Conmemorando el fallecimiento de Marosa Di Giorgio

En el día de la fecha, conmemorando el fallecimiento de Marosa Di Giorgio, ASOMAR recuerda la vida y obra de la poeta salteña e invita a la comunidad lectora local al conocimiento personal y al estudio de sus textos. marosadigiorgio

Dueña de una voz singular e incomparable, su obra poética escapa a las clasificaciones categóricas de la crítica y se configura en un género híbrido con su propio código. Creadora de un cosmos de palabras, se funden en la chacra natal de su infancia historias sin tiempo, escenario cargado de una naturaleza imprecisa que es objeto de observaciones contemplativas o experiencias de vida transfiguradas en poesía.

“Aquella muchacha escribía poemas; los colocaba cerca de las hornacinas, de las tazaz. Era cuando iban las nubes por las habitaciones, y siempre venía una grulla o un águila a tomar el té con mi madre.

Aquella muchacha escribía poemas enervantes y dulces, con gusto a durazno y a hueso y sangre de ave. Era en los viejos veranos de la casa, o en el otoño con las neblinas y los reyes. A veces llegaba un druida, un monje de la mitad del bosque y tendía la mano esquelética, y mi madre le daba té y fingía rezar. Aquella muchacha escribía poemas; los colocaba cerca de las hornacinas, de las lámparas. A veces, entraban las nubes, el viento de abril, y se los llevaban; y allá en el aire ellos resplandecían; entonces, se amontonaban gozosos a leerlos, las mariposas y los santos”

Los papeles salvajes 1971 (Magnolias, I)