Con buena respuesta de público se desarrolló almuerzo de integración de colectividad vasca

Con buena respuesta de público se desarrolló almuerzo de integración de colectividad vasca

Una jornada para compartir y disfrutar.

Finalmente como estaba previsto se cumplió el almuerzo de integración de la Colectividad Vasca de Salto, con la presencia del centro de Concordia, siendo el lugar de encuentro de todos los vascos y amigos de la colectividad.

El lluvioso mediodía dio marco a diversas instancias de intercambio y camaradería.

Dando apertura con la parte protocolar, la Presidenta Cristina Juanena  dio la bienvenida con parte de su discurso en euskera.

Posteriormente se realizó un merecido reconocimiento a tres mujeres que participan en el accionar del centro con entusiasmo; ellas son, Margarita Muñoa, Magdalena Irizaga y Aitziber Arana, ésta última nativa de Guetxo y docente del idioma euskera.

Participaron también de esta fiesta amigos y dantzaris de la colectividad de Concordia.

En la parte artística se interpretaron canciones populares del cancionero vascos y se bailaron danzas tradicionales de aquel país.

María Cristina Juanena, adelantaba en su entrevista con los medios que“el grupo vasco de Salto es una institución que está hace muchos años en Salto,  fue creado en enero del 92 con el fin de integrar a los grupos, vincular y preservar la cultura vasca.

Es un centro que además de lo social y cultural es apolítico y no tiene fines de lucro.

En la parte cultural constantemente se están promocionando becas para jóvenes, y es una forma de mantener informados al grupo de socios.

También se cuenta con un boletín mensual y en la parte cultural se brindan clases gratuitas de danza e idioma, acompañados por gente vasca que brindan los elementos de una y otra materia.

También desarrollan talleres de pintura y se interviene en servicio como el programa de extrema necesidad.

“Todos los años trabajamos en proyectos en los que se puedan integrar los socios y este año hemos pensado en un almuerzo para reunir socios y gente que se pueda vincular a la institución”. – declaró Juanena

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Con el clásico atuendo vasco y el apego a sus tradiciones se efectuó la fiesta en el Parador Ayuí.

LAUBURU: SU SIGNIFICADO

El lauburu es el nombre que recibe en euskera la cruz esvástica de brazos curvilíneos.

 Este símbolo se encuentra también muy frecuentemente entre las representaciones artísticas de otros pueblos europeos, como celtas y germanos, así como en dibujos y tallas visigóticas.

Asimismo, pueden verse lauburus grabados en hórreos asturianos y gallegos  En euskera, Lauburu quiere decir literalmente “cuatro cabezas” (lau: cuatro, buru: cabeza).

A veces se le llama también cruz vasca o esvástica vasca.

Poco importa como le llamamos, lo más importante es que Lauburu era y sigue siendo uno de los principales símbolos vascos, mucho más antiguo que Ikurriña y a la vez mucho más misterioso.

¿Entonces que es Lauburu y cual es su significado?

Este signo es una esvástica bastante original.

Sus brazos no son líneas sino se asemejan más bien a cuatro gotas de agua o cabezas como lo notaron los vascos.

La mayoría de la gente asocia la esvástica con nazismo ignorando completamente que su historia remonta a la antigüedad profundísima, es conocida en el mundo entero, en culturas diferentes que nunca tenían contacto una con otra, y que los nazis no la inventaron sino simplemente usurparon el derecho a emplearla. Lauburu tampoco se puede relacionar con una opción política a pesar de que la utilizan muchas.

Hay que darse cuenta que es un signo antiguo de los vascos.
No se sabe precisamente ni cómo ni cuándo apareció este signo en la cultura vasca.

Si damos por verdadera la teoría de la llegada de antecesores de vascos actuales desde Asia, podemos pensar también que fueron ellos que tomaron consigo la esvástica de allí y le dieron esta forma original.

Según otra teoría, hay que buscar la génesis de Lauburu en la esvástica celta que de verdad recuerda mucho a la vasca.

Como el argumento para soportar esta tesis se puede decir que entre el año 900 y 800 a. C. a los Pirineos llegan tribus celtas que podrían dejar a los vascos no solamente sus invenciones técnicas (p. ej. el arado) sino también culturales como Lauburu.

Sin embargo sabemos que los celtas que vinieron a estos territorios no eran numerosos y se asimilaron bastante rápidamente con la populación vasca, entonces igual es posible que Lauburu existía mucho más antes de su llegada y que eran los vascos mismos que le crearon sin prestarlo de ninguna otra cultura.

Nada es seguro en cuanto a la aparición de Lauburu en la cultura vasca, sin embargo es segurísimo que ya los proto-vascos lo ponían en sus banderas y escudos de armas.

Sabemos también que cuando las tropas romanas entraron en los territorios vascos, era empleada como pabellón de los que luchaban contra los invasores imperiales.

Se ponía también en las casas, piedras tumbales, y cosas de uso cotidiano, como por ejemplo los muebles.

Pero hay que añadir que era siempre mucho más que un símbolo heráldico, signo de pabellón o motivo decorativo y tenía significación mucho más amplia.

Lauburu es un símbolo del sol que tenía un papel importante en la cultura vasca.