Caramés, de 58 años de edad y padre de un hijo, dijo en el Club Naval que dedicará su mayor esfuerzo al adiestramiento y a la educación a través de un sistema de profesionalización que contemple al personal subalterno.
El comandante en jefe de la Armada dijo que teniendo en cuenta las futuras tareas de prospección de hidrocarburos en nuestra plataforma continental, se hace necesario el apoyo logístico y los medios adecuados.
Camarés abogó por el desarrollo de la industria naval y las actividades de hidrografía y oceanografía, adaptando al buque Oyarvide.
En cuanto a las irregularidades detectadas en la Fuerza de mar, el vicealmirante señaló que el mando naval no tuvo la visión de percibir el apartamiento de la normativa administrativa.
Esta actitud llevó a su juicio, “al desarrollo de una serie de costumbres y hábitos reñidos con el debido desempeño de la función pública propia de los buenos servidores del Estado”.
“La normativa que rige en toda la Administración Pública fue parcialmente dejada de lado en muchos casos, con el conocimiento, tolerancia, y tácita aprobación del mando naval. No obstante, también es de justicia exponer que algunas veces estas citadas irregularidades sirvieron para permitir el funcionamiento adecuado de la fuerza ante la imposibilidad de disponer de los recursos indispensables”, sentenció.
El ministro de Defensa, Luis Rosadilla, aseguró en su discurso que los hechos de corrupción comprobados son responsabilidad de la Armada como institución. El secretario de Estado señaló que esta situación «marcará a la Armada Nacional y a su historia. No sabemos exactamente cuánto tiempo demoraré, demorará, demoraremos como país, como nación o institución de reponernos de esta gravísima crisis que hace 90 días se ha instalado”. El jerarca dijo que en lo personal se siente «angustiado y agobiado». Por su parte el senador Jorge Larrañaga, que asistió a la ceremonia de asunción del comandante en jefe de la Armada, dijo que el discurso de Caramés fue muy valiente.
Para Larrañaga debe recuperarse la confianza en esa fuerza. “La Armada Nacional ha reconocido la situación que le ha tocado vivir y procura mirar al futuro. Y es lo que motiva nuestra presencia acá, el respaldo a la decisión del Poder Ejecutivo de nombrar como comandante en jefe al vicealmirante Alberto Camarés, pero sobre todo buscar la recuperación institucional de la Armada”, sentenció.







