CUANDO EL RÍO SE ENOJA

CUANDO EL RÍO SE ENOJA

La fuerza del río indómito es capaz de arrancar de cuajo incluso el basamento de algunos juegos infantiles, como también arrancar y arrastrar cientos de metros aguas abajo a los ranchos que se hallaban en la costa del arroyo San Antonio, cuyos despojos han quedado diseminados por todo el Ayuí, incluso sobre los árboles del lugar. Una lección que debemos aprender si pretendemos  convivir con el maravilloso río que nos da nombre al país.