“De no tomar serias medidas, dentro de 50 años Montevideo ya no tendrá playas”, sostuvo el Ing. Agr. Daniel Panario

Ante los acontecimientos climáticos de carácter recurrente materializado en las inundaciones en el norte del país – consideradas las más grandes luego de la del 59 – el Ing. y Gestor Ambiental Daniel Panario hace una lectura de la situación y se atreve a hacer un pronóstico de la realidad que se viviría dentro de medio siglo en nuestra región. “Los temas ambientales se revierten solamente en aquellos lugares donde hay una fuerte conciencia y se genera una presión social” – reflexionó.
La presencia de El Niño ha generado precipitaciones intensas en el sur de Brasil, Paraguay y el noreste de Argentina y el norte de Uruguay. En efecto, las precipitaciones han sido excepcionales y van a seguir siendo probablemente hasta el próximo mes. Ello provoca un escurrimiento de agua muy fuerte y rápido. A su vez, los efectos del calentamiento global hacen que tengan mayor frecuencia los eventos del fenómeno “El Niño”, generándose precipitaciones importantes y crecidas. “De aquí en más podemos decir que aumentará la recurrencia de estos eventos” – remarcó el experto.
En su recorrido reciente por la cuenca del Río Uruguay y el norte de Brasil, Panario advirtió la enorme deforestación que se ha llevado a cabo y allí se ha plantado soja en millones de hectáreas; anteriormente parte de ellas estaban cubiertas de montes indígenas.
Las precipitaciones llevan mayor cantidad de agua al río.
-¿El ser humano tiene la posibilidad de revertir esta realidad?
-“Lo que podemos hacer en una cuenca del tamaño del río Uruguay es reubicar a la gente que está en las zonas bajas. La zona de inundaciones es perfectamente conocida por nosotros en todo el país, la tenemos cartografiada. Sobre todo hay que reubicar a la gente más pobre que es la que está más abajo. Los otros se pueden inundar una vez cada veinte años… estaría dentro de los riesgos que se corre.
Hay que tener mucho cuidado con lo que se hace en las zonas bajas, proteger los montes indígenas siempre que se pueda. El tema es que está repercutiendo todo lo que se hace en Brasil y nosotros no tenemos la posibilidad de frenar esto, así que la situación puede seguir agravándose. Lo cierto es que no hay una comprensión por parte de los funcionarios y no se hace una mirada global del problema”.
-¿La existencia de los montes aminora los efectos del agua?
– “Efectivamente. El agua infiltra mucho más en los suelos que están descubiertos con monte que los que no están. La diferencia en Uruguay es que el monte está contra el río y Brasil cuenta con una especie de selva, por lo que los efectos de la deforestación son mucho más graves.
-¿Hay forma de arreglar lo que ya se ha hecho mal?
-“Formas hay pero no dependen del Uruguay. Se podría hacer un plan de reforestación con especies nativas y reconstituir lo que se ha retirado, pero esto es impensable”.
PROBLEMAS EN LA SALUD Y EN LA PRODUCCIÓN
Desde su lugar ¿Qué es lo que más le preocupa?
-“Muchas cosas… esto se debe al calentamiento global que genera desplazamientos de vectores de enfermedades que se van corriendo hacia el sur, como por ejemplo el dengue, que lo tenemos prácticamente en la puerta. También el cambio en la temperatura genera cambios en la agricultura y en la fertilidad de ciertas razas en el ganado. Los ovinos son muy vulnerables ante el exceso de agua. Tenemos por un lado problemas en la producción y la salud.
Panario se refirió a una cumbre que se celebró recientemente en París y en los hechos no se hizo ningún compromiso real de disminuir las emisiones de gas en el efecto invernadero”.
-¿Cuáles son las consecuencias más graves?
-“Una es el aumento del nivel del mar… no hay más que ir a lugares como Aguas Dulces (Rocha) para darse cuenta de los efectos que tiene la subida del nivel del mar, para citar un pequeño efecto de las consecuencias graves. Ha aumentado la emisión del viento lo que lleva a que la fuerza del oleaje sea más destructiva. La zona de Cabo Polonia está muy amenazada por el efecto del viento y de las olas”.
-Haciendo un pronóstico cincuenta años más adelante, de no revertirse la situación. ¿Cómo va a ser el escenario?
-“Estaríamos sin playas en Montevideo… estas están contenidas por la rambla y no pueden retroceder. En el interior del país la realidad es más difícil de prever, pero seguramente habrá que tomar serias medidas en la producción.
N.de R.: El Ing. Daniel Panario es conocido entre los salteños de generaciones pasadas, dado que fue el técnico encargado del desmonte del área de tierra que sería ocupada por el embalse de la represa de Salto Grande.