Comisionado Parlamentario valoró como positivo que reclusos trabajen

Comisionado Parlamentario valoró como positivo que reclusos trabajen

Juan Miguel Petit estuvo ayer en Salto y dijo que a la cárcel hay que apoyarla.

Hay reclusos que están durmiendo sobre colchones en el suelo de algunos módulos de la cárcel departamental de Salto porque no tienen camas; sin embargo, el Comisionado Parlamentario Juan Miguel Petit dijo que la Unidad Nº 20 del INR (Instituto Nacional de Rehabilitación) “está pasando de amarillo a verde”, porque está mejorando.
Estas palabras fueron vertidas a EL PUEBLO, por Juan Miguel Petit, abogado y periodista (actualmente sigue siendo columnista de En Perspectiva, pero tuvo una proficua labor por los principales medios escritos del país), además de ser especialista en Derechos Humanos y consultor de Naciones Unidas donde trabajó hasta ganar el concurso y ser nombrado por unanimidad en el Parlamento como Comisionado Parlamentario para el Sistema Carcelario.
En la recorrida que realizó ayer en la tarde por los pabellones de la cárcel, Petit observó la realidad local e hizo un alto para dialogar con nuestro diario, donde contó la situación en que se encuentra el lugar, luego dialogó con los reclusos y autoridades.
Petit comentó algunos planteos que le realizaron los reclusos y dijo que en algunos módulos “faltan camas”, pero remarcó que “el hacinamiento no se mide solo por las camas, también tiene que ver con el espacio libre y contar con actividades educativas”, señalando que en ese punto piensan seguir trabajando.
“Es cierto que el hacinamiento preocupa, pero lo que más me preocupa es la imposibilidad de realizar actividades y la falta de personal educativo”, agregó.
Si bien reconoció que aún hay carencias en el área de la salud, la salud mental y la lucha contra las adicciones “lo importante es que la población vea que se está dando la batalla para que esto sea un centro de rehabilitación y recibir las señales de adentro del centro. Porque la gente se pregunta ¿sirve para algo que yo pueda ayudar? Por eso, lo importante es que este centro está dando las señales para que el tiempo se use en favor de que haya menos violencia y más integración para una vida más armoniosa entre todos”, comentó Petit, argumentando que “la cárcel es un barrio más” que hay que integrar.
SALTO ESTÁ PASANDO DE AMARILLO A VERDE
La cárcel es un lugar donde explotan un sin número de temas pendientes de la sociedad, como las adicciones, la violencia, la ruptura familiar, el desamparo, problemas económicos, de salud mental y otras realidades.
“Es un lugar que requiere un trabajo intensivo y cuesta mucho. Por eso las peores cárceles son las que no tienen nada para hacer, en las que hay encierro, esas son las más inseguras y hay más violencia”, dijo. “En cambio, las más seguras son las que tienen más trabajo educativo, técnico y talleres y están más abiertas a la sociedad”, expresó el Comisionado.
Sobre la cárcel de Salto dijo que “está pasando de amarillo a verde, está mejorando y por eso hay que seguir apoyándola. Logró importantes convenios con empresas agrícolas para recibir personas privadas de libertad o que van a ser liberadas en breve, actividades deportivas. Los reclusos son otros vecinos más que en breve estarán conviviendo con el resto de la comunidad por lo cual hay que aceptar y facilitar la integración y darles todos los elementos educativos y culturales de relacionamiento, para facilitar la resocialización”, agregó.
CALIFICÓ COMO UNA “ENORME OPORTUNIDAD” EL CONVENIO CON LA IDS
Durante su visita, Petit mantuvo una reunión con el intendente de Salto, Andrés Lima, donde le transmitió su beneplácito por la práctica que implica tener internos trabajando y en planilla integrados a los equipos municipales.
“Por un lado es una enorme oportunidad para muchos hombres y mujeres que están preparándose para volver a integrarse a la comunidad y por otro lado es un muy buen mensaje para la sociedad, de que las personas privadas de libertad son un vecino más”, comentó.
Sobre el prontuario de los reclusos que integran este convenio, dijo que “si los internos salieron con salidas autorizadas seguramente la justicia habrá hecho las evaluaciones del caso y si hay alguna corrección que hacer supongo que se hará, estoy convencido que esas salidas se hacen con todas las partes que están involucradas en el proceso. Yo lo que opino es sobre el mecanismo utilizado, que las intendencias u otros organismos públicos den lugar a personas que están privadas de libertad a tener salidas laborales o que luego que salen en libertad les dan empleo, todo eso contribuye a que disminuya el delito, porque si pensamos que vamos a disminuir el delito encerrando a las personas, eso no funciona, eso solo trae más violencia”, señaló.
ENVIAR INFORMACIÓN AL PARLAMENTO Y OTROS ORGANISMOS
Juan Miguel Petit, abogado y periodista, especialista en Derechos Humanos que trabajó durante años en las Naciones Unidas, estuvo al frente de la recorrida que se realizó en la tarde de ayer en la Unidad Nº 20 del INR, comentó que con la visita a Salto y Paysandú culminaba su recorrida por las cárceles de todo el interior del país, recorridas que van a transformarse en algo habitual para trabajar luego en un informe que se elevará al Parlamento.
Es la segunda vez que el comisionado visita la cárcel de Salto, y en la tarde de ayer recibió muchos planteos, quejas, denuncias y puntos de vista de los reclusos y las autoridades. “Acá hay que priorizar el camino emprendido, hay un equipo que tiene una dirección desde hace un año con operadores y un equipo técnico que ha hecho un avance importante, pero todavía quedan cosas por hacer y áreas para avanzar porque hay dificultades propias”, comentó.
El objetivo de esta visita es hacer un monitoreo para el Parlamento de la situación de los derechos humanos, los programas de rehabilitación y los mecanismos de integración social. El Comisionado Parlamentario es un asesor del Parlamento que informa y hace recomendaciones a los organismos que administran la privación de libertad o tienen que ver con las políticas sociales.
En ese sentido es su deber estar al día de lo que está pasando en los centros de rehabilitación, en cada visita hablan con los internos, escuchan sus planteos, quejas, denuncias o puntos de vista. Dialogan con las autoridades de los INR y autoridades de otros organismos.
“Pretendemos ser una mirada especializada y que aporta algo útil a los establecimientos y ayudamos a plantear cosas o conseguirlas. Es una mirada de afuera que cuando existen problemas mayores tenemos que elevar esa información para que se tomen soluciones”, comentó Petit sobre su trabajo.
DATOS A TENER EN CUENTA
La cárcel tiene una capacidad para 147 personas y al día de ayer contaba con 318 reclusos, más del doble de su capacidad, de los cuales 255 se encuentran ubicados en los pabellones de la Unidad, 23 en la casona, 32 en chacra y 18 con prisión domiciliaria.
El nivel de reincidencia en Salto es del 12%, uno de los más bajos de todo el país y en enero y febrero se dan las fechas picos de reincidencia, informó la Sub Directora Administrativa María de los Ángeles Machado.