Conmovido por la muerte de su hija, un padre relata lo acontecido y pide que se aclaren las responsabilidades

Conmovido por la muerte de su hija, un padre relata lo  acontecido y pide que se aclaren las responsabilidades

Del trabajo me echaron y no me importó… porque fue por quedarme a cuidar a mi hija… dice Juan Carlos González, con voz quebrada por las lágrimas que de tanto en tanto en su relato afloran incontenibles. Es que acaba de perder a su hija de 25 años luego de tenerla internada varios días en el hospital y según cuenta, siempre le dijeron que lo que tenía, que le provocaba dolor de estómago y vómitos era una «gastritis», cuando finalmente la operaron, se dieron cuenta que tenía los intestinos obstruidos, había hecho una peritonitis que le costó la vida.
«Yo vengo para que sea haga público lo que hicieron con mi hija, Karen Estéfani González. Era uno de los tres hijos que tengo con mi primera señora que era de Rivera y se volvió siendo ellos chicos a aquella ciudad. Ella, la única mujer se quedó conmigo, dice quebrado por el llanto ayer cuando se hizo presente en la Redacción de EL PUEBLO.
¿Qué fue lo que le pasó a su hija?
Empezó con dolor de estómago y vino por sus propios medios al hospital. Pasó lo siguiente, la noche anterior comió un frankfurters y vivía con su pareja en una piecita que habían hecho en el fondo, del barrio Don Atilio donde vivimos. Mi costumbre era después de levantarme, más o menos a las 9 y media la llamaba.
Ese día le golpee a la puerta y ella me contestó «pasá que está abierto». Estaba sentada en el sillón y le pregunté ¿Qué tenés? Tengo dolor de estómago. ¿Qué comiste?, le digo y su respuesta fue «comí un frankfurters.
Algo te habrá caído mal, le dije le di unas gotas que tenía para el estómago y al rato arrojó. Le di un «alical» y de vuelta y allí comenzó con los vómitos. Nada le paraba en el estómago.
De tardecita me dijo «papá, yo voy a ir a la emergencia».
Me ofrecí a acompañarla y me dijo que nó «yo voy y vuelvo enseguida…».
La dejaron internada y pasó una semana. Nos turnábamos con mi mujer para cuidarla y no le encontraron nada. El Dr. Perrone le dio el alta por teléfono, diciéndole que venían las fiestas y demás. Así fue pero el 24 la tuve que traer, quedó internada y ya no salió más.
El Dr. Perrone fue el que la atendió, le dijo que tenía una gastritis, le dio unos remedios y ella seguía igual.
¿Se supo al final qué era lo que tenía?
Este médico le decía que era una gastritis, pero lo que tenía era un intestino obstruido, porque una enfermera nos preguntó frente al CTI donde falleció si ella había tenido una operación o algo.
Yo sabía que había tenido un embarazo utópico y la enfermera nos explicó que en estos casos lo que se hace es abrirle el abdomen, limpiar todos los órganos y volverlos al lugar. Los intestinos luego se reacomodan, pero seguramente en el caso de mi hija lo más probable es que hubiera quedado algún doblés o algo que le impedía el normal tránsito intestinal, pero los doctores no le encontraron nada nunca, porque la revisaron por arriba, le dijeron que le iban a sacar placas y nunca le sacaron, le dijeron también que le iban a hacer una ecografía y nunca le hicieron. Si se la hubieran hecho tal vez no hubiera muerto, sostiene tras una pausa para superar el momento amargo del recuerdo.
– Lo único que le hicieron fue una laparoscopía – yo fui con ella cuando se la hicieron – y no le hallaron nada. El que se la hizo, le dio el resultado al Dr. Perrone y éste le dijo a mi hija adelante mío, lo que tenés es una gastritis aguda. Esto lo superás en tu casa, si querés te doy unos medicamentos, porque ahora vienen las fiestas, aguantá que después que pasen las fiestas vemos qué hacemos.
– Pero hubo que internarla de nuevo y por eso, la noche del 24 en que todo el mundo festejaba y estaba de algarabía, yo estaba con mi hija ahí… muriéndose pobrecita.
¿Ya estaba en CTI en ese momento?
No, estaba en Emergencia, pero de allí la llevaron al CTI porque se dieron cuenta que estaba mal. La primera vez estuvo internada una semana y le dieron el alta. La segunda vez, la internamos el 24, supuestamente la operaron y de noche estaba bien, pero al otro día, 25 de diciembre, se descompuso y falleció.
¿Entonces la operaron el 24 y reaccionó bien?
De nochecita estaba bien, pero el 25 se descompuso, largó todo por la boca y ya no hubo vuelta. Al médico que le operó no tengo nada que decirle, una excelente persona, porque además dio con la tecla, pero lamentablemente ya era tarde.
¿Quién la operó?
No recuerdo ahora el apellido, un doctor flaco alto y medio pelado de barba crecida, pero muy buen médico. Tampoco al Dr. Salvatierra, aunque éste la atendió durante dos días y se fue.
¿Qué piensa hacer González?
Ahora fuimos al hospital a tratar de conseguir la historia clínica y no me la quisieron dar. Me dijeron ¿para qué la querés? No, no, la fotocopia de la historia se la damos sólo al abogado y si no andá a la Dirección. Yo sé que si voy a la dirección tampoco voy a conseguir nada y además quiero tener toda la documentación disponible para cuando se levante la feria, porque por respeto a mi hija quiero que se aclare esto y se haga justicia.