Argentina confirma su desvinculación con la Unasur

Buenos Aires, 12 abr (EFE).- El gobierno de Argentina confirmó este viernes su desvinculación y denuncia al Tratado Constitutivo de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) ante Ecuador, país depositario del Tratado, informaron fuentes oficiales.
En un comunicado de prensa difundido por la Cancillería argentina este viernes, el gobierno de Mauricio Macri indicó además que se agregó una nota detallada al presidente Pro Tempore de este organismo regional, el canciller del Estado Plurinacional de Bolivia.
Argentina es uno de los países que apoyó el Foro para el Progreso y Desarrollo de América Latina, conocido como Prosur, impulsado por Chile y Colombia, y cuya primera cumbre se celebró en Santiago de Chile el pasado marzo.
Además del país austral, Brasil, Ecuador, Guyana, Paraguay y Perú, mostraron su respaldo a esta iniciativa.
«Esta decisión fue tomada en el marco de la crisis que aqueja a ese Organismo, manifestada en la acefalía de la Secretaría General por más de dos años», transmitió el Ministerio de Relaciones Exteriores, además de «una agenda con alto contenido ideológico y muy alejada de sus objetivos iniciales y el desorden administrativo que prevaleció en la organización los últimos tiempos».
Este jueves fue Paraguay el último país en retirarse de la Unasur, y anteriormente lo hicieron Colombia, Ecuador y Perú. «Al comunicar su decisión a la Presidencia Pro Tempore, la Argentina ratificó su vocación y voluntad integracionista así como su disposición a explorar alternativas de integración regional más eficientes y con resultados tangibles para nuestras sociedades», concluyó el texto.
Los presidentes de Argentina, Mauricio Macri; Brasil, Jair Bolsonaro; Chile, Sebastián Piñera; Colombia, Iván Duque; Ecuador, Lenín Moreno; Paraguay, Mario Abdo Benítez, y Perú, Martín Vizcarra; más el embajador de Guyana en Chile, George Talbot, fueron los firmantes del acta fundacional del Prosur, la Declaración de Santiago.
La nueva estructura suramericana surge para ayudar a sus miembros a insertarse de manera eficiente en la cuarta revolución industrial y la sociedad del conocimiento y la información, y denuncia un bloqueo ideológico que impide la tome de decisiones.
Según los países firmantes de la Declaración de Santiago, el único requisito para alinearse en el nuevo grupo es el respeto a la democracia, los derechos humanos y las libertades fundamentales. EFE