Casi 60 reclusos desfilarán hoy ante dos ministros de la Suprema Corte de Justicia para pedir libertad por Gracia

En la mañana de hoy cerca de 60 reclusos y reclusas que están cumpliendo sus penas en el Centro de Rehabilitación de Salto, (ex cárcel departamental), tendrán la posibilidad de solicitar en la Visita Anual de Cárceles, la libertad que otorgan exclusivamente los ministros de la Suprema Corte de Justicia, concedidas por el instituto de la Gracia.

Así lo confirmó a EL PUEBLO el director del establecimiento carcelario local, Miguel Ángel Catelotti, quien dijo que la actividad se llevará a cabo en la mañana de hoy, lo que supone un importante movimiento de reclusos y además supone un operativo de seguridad importante, teniendo en cuenta que se harán presentes dos de los magistrados de la máxima corporación de justicia.

La Visita Anual de Cárceles es una instancia judicial en la que algunos reclusos, que se inscriben en los requisitos que establece la SCJ para ello, pueden solicitar la libertad. En ese momento, los magistrados realizan un somero repaso de la causa, son asesorados por los jueces que tienen a cargo el caso, y de ser necesario también reciben información del Médico Forense y de la policía, sobre aspectos que hacen al régimen de prisión que vienen cumpliendo.

Se presentan con un abogado defensor, que por lo general es un defensor público, quien esgrime ante los ministros de la Corte los argumentos favorables con los que pretenden lograr su libertad. Una vez esto, los ministros determinan la decisión de otorgar la libertad bajo caución juratoria, real o personal, aunque en el 95 por ciento de los casos, la garantía es bajo juramento.

EN LA MAÑANA

Desde tempranas horas de la mañana, un grupo de funcionarios alistó la sala en la que se presentarán las autoridades judiciales y el resto de los funcionarios departamentales que asistirán en las causas.

Según informó a este diario, el oficial principal Miguel Catelotti, la Visita Anual de Cárceles estaba prevista para ayer, pero por razones de fuerza mayor se pospuso para esta mañana. Unos 58 reclusos y reclusas serán los que se presenten ante los ministros, con la finalidad de obtener la libertad por el instituto de la Gracia.

En la actualidad la cárcel de Salto, cuenta con un importante número de presos hombres y otro significativo número de mujeres, que aún esperan poder trasladarse hacia el nuevo recinto que está en construcción desde el 2010 y así dejar el estado de hacinamiento con el que cuentan, ya que la cárcel para mujeres se encuentra en un pabellón donde antes eran los fondos de la Seccional Cuarta de Policía y las condiciones de habitabilidad son muy precarias.  Pero por el momento, la falta de recursos juega un partido importante y la vieja casona en construcción, lindera al edificio central de la cárcel local, por la calle Defensa casi Paraguay, no está en condiciones de ser habitada.

La cárcel tiene hasta el momento 310 presos, de los cuales, 58 tendrán la chance de salir y descongestionar así el precario establecimiento local, que cuenta con una seguridad mínima y una infraestructura muy delicada para albergar a tantos presos como los que aloja actualmente.

n la mañana de hoy cerca de 60 reclusos y reclusas que están cumpliendo sus penas en el Centro de Rehabilitación de Salto, (ex cárcel departamental), tendrán la posibilidad de solicitar en la Visita Anual de Cárceles, la libertad que otorgan exclusivamente los ministros de la Suprema Corte de Justicia, concedidas por el instituto de la Gracia.
Así lo confirmó a EL PUEBLO el director del establecimiento carcelario local, Miguel Ángel Catelotti, quien dijo que la actividad se llevará a cabo en la mañana de hoy, lo que supone un importante movimiento de reclusos y además supone un operativo de seguridad importante, teniendo en cuenta que se harán presentes dos de los magistrados de la máxima corporación de justicia.
La Visita Anual de Cárceles es una instancia judicial en la que algunos reclusos, que se inscriben en los requisitos que establece la SCJ para ello, pueden solicitar la libertad. En ese momento, los magistrados realizan un somero repaso de la causa, son asesorados por los jueces que tienen a cargo el caso, y de ser necesario también reciben información del Médico Forense y de la policía, sobre aspectos que hacen al régimen de prisión que vienen cumpliendo.
Se presentan con un abogado defensor, que por lo general es un defensor público, quien esgrime ante los ministros de la Corte los argumentos favorables con los que pretenden lograr su libertad. Una vez esto, los ministros determinan la decisión de otorgar la libertad bajo caución juratoria, real o personal, aunque en el 95 por ciento de los casos, la garantía es bajo juramento.
EN LA MAÑANA
Desde tempranas horas de la mañana, un grupo de funcionarios alistó la sala en la que se presentarán las autoridades judiciales y el resto de los funcionarios departamentales que asistirán en las causas.
Según informó a este diario, el oficial principal Miguel Catelotti, la Visita Anual de Cárceles estaba prevista para ayer, pero por razones de fuerza mayor se pospuso para esta mañana. Unos 58 reclusos y reclusas serán los que se presenten ante los ministros, con la finalidad de obtener la libertad por el instituto de la Gracia.
En la actualidad la cárcel de Salto, cuenta con un importante número de presos hombres y otro significativo número de mujeres, que aún esperan poder trasladarse hacia el nuevo recinto que está en construcción desde el 2010 y así dejar el estado de hacinamiento con el que cuentan, ya que la cárcel para mujeres se encuentra en un pabellón donde antes eran los fondos de la Seccional Cuarta de Policía y las condiciones de habitabilidad son muy precarias.  Pero por el momento, la falta de recursos juega un partido importante y la vieja casona en construcción, lindera al edificio central de la cárcel local, por la calle Defensa casi Paraguay, no está en condiciones de ser habitada.
La cárcel tiene hasta el momento 310 presos, de los cuales, 58 tendrán la chance de salir y descongestionar así el precario establecimiento local, que cuenta con una seguridad mínima y una infraestructura muy delicada para albergar a tantos presos como los que aloja actualmente.