar con nosotros, nos invitan a comer, a festejar cumpleaños… La verdad que nos reciben con los brazos abiertos.