Cuando la solidaridad se convierte en obras

Cuando la solidaridad  se convierte en obras
Una mirada a los lugares existentes en nuestra
ciudad que sirven de reparo a madres,
familiares y pacientes en nuestra ciudad

Una mirada a los lugares existentes en nuestra ciudad que sirven de reparo a madres, familiares y pacientes en nuestra ciudad

El marco emotivo que se palpó en la reciente inauguración de Casa Amiga, y el destaque ejemplar de dicha obra, fue el disparador para que, desde EL PUEBLO, nos preocupáramos por el abordaje de los lugares que existen en nuestra ciudad y que cumplen con la tarea de acoger y acompañar situaciones de dolor, cansancio y soledad. Es así que recorrimos, además de Casa Amiga, otras dos “Casas” que, fundadas en el mismo espíritu solidario, vienen trabajando desde hace algún tiempo.

La observación directa del trabajo voluntario que se desarrolla, el servicio que se brinda, la colaboración (a veces anónima) y el amor que le ponen diariamente a los hechos puntuales que sostienen, refuerzan la idea de que nada está perdido cuando la solidaridad es más que palabras. Todas las obras están animadas por la ayuda ante situaciones concretas: acompañar y brindar una cama, un baño y una voz a esas madres que tienen a sus hijos entre la vida y la muerte; a esos familiares que acompañan una dura enfermedad como el cáncer. Pero en la solidaridad encontramos que las mezquindades desaparecen, siempre se encuentran respuestas para ayudar, para estar, desde lo material y desde lo anímico, con el oído atento y el corazón abierto.

También rescatamos el testimonio de quien fuera, de alguna forma, el origen de una idea hoy hecha realidad. Esperemos que, sosteniendo la tarea de estos salteños voluntarios, comience a cambiarse una realidad que permita hacer más digna la vida de quienes nos rodean, y pasan por situaciones, de las que ninguno de nosotros está libre de pasar.

Desde hace más de 13 años “Casa de la Madre” recibe a mujeres de la campaña con niños internados

Justo un día como el de hoy pero hace ya 13 años se inauguraba oficialmente la “Casa de la Madre” ubicada en calle10 5 12 042Cervantes 1744 de nuestra ciudad. Si bien algunas de las damas, que voluntariamente cumplen tareas en el lugar, expresan que “la obra no es muy conocida” ha venido trabajando de manera silenciosa y gracias a la colaboración de personas “anónimas”. EL PUEBLO concurrió al lugar, dialogó con Suly Damacena y Nidya De León, además de consultar al sacerdote Guillermo Buzzo (de la Catedral) quienes informaron algunos aspectos del funcionamiento de la obra.

TESTIGOS DE

LA NECESIDAD

La casa se inauguró el 13 de mayo de 1999, día de la Virgen de Fátima, pero sus inicios son en el año 1997, donde sólo se contaba con un dormitorio, un baño y una cocina, todo muy precario e insuficiente. La comunidad cristiana, y el Padre Emilio Ghidotti eran testigos de las necesidades que las mujeres pasaban cuando no eran de Salto y tenían a sus hijos internados. Muchas veces durmiendo en el piso, o en una silla afuera del CTI. Ésa constatación sumada a la inexistencia por parte del gobierno o de otra institución de una casa de estas características fue la que llevó a pensar en la realización de esta obra.

PARA MADRES

La casa está pensada para que la usen mujeres que tienen sus hijos internados en el hospital o en alguno de los sanatorios de la ciudad, y que provienen de fuera de la misma y no tienen dónde alojarse mientras dura el tratamiento.

Suly nos menciona que “a veces suelen venir también abuelas y en algunas oportunidades, antes de inaugurarse Casa Amiga, se ha recibido a pacientes con tratamiento oncológico y familiares. Actualmente se están recibiendo familiares, siempre mujeres, de pacientes también adultos”. Las madres que usufructúan el servicio, en su mayoría, son pobres. A la Casa han venido madres de los lugares más variados: de campaña, de departamentos vecinos (y no tantos) de casi todos los rincones del país. Algunas permanecen solo días y otras meses. Incluso hay madres que siguen controlando a sus hijos y siguen viniendo una vez por mes, o más esporádicamente.

TRABAJO VOLUNTARIO

La Casa se sostiene por el trabajo y el aporte voluntario de un grupo de personas de la comunidad cristiana. Hay dos madres que más permanentemente realizan la tarea de recibir, escuchar y brindar el apoyo a las madres. “En una situación de enfermedad de un hijo, no son cosas materiales las únicas necesarias para la madre ni las más importantes en ese momento. Es también contención, escucha y humanidad” explicó al padre Guillermo.

Existen pautas claras de convivencia, horarios, utilización de los recursos (hay un Reglamento). En general “vemos que las madres tienen muy buena disponibilidad y criterio” indicó el sacerdote. “No todas traen las mismas costumbres, ni todas están acostumbradas a compartir su casa, pero se subsana con buena voluntad”. El vínculo con los servicios de salud, es a nivel de información. Las personas encargadas de los centros de terapia intensiva, que son de donde provienen fundamentalmente las madres, conocen la existencia de la Casa y hacen de puente entre ésta y las beneficiarias. Nosotros llevamos un registro interno para nuestro control.

OCHO LUGARES

ACONDICIONADOS

En la actualidad en la Casa de la Madre existen dos módulos, es decir, dos casitas en las que se pueden alojar un máximo de ocho personas. Cada una tiene dos dormitorios con dos camas cada uno, baño, ropa de cama, ventilador, estufa y otros implementos. Además, cada casita tiene su cocina, con horno eléctrico, microondas, heladera, y los utensilios imprescindibles para calentar la comida o incluso a veces cocinar. Todo el acondicionamiento se ha reunido de a poco, con la solidaridad de la gente.

COLABORADORES

La Casa tiene los mismos gastos que una casa común: electricidad, agua, gas, limpieza, reparaciones, reposición de elementos que se van quedando obsoletos, y aunque no está en los fines de la casa, a veces hay que buscar la manera de auxiliar también con alimentos. Hay un pequeño grupo de colaboradores mensuales, que es necesario incrementar. La comunidad de la capilla (que está en el mismo predio que la Casa) también colabora y lo mismo la comunidad de la Catedral, pero hay temporadas en las que la casa pasa muchos días llena y faltan recursos. La ayuda de exterior, proviene de la familia del Padre Ghidotti, y viene destinada exclusivamente para el acondicionamiento edilicio (reparaciones, obras, o similar).

ALGUNOS DATOS

Según algunos datos en el año 2010 fueron 84 las madres que permanecieron en la Casa. En el 2011 fueron 73, y en lo que va del año actual van pasando 35 madres. El pasado jueves se encontraban dos madres: una señora de Bella Unión que está con su hijo de 20 años que permanece en el CTI de Adultos del Hospital, y una madre de Paysandú con un bebé de pocos meses de vida, que estaba para irse a su ciudad en estos días.

Lo impulsa Rotary Club Salto: está a pocos metros del CERENAP

“Centro Esperanza” comenzará a funcionar en breve y hospedará a padres que llegan de otros departamentos

Impulsado por Rotary Club Salto, en poco tiempo comenzará  a funcionar en calle 18 de Julio 356 el Centro Esperanza. La Dra. Marcela Motta, integrante de la comisión del Centro, manifestó que la idea del mismo  se fue dando naturalmente por el trabajo que hace Rotary Club Salto con los niños y con la lucha contra la mortalidad infantil, porque es uno de los trabajos del Rotary Internacional.  Historiando al respecto, dijo que en Salto, el Club estuvo abocado muchos años a CERENAP (actualmente CTI pediátrico del Hospital Regional). Luego se creó el Banco de Leche Humana, a través de un pedido expreso del Hospital Regional y de la información que nos brindaron  otras organizaciones que estaban trabajando con ellos. Al estar trabajando se vio que había familias que se trasladaban desde otros departamentos que no tenían alojamientos. Entonces, a partir de esa necesidad, se buscó la posibilidad de paliar la situación, pero siempre hablando de padre o madre que no tenía dónde alojarse.

PALIAR LA SITUACIÓN

Dijo Motta que el Grupo Oncológico “Vivir mejor”, de Casa Amiga ya venía realizando un arduo trabajo y no querían desviar11 5 12 007 la atención ni  y el esfuerzo que se estaba haciendo en ese lugar para crear otro lugar que tenía los mismos objetivos pero con destinos diferentes, todos trabajando en un esfuerzo común para paliar esa situación que padecen  las personas que vienen de otro lugar. Entonces se empezó a trabajar con un club rotario de Italia, colaboradores del club, benefactores. Con la recaudación de fondos se logró la compra de un inmueble en las inmediaciones del hospital. Luego se concretó la compra de una casa frente al local del hospital y a menos de media cuadra de Cerenap. A partir de ahí empezamos a trabajar en conjunto con el hospital para mancomunar esfuerzos y ver cómo se iba a solventar el tema, y comenzamos con la recaudación de fondos.

LA CASA ESTÁ PRONTA

En principio el Centro albergará solamente a mujeres y dispone de tres habitaciones con camas y cunas. Es para aquellas madres que vienen desde otros departamentos y no tienen dónde estar, pero que reúnen condiciones de vulnerabilidad económica y demás, que sean derivadas por las autoridades del hospital. No estamos hablando de que en forma privada soliciten alojamiento, sí la derivación desde el hospital. Actualmente se está en la etapa de elaboración de la normativa propia del funcionamiento para una coordinación adecuada con las oficinas del hospital y de Cerenap. “Estamos hablando de responsabilidades que necesitan cumplirse de la mejor manera. Entonces se estableció la forma de realizar algún convenio con el Hospital Salto para que desde allí se deriven las personas que ellos entiendan que necesitan ser alojadas en el Centro Esperanza. Estamos en la etapa de la elaboración de un convenio marco de colaboración con el Hospital Regional Salto y obviamente que el inicio de las actividades con el ingreso de las personas. La casa ya está pronta”.

TRABAJO SOLIDARIO

Y HONORARIO

Una vez que se organice la forma administrativa de funcionamiento con el hospital y se firme el convenio, se comenzará a trabajar. “Vamos a tener una funcionaria cumpliendo horario y en forma permanente estaremos los rotarios trabajando y colaborando en el funcionamiento y administración, porque nuestro trabajo es solidario y honorario, es parte de las actividades que tiene el club. En cuanto a personal de limpieza y mantenimiento será contratado. Todos los gastos principales que tenemos del lugar corren por cuenta exclusiva de Rotary Club Salto”.

HOSPEDAJE MENOS

HONEROSO

La rotaria expresó que no han tenido aún ninguna solicitud de centros privados, “pero vemos que la mayor necesidad surge de la salud pública por las condiciones económicas de los pacientes y las familias que vienen de otros lugares, que son los que necesariamente deben buscar una forma de hospedaje menos oneroso. No descartamos la posibilidad de trabajar en coordinación con otras instituciones, pero sí vemos que la principal necesidad de alojamiento en este caso, ha sido desde los pacientes del hospital.

ROTARY Y

CLÍNICA KENNY

En la actualidad en el Centro Esperanza se comparte el lugar con “la Clínica Kenny, que también surgió de la idea rotaria. En estos primeros meses de actividad,  hemos tenido muy buena respuesta de la comunidad, porque al estar más cerca del hospital, como los usuarios generalmente son del hospital Salto, hemos tenido más recepción con respecto a la necesidad de los materiales  y también de personas que se acercan al centro a donar materiales, como muletas u otro tipo de objetos. Al estar más cerca, tuvimos más movimiento” dijo Motta.

Luis López, aquel policía de Sarandí de Arapey que en el invierno del 2007, motivó la “locura” de Casa Amiga

Luis LópezEn ocasión de la inauguración de Casa Amiga, el pasado 3 de mayo, Fausto Bentancurt, presidente del grupo oncológico Vivir Mejor, brindó algunos detalles de cómo surgió la idea. “Allá por el (año) 2007, cuando estábamos todavía trabajando en el hospital, fue un invierno terrible, veníamos (con sus compañeros del Ministerio de Ganadería, donde trabaja) de Sarandí de Arapey traíamos a dos policías que tenían sus señoras internadas en nuestro querido hospital, y no tenían lugar donde quedarse. Me fui a casa a buscar a un compañero, Gerardo (Ponce De León), y le digo  -Vamos a dar una miradita, y me dice – ¿Qué locura es esa?  – No es ninguna locura, le dije. Acá lo que tenemos es esta gente que no tiene lugar donde quedarse. Las mamás están ahí en el CTI, con una estufita pasando todas las noches sentadas. “¿Qué se te ocurre? preguntó Ponce De León. Fue ahí que empezamos con el proyecto de Casa Amiga, que en ese momento fue una locura.

LA DURA EXPERIENCIA

Y LA PÉRDIDA

Uno de esos policías que en mayo de 2007 llegaban a la ciudad desde Sarandí de Arapey es Luis López, que dialogó con EL PUEBLO a los efectos de ese informe. Le ubicamos en el hogar de una hija, reponiéndose de  una intervención quirúrgica. De todas formas se prestó con amabilidad a recibirnos. Luis López es policía jubilado, trabajó 28 años como tal, y se jubiló hace 14. Hombre de campo tiene actualmente 67 años y siguió desempeñando tareas rurales hasta hace poco tiempo, antes de la intervención. Padre de seis hijos, en el año 2007 le tocó vivir una durísima experiencia dado que su esposa falleció de cáncer. Nos indicó que inicialmente trasladó a su esposa a la ciudad de Artigas, donde no tenía ni donde bañarse o descansar en algún momento del día: “no tenía donde estar, en el hospital nomás”. Luego comenzó a venir a Salto donde, por ser policía, hizo uso de las instalaciones del Círculo Policial, al menos para bañarse.

“POR LO MENOS

ME AYUDARON”

Recuerda que en una oportunidad, debió viajar desde Sarandí de Arapey (alrededor de 200 km de la ciudad),  puesto que su esposa se encontraba internada en el hospital local. Debido a la falta de transporte, recurrió a los funcionarios del MGAP (Ministerio de Ganadería Agricultura y Pesca) que se hallaban circunstancialmente en el lugar cumpliendo funciones específicas de su labor veterinaria en un local de remate. López fue trasladado por los funcionarios del MGAP, en una camioneta y entre quienes le trajeron se hallaba el hoy presidente del Grupo Oncológico Vivir Mejor; Fausto Bentancurt, quien se conmovió ante esta situación y decidió “hacer algo” por esta gente que viene del interior y no tiene donde alojarse. Recuerda con mucha congoja ese día, puesto que aún se muestra muy dolido por la pérdida de su esposa. ”Me trajeron… había un remate, hacía frío…”, expresó con nostalgia, “Por lo menos me ayudaron”, dijo, por haberlo traído. Aunque elude hablar mucho de la muerte de su esposa, así como de la situación vivida,  confiesa que no tenía conocimiento que apartir de ese trance que le tocó vivir fue que surgió el proyecto de Casa Amiga. “Me parece bien”, dijo el policía, haciendo referencia a los servicios que ofrece hoy Casa Amiga y a los que él no pudo acceder en aquel invierno terrible del 2007.

Casa Amiga: confort de hotel para ayudar a mitigar el dolor de personas cuyos familiares afrontan momentos difíciles

Casa Amiga es la obra de hospedaje público – privada más ambiciosa y de mayor nivel de confort que existe en estos3 5 12 041momentos en la ciudad de Salto.

La edificación en forma de cuadrado, ubicada a media cuadra del hospital Salto, dispone de cuatro áreas.

El acceso a la edificación se hace por calle Cervantes, y divide el lado Sur de la edificación en dos partes. Al Este del Acceso se ubica el sector reservado a ASSE (Administración de los Servicios de Salud del Estado). Comprende una sala comunitaria, cocina comedor, baños y salas con cuchetas que permitirán alojar diez personas. Este sector está destinado a alojar a acompañantes de pacientes que se encuentren en CTI.

El ala Este está compuesta exclusivamente por habitaciones para enfermos oncológicos y sus familiares se trata de habitaciones que tienen un alhajamiento del nivel de hotel, incluyendo televisor color, cocina, amplios baños que incluso permiten bañarse a personas en sillas de ruedas. La capacidad de este sector es de 12 personas.

El ala Norte tiene al medio una cocina comedor, que incluye una barbacoa y también se halla amoblada con implementos de excelente nivel. A ambos lados de la cocina comedor se distribuyen cuatro habitaciones más para pacientes y familiares de enfermos oncológicos.

El ala Oeste está integrada exclusivamente por dormitorios, gemelos a los del área Este, destinados todos a pacientes oncológicos y familiares de los mismos.

Al extremo Oeste del ala sur, se ubica un salón comunitario presidido por un televisor de grandes dimensiones y adornado con obras pictóricas de artistas salteñas, las que fueron donadas por sus autores.

El destino de este ambiente es el de servir de sede a las reuniones de  los grupos de apoyo y similares.

Finalmente contiguo al acceso, hacia el Oeste, se halla la Administración, que incluye baño y cocina y una pieza de vigilancia.

Es de señalar que toda el área comunitaria (a excepción de las habitaciones de alojamiento), están controladas por un sistema de cámaras de televisión que será monitoreado desde vigilancia para estar permanentemente al tanto de la situación interna.

Toda la edificación rodea un amplio patio enjardinado en el que se observa un árbol de pomelos y variedad de plantas y flores que han sido plantadas para dar un ambiente adecuado de esparcimiento y relax a las personas que deban usar estas instalaciones.