Demanda al Centro Comercial bajó de casi 1 millón de dólares a 20 mil y ahora el caso está en casación

Demandante donará el dinero que obtenga para la beneficencia

4La demanda iniciada contra el Centro Comercial e Industrial de Salto por parte del propietario de la Guía Naranja, el empresario Darío Santurio, se encuentra actualmente para estudio de la Suprema Corte de Justicia, al presentarse un recurso de casación por los demandados, luego que las sentencias de primera y segunda instancia, favorecieran al demandante.

Aunque en ambas sentencias, los magistrados que actuaron en ese caso, consideraron que el monto reclamado por el empresario, cercano al millón de dólares americanos por daños y perjuicios y plagio, era excesivo, disminuyéndolo en ambos dictámenes, a unos 20 mil dólares más la revalorización correspondiente.

Asimismo, el demandante, manifestó que en caso de llegar a obtener una sentencia favorable por parte de la Suprema Corte de Justicia, lo que pondría fin a este juicio, que se viene sustanciando por la vía civil desde hace tres años, el dinero que perciba por este concepto, será donado a una institución benéfica.   

DECIDIDO

“Es algo que ya está decidido”, dijo a EL PUEBLO, el empresario local Darío Santurio, respecto a la donación del dinero que pueda llegar a obtener en caso de resultar ganancioso definitivamente de este juicio civil iniciado al Centro Comercial e Industrial de Salto, en el año 2008.

Todo comenzó cuando en la publicación que realiza el empresario cada año, denominada Guía Naranja, que trata de una guía con los números de teléfono y direcciones de las personas particulares, además de ser un índice de comercios y servicios, Santurio decidió informar nombres apócrifos que no están en guía, como modalidad de captar un posible plagio de su trabajo.

Según adujo Santurio en su demanda, la guía que emitió el Centro Comercial (CCIS) en 2008, contiene los mismos nombres que él colocara en forma apócrifa en su publicación, lo que a su entender era razón suficiente para reclamar un posible plagio.

Por su lado, el CCIS argumentó lo contrario y el proceso se empezó a dirimir ante el juzgado letrado de 5º Turno de Salto, hace ya tres años. La demanda entablada por Santurio reclamaba daños y perjuicios y plagio, ascendiendo el monto de la pretensión invocada a la suma cercana a 1 millón de dólares.

Luego de sustanciarse el caso ante la sede judicial, la jueza actuante dictó la sentencia de primera instancia a favor del actor, pero reconsiderando la suma reclamada, estimando el monto de la misma en unos 20 mil dólares más las actualizaciones legales pertinentes.

Tras el fallo de primera instancia, los abogados del Centro Comercial e Industrial de Salto, Roberto Burutarán y Federico Piedrabuena, presentaron un recurso de apelación que fue admitido por la sede judicial salteña y fue elevada al Tribunal correspondiente en Montevideo.

Luego de varios meses, el dictamen del tribunal de apelaciones fue categórico e hizo lugar al fallo de primera instancia, obligando al CCIS a pagarle al empresario la cifra monetaria pertinente, estimando además que por el tiempo transcurrido, debe operar sobre el monto, el pago de las actualizaciones que para esto prevé el decreto ley 14.500.

Aún así, los abogados de la gremial empresarial, entienden que el plagio reclamado no existió nunca, y que por tal razón deben recorrer todo el camino que les pueda ser posible para lograr revertir la situación de su defendido.

Sin embargo, el actor, está “tranquilo” y es “conciente” que la institución CCIS “no tiene la culpa” por lo que le pueda “haber hecho una persona”, aunque entendió que “era necesario” llegar a esta instancia.

DONARÁ LO GANADO

No obstante, Darío Santurio dijo que ya acordó con la abogada que patrocina este caso, Sarah Ardaix, que en caso de llegar a obtener un resultado favorable, puesto que la casación es el último recurso que puede tener un justiciable para ver satisfecha su pretensión, donará el dinero que reciba por la ejecución de la sentencia a una institución benéfica.

“Mi intención no es ganar dinero, sino llevar adelante este reclamo para que a nadie más le pase lo mismo que a mí”, dijo el empresario a EL PUEBLO, argumentando porqué pensaba donar el dinero que pueda llegar a percibir por este asunto.

CASACIÓN

La casación es el último recurso que tiene un justiciable para poder ver satisfecha su pretensión. Es sometida únicamente a estudio de los ministros de la Suprema Corte de Justicia, quienes decidirán si hubo error en el fondo o en la forma en cómo se sustanciaron estos procedimientos.

El recurso está establecido en el artículo 270 y siguientes del Código General del Proceso (CGP) y señala que después de la apelación es la única vía para dirimir este reclamo.