“Anuncio petrolero busca justificar riesgos a los que expone al Acuífero Guaraní”, dijo activista ambiental

Adriana Carabajal cuestiona comunicado de ANCAP y de la petrolera australiana que trabajan en Paysandú

La Presidente de ACAS, la docente y educadora ambiental Adriana Carabajal Conti – dio a conocer un comunicado de Ancap y Schuepbach donde se anuncia que han descubierto la presencia de hidrocarburos en una perforación en el norte, pero no agrega datos significativos a los ya existentes y solo parece dirigido a justificar acciones del ente estatal y la empresa petrolera que están poniendo en peligro la integridad del Acuífero Guaraní.adriana carabajal conti 001
Según el anuncio oficial, es el primer pozo exploratorio en 30 años y «el primero en el que se ha descubierto presencia de hidrocarburos». Más adelante, sin embargo, se aclara que la detección ha sido por indicios indirectos en un espesor de apenas 2 metros y que «falta determinar si el descubrimiento es comercializable».
«Indicios sobre la presencia de petróleo no significa la existencia de un yacimiento», comentó el investigador Claudio Gaucher, presidente de la Sociedad Uruguaya de Geología. «Sería un descubrimiento continental», agregó Gaucher, pues en la Cuenca Paranaense, territorio de más de un millón de kilómetros cuadrados compartido con Argentina, Brasil y Paraguay, «no hay un solo yacimiento de petróleo».
Pero tampoco es novedad, porque hubo perforaciones recientes en esa zona que dieron cuenta de haber encontrado «roca generadora» y presencia de hidrocarburos. Ante estos hechos, cabe preguntarse: ¿Cuál es la finalidad del anuncio?
La empresa Schuepbach, a través de su accionista mayoritaria Petrel Energy, enfrenta sucesivos problemas con la perforación en Cerro Padilla, departamento de Paysandú. Iniciada en abril de este año, una actividad que no preveía demorar más de 34 días por perforación, lleva más de cinco meses en el primero de cuatro pozos.
Petrel suspendió al menos dos veces sus trabajos. La primera, alegando una dificultad para iniciar la perforación del basalto. Y la segunda por haber quebrado a la mitad la columna de perforación, que quedó atrapada por más de un mes a 420 metros de profundidad. Este hecho fue omitido ante la delegación del Parlamento nacional que visitó las instalaciones de Petrel al día siguiente del nuevo accidente.
Las demoras y la falta de resultados de Petrel venían generando serias dudas en sus inversores, de los cuales depende por ser una firma sin antecedentes petroleros que especula en la Bolsa de Australia con sus supuestos descubrimientos.
Petrel utilizó inmediatamente el comunicado de Ancap para tranquilizar a sus accionistas.
A su vez, Ancap también necesita justificar sus acciones en este campo, tras haber firmado en 2012 con Schuepbach el contrato que habilitó la posibilidad de explotar hidrocarburos convencionales y no convencionales en esa zona. Notorios exjerarcas salieron enseguida a festejar el anuncio y felicitar al equipo del ente estatal.
El reconocimiento oficial de que esta perforación ya fue más allá de los 815 metros informados por la empresa en el proyecto aceptado por la Dinama y los incidentes relatados justifican plenamente nuestras advertencias sobre los riesgos de afectación del Acuífero Guaraní con los productos químicos usados en estas perforaciones.
No solo existe el riesgo propio de estas perforaciones sino, de encontrar realmente un yacimiento, que se pretenda utilizar el ‘fracking’ para explotarlo. El gobierno nacional niega que se vaya a aplicar esta tecnología, pero se resiste a sancionar una ley que prohíba el ‘fracking’ como ya lo hicieron cinco departamentos.
La semana pasada, el Poder Ejecutivo presentó al Parlamento la propuesta de una moratoria del ‘fracking’ por cuatro años, mientras una comisión estudia sus posibles impactos. Es otra dilatoria, ya que en 2013 creó una Comisión Interministerial con el mismo cometido que no produjo en estos cuatro años ningún informe.
Hasta el presente, no se ha presentado un solo ejemplo de aplicación aceptable del ‘fracking’ y la evidencia científica internacional ha sido la base para su prohibición en varios países. Las organizaciones firmantes seguiremos luchando contra estas actividades que amenazan la integridad de la tierra y el agua en el país.
Con el ‘fracking’, la única decisión racional es prohibirlo. A.C.A.S: Asociación Civil Ambientalista de Salto – Ciudadanos de Tambores – GENSA (Paysandú) – Paysandú Nuestro
Rivera por la Vida Sustentable y el Agua – Uruguay Libre de Megaminería.
Los defensores de la tecnología del fracking arguyen que los procedimientos de la fracturación hidráulica no involucran mayores riesgos que las otras tecnologías utilizadas por la industria y se apoyan en el informe de la Agencia de Protección del Medioambiente estadounidense EPA, por sus siglas en inglés. El informe concluye que “las actividades de La fracturación hidráulica no se han traducido en la generación sistemática de impactos sobre los acuíferos” y apunta que “aquellos casos excepcionales en los que se haya podido producir contaminación, ha sido debido al uso de malas prácticas como defectos en la construcción de los pozos o en el tratamiento de aguas residuales, pero no de la fracturación hidráulica en sí misma”.
Los detractores indican lo contrario: la tecnología del fracking produce contaminación de acuíferos, elevados gastos de agua, contaminación atmosférica, escape de gases y aditivos químicos hacia la superficie, contaminación de los suelos por derrames, además de presuntos efectos en la salud como consecuencia de ello. Aseveran, además, que se han registrado incrementos de la actividad sísmica, asociados con la tecnología de la fracturación hidráulica. Por estas causas en algunas naciones se han decretado prórrogas a su utilización y en otros se ha prohibido.