Autoridades superiores del Ejército de Salvación están visitando Salto en el marco de una rendición de cuentas

Autoridades superiores del Ejército de Salvación – en el marco de una rendición de cuentas -, según explicaron, están visitando las iglesias de los diferentes departamentos del país y se hicieron presentes en el Hogar “El Lucero” en Salto.
El Oficial del Ejército de Salvación – representante por Salto- Jorge Medina, en compañía de los coroneles Alex y Luz Nesterenko junto al Comandante Divisional Mayor, Eduardo Baigorria, en diálogo con nuestra redacción hicieron mención a los distintos programas que se llevan adelante a favor de las personas necesitadas.
El Ejército de Salvación desde hace muchos años viene implementando distintos programas en conjunto con el Estado y cada tanto se hace una evaluación en pos de la transparencia. “Como una iglesia cristiana tenemos que representar bien a Cristo”, expresó el Mayor Baigorria.
En nuestra ciudad funciona un hogar de niños, en Paysandú un centro CAIF, en Montevideo una residencia para chicas jóvenes estudiantes y un hogar de ancianos en el marco de programas de obras sociales.
A su vez se ponen en práctica programas en la comunidad, tales como los merenderos.ejército 001
Durante el invierno se implementa el programa SOPA donde se le da de comer a la gente en situación de calle; en Artigas, Salto, Paysandú y Montevideo.
Luz Nesterenko destacó que “es interesante ver que el Ejército de Salvación donde hemos estado está cumpliendo la misión consignada a nivel mundial. Y la misión nuestra es poder predicar el Evangelio de Jesús a toda persona sin distinción de raza y también ayudarla en sus necesidades en todo lo posible. Se está trabajando y haciendo lo mejor posible para servir a aquellos que necesitan”. En cuanto a la rendición de cuentas explicaron que el Ejército de Salvación tiene un sistema de rendición de cuentas; al visitar cada dependencia se advierte si se está o no cumpliendo con la misión y si los resultados son los esperados. En Uruguay los objetivos se están logrando, de lo contrario es necesario recurrir a nuevas estrategias. De hecho se esta elaborando un nuevo programa a cumplirse durante cinco años donde la consigna sigue siendo asistir a los más vulnerables y continuar evangelizando.
“JABÓN, SOPA Y SALVACIÓN”
El Ejército de Salvación tiene por objetivo atender las necesidades de las personas en contexto crítico y también apunta a los menesteres espirituales. De acuerdo a expresiones del Oficial Medina, el hogar de niños en Salto cuenta con un significativo apoyo a nivel estatal por medio de INAU; la parte alimenticia y de vestimenta está cubierta, no obstante lo que más necesitan los niños es afecto, poder acompañarlos y visitarlos.
La proyección futura es llevar adelante los programas temporales como “Una cena pendiente” y otros tantos que continúa apoyando la iglesia. El Ejército de Salvación fue fundado por William Booth y Catherine Booth en julio de 1865 como un movimiento evangélico denominado Christian Revival Association (Asociación Cristiana de Avivamiento) que agrupó el trabajo voluntario de creyentes procedentes de varias denominaciones protestantes de la ciudad de Londres.
Ellos sentían la necesidad de alcanzar con el mensaje del Evangelio de Jesucristo del los que consideraban menos conocedores del mismo, a los que estaban atrapados en los sectores más golpeados por la pobreza, el acoholismo, el crimen, la desocupación, el hacinamiento y toda la inmensa variedad de males sociales que la Inglaterra de la Revolución Industrial había concentrado en ciertos guetos de la ciudad. Por eso muy pronto la asociación cambió su nombre por el de East London Christian Mission (Misión Cristiana del Este de Londres) la misión en el área más deprimida de Londres. Sin embargo, tras extender su trabajo fuera del extremo este de la ciudad, el nombre debió reducirse solo aThe Christian Mission (La Misión Cristiana)
El rápido crecimiento del Ejército de Salvación a fines del siglo XIX generó fuerte oposición en Inglaterra. Algunos de esos antagonistas, agrupados bajo el nombre de Skeleton Army (Ejército Esquelético), interrumpían reuniones y concentraciones del Ejército de Salvación, sus tácticas habituales consistían en arrojar piedras, ratas, y alquitrán, y asaltar físicamente a los miembros del Ejército de Salvación, organizado por algunos taberneros y proxenetas molestos con la decadencia de sus negocios. La misión del Ejército de Salvación, de acuerdo a la declaración que ellos mismos hacen es: predicar el Evangelio de Cristo Jesús y tratar de cubrir las necesidades humanas en su nombre, sin discriminación alguna.
Es así como entre otras expresiones de su fe los soldados del Ejército de Salvación se abstienen totalmente del consumo de alcohol, tabaco, drogas ilegales y juegos de azar y usan uniformes distintivos (dependiendo del país en que trabajan pueden ser de color blanco, gris, azul marino, beige o incluso utilizan el sari en la India). No obstante, sus reuniones son públicas y aceptan con agrado todo tipo de visitantes en sus servicios religiosos, no se consideran una iglesia en el sentido eclesiológico del término, sino más bien una sociedad de laicos comprometidos con una iglesia que a principios del siglo XXI se podría denominar ecuménica.