Apuntes de un campeón: “cambiar de planes cuando vamos por el camino equivocado y saber defenderse sin recibir golpes”

EL PUEBLO con el boxeador Sergio “Maravilla” Martínez

Wenceslao Landarín, presente en el American Businnes Forum

Es uno de los mejores boxeadores del mundo, es argentino y lo apodan “Maravilla”. Estuvo el pasado mes de febrero en el elenco de speakers que motivaron a líderes de toda América en el Centro de Convenciones de Punta del Este. Lo entrevistó el periodista argentino Alejandro Fantino, para quien es uno de los mejores ejemplos de “superación, llegando a ser campeón y una leyenda del boxeo”. En sus 40 minutos de intercambio, varias veces mencionó a la actitud como el apoyo para salir siempre adelante, a valorar cada minuto de trabajo, como un mojón más en el camino correcto que debemos tomas. Impecablemente vestido, de traje negro acompañado de una corbata de color rosado, repasó su experiencia como profesional con un montón de piques para los participantes: “hay que saber defender, antes que atacar”, “hay que saber cambiar de plan a tiempo”, “de las derrotas se aprende y hay que revertirlas”. El público rompió en aplausos cuando dijo que la esencia de la vida es ser una buena persona, agradecer, darle una mano a quien necesita y saber pedir perdón.
ACTITUD ES FUNDAMENTALMaravilla
Al inicio ya “Maravilla” hizo de las suyas, motivando a la platea: “Estoy feliz porque estoy comprendiendo lo que quiero en mi vida. Busco paz, alegría, motivación diaria. Tengo un montón de objetivos chicos que quiero alcanzar, casi a diario y primero que nada no quiero permitir que las circunstancias me amarguen la vida. Vivimos en un mundo complicado pero lo importante es lo que tenemos en el interior”. Reafirmó la idea de que “todo se hace pasito a pasito” y hay que valorar que “cada día hay que apreciar lo que podemos mejorar”. Para el ex boxeador, que en la actualidad brinda charlas por todo el mundo del estilo motivacional, “hay muchas maneras de hacer las cosas pero solo una es la correcta”. Martínez quería ser futbolista pero no tenía talento para eso. Destacó la necesidad de la actitud como motor. Actitud “es la manera de ser, el estado de ánimo que tenemos, al que lo manejamos nosotros. No depende de las circunstancias”.
VERGÜENZA
Martínez relató la vergüenza que sintió cuando en una pelea cae al suelo y lo ve a su padre. Todo pasó en 2003, en Manchester (Inglaterra) en un combate contra Richard Williams. Nueve días antes de dicha pelea estaba pidiendo comida en Caritas de España, cuando lo llaman para avisarle del combate por el título, pero en un peso superior al suyo. Dijo que si, en el entendido que, según él, era su oportunidad. “Todos los días tenemos un tren que pasa y si se te fue perdiste”, dice en la actualidad. Aceptó el combate, viajó a Manchester y describió la dureza del enfrentamiento. “En los primeros round me rompió la nariz en mil pedacitos, también la mandíbula del lado izquierdo; todos los dientes superiores estaban flojos y los de debajo hacia adentro; me rompí las falanges de los dedos y en séptimo asalto me rompe dos costillas y me hace un corte de 15 puntos encima del ojo. Igual yo sentía que estaba en pié y Williams lo sabía”. Relató que su padre había aparecido el día del combate y en el momento en que estaba saliendo de un nocaut, lo primero que ve es a su “viejo” y siente “la vergüenza más grande de mi vida”. “Lo vi y se me cayó la cara de vergüenza, pero ese fue el trampolín para cambiar. A veces tenemos que cambiar de plan, porque vamos por el camino equivocado. Entonces a partir de ahí “empecé a ganar el combate”.
APRENDER A CONFIAR
El líder, que vive en Madrid desde hace años, explicó que las derrotas le caen “muy mal”. Las acepta “pero no me gusta perder”. Igualmente a todo le ve un lado positivo. Cuando uno pierde, está en situación de ponerse a trabajar para “revertir eso”. Considera que el trabajo en equipo es fundamental, reconociendo que su carrera fue bastante individual. “Comencé a hacer deporte a los 11 años: frontón. Luego tenis, ciclismo y luego fútbol. Me enamoré de los cuatro deportes, pero perdidamente del fútbol, y no podía encajar porque estaba acostumbrado a hacer deportes individuales. Cuando jugué al futbol, que es colectivo, me costaba confiar en mis compañeros”.
Para “Maravilla” la vida y el boxeo, no es ataque, es defensa. “No es golpear sin recibir, es no recibir y si podemos golpeamos”. “Dar el paso al frente sabemos todos, hasta un bebe, pero hay que trabajar sobre la defensa”.
¿Cuál es la esencia de la vida luego de ser campeón de todo?
Martínez escribió un libro de auto superación, “Corazón de Rey”, y relató la anécdota de una señora que luego de leerlo y ver una entrevista con Maravilla, se levantó de su silla de ruedas. Dice que “ahí está la clave”, porque la vida “se trata de hacer de manera extraordinaria las pequeñas cosas de todos los días”. La verdadera clave de la felicidad es “ser agradecido, darle un beso a alguien mirándola a los ojos, darle una mano a otro, aprender a decir perdón y te quiero, la vida pasa por eso”.
Sergio “Maravilla” Martínez, nació en 1975, en Avellaneda y a los 20 años se dedicó al boxeo. En 2002 se fue a España. Fue campeón mundial de peso mediano y superwelter. Se mantuvo como campeón por 50 meses (entre 2010 y 2014).