Centro Flavia y Centro Educativo de Niños Autistas realizaron actividades de concientización

En torno al Día Mundial de Concientización sobre la Autismo, alumnos y docentes del Centro Integral Flavia y del Centro Educativo de Niños Autistas de Salto realizaron diversas actividades de concientización.
En todos estos años se ha venido avanzando en cuanto a la concientización frente a la sociedad de lo que significa el autismo y la forma de estimular a quienes lo padecen. Hoy, son muchos los niños y jóvenes que logran superar las barreras de su enfermedad y pueden desarrollarse integralmente.autismo001
A partir del año pasado – a iniciativa de la Directora del Centro Integral Flavia Cathy Cafrée, se instauró un curso de capacitación en la temática que apunta al cuerpo docente, a los alumnos y a los familiares de los niños autistas, otra herramienta que pretende abrir nuevas puertas hacia la inclusión.
El autismo y otras formas de discapacidad son parte de la experiencia humana que contribuye a la diversidad humana. Por ello, a nivel internacional se ha hecho hincapié en la necesidad de incorporar la discapacidad en la agenda de desarrollo de la Organización. Para incorporar la discapacidad es necesario adoptar un enfoque integral en la formulación, ejecución, seguimiento y evaluación de políticas y programas en todas las esferas políticas, económicas y sociales, a fin de que no se perpetúe la desigualdad.
Los niños con autismo en el Centro Educativo de Niños Autistas de Salto adquieren las habilidades sociales y de comunicación que no tienen, para poder relacionarse con sus iguales.
Ellos no las pueden aprender por imitación, como otros niños. Hay que utilizar estrategias específicas para ellos.
El ideal es una educación no especial sino especializada, en el marco de un colegio normal.
Hay técnicas y métodos de enseñanza especializados para los niños con autismo porque tienen una característica especial, que son aprendices visuales. Por este motivo, se suele trabajar la relación imagen-objeto, porque en ocasiones los niños con autismo no hablan en parte porque no relacionan las palabras con el objeto o el significado específico.
No obstante, antes de llegar a este punto, hay que enseñarles a comunicarse y mucho antes, a tener interés en comunicarse, que es lo más difícil. Para ello, primero que hay que hacer es meterse en sus intereses, sólo así se puede captar la atención de los niños con autismo.
El rendimiento escolar de los niños con autismo depende de muchos factores: la afectación, cuándo se empieza la terapia, cómo está de individualizada y personalizada esa terapia, cómo se involucran los padres, los profesionales… y cómo se involucra el colegio y el profesorado.
Es necesario un trabajo extra en preparación de materiales y métodos de aprendizaje y no todos los colegios tienen esa disposición. No obstante, la evolución de un niño con autismo es impredecible, porque se pueden convertir en verdaderas esponjas. De hecho se dice que Einstein tenía autismo.
El autismo es un trastorno neurológico complejo que generalmente dura toda la vida. Es parte de un grupo de trastornos conocidos como trastornos del espectro autista (ASD por sus siglas en inglés). Actualmente se diagnostica con autismo a 1 de cada 68 individuos y a 1 de cada 42 niños varones, haciéndolo más común que los casos de cáncer, diabetes y SIDA pediátricos combinados.
Se presenta en cualquier grupo racial, étnico y social, y es cuatro veces más frecuente en los niños que en las niñas.
El autismo daña la capacidad de una persona para comunicarse y relacionarse con otros. También, está asociado con rutinas y comportamientos repetitivos, tales como arreglar objetos obsesivamente o seguir rutinas muy específicas. Los síntomas pueden oscilar desde leves hasta muy severos.
LOS TRASTORNOS DEL ESPECTRO AUTISTA
Los trastornos del espectro autista se pueden diagnosticar formalmente a la edad de 3 años, aunque nuevas investigaciones están retrocediendo la edad de diagnóstico a 6 meses. Normalmente son los padres quienes primero notan comportamientos poco comunes en su hijo o la incapacidad para alcanzar adecuadamente los hitos del desarrollo infantil. Algunos padres explican que su hijo parecía diferente desde su nacimiento y otros, que iba desarrollándose normalmente y luego perdía aptitudes. Puede que inicialmente los pediatras descarten las señales del autismo pensando que el niño podrá alcanzar el nivel deseado y le aconsejan a los padres que esperen y vean como se desarrolla. Nuevas investigaciones muestran que cuando los padres sospechan que hay algo mal con su hijo, generalmente están en lo correcto. Si tienes inquietudes acerca del desarrollo de tu hijo, no esperes y habla con su pedíatra para que sea evaluado.
Si a su hijo lo han diagnosticado con autismo, una intervención temprana es crítica para que pueda beneficiarse al máximo de todas las terapias existentes. Aunque para los padres puede ser difícil etiquetar a un pequeño como “autista”, entre más pronto se haga el diagnóstico cuanto antes se podrá actuar.
Actualmente no existen medios efectivos para prevenir el autismo, ni tratamientos totalmente eficaces o cura.
Sin embargo, las investigaciones indican que una intervención temprana en un entorno educativo apropiado, por lo menos por dos años durante la etapa preescolar, puede tener mejoras significativas para muchos niños pequeños con trastornos del espectro autista. Tan pronto como se diagnostique el autismo, la intervención temprana debe comenzar con programas eficaces, enfocados en el desarrollo de habilidades de comunicación, socialización y cognoscitivas.