Desabastecimiento de supergás se profundiza y sólo se reparte para el Hospital, Sanatorios y centros de enseñanza

Desabastecimiento de supergás se  profundiza y sólo se reparte para el Hospital, Sanatorios y centros de enseñanza
Se trajeron garrafas de Paysandú y en 2 horas se vendieron 100
Desabastecimiento de supergás se
profundiza y sólo se reparte para el
Hospital, Sanatorios y centros de enseñanza

Se trajeron garrafas de Paysandú y en 2 horas se vendieron 100

Los salteños han vuelto a la recarga de la garrafa de 3 kilos, e incluso a la compra de dicho elemento doméstico. Los locales de expendio de supergás en la ciudad ven con asiduidad la presencia constante de consumidores. Pero día a día queda menos posibilidades de conseguir dicho combustible que se ha hecho más en común en nuestros hogares. Aunque se asegura que en centros asistenciales y de enseñanza han sido entregadas recargas, la situación que permanece a nivel de la negociación entre trabajadores y empresarios no permite avizorar la solución hasta la próxima semana.

MARCHE UNA GARRAFA

DE 3 KILOS

Según manifestaciones de un céntrico local “se ha incrementado de manera importante la demanda de recarga de gas de envases de 3 kilos”. En el local de ACODIKE, ubicado en calle Rincón casi Artigas, “siempre se cargaron envases de 3 kilos, nunca se paró”. Pero ahora se está dando el fenómeno de que la gente “compra la propia garrafa de 3 kilos nueva”. Se estima que el supergás que se destina a esa menuda recarga se acabaría antes del mediodía de hoy. En la tarde de ayer se cargaron “40 garrafas de 3 kilos y toda la gente pide  la recarga completa, aunque se puede cargar de menos”.  En el momento habían más de 4 clientes esperando por la recarga.

SANATORIOS, HOSPITAL

Y ESCUELAS

En la pasada jornada ACODIKE entregó un tubo de 45 kilos a los Sanatorios Uruguay y Salto, y además otro al Hospital, para de alguna manera paliar la situación por la que pasan, por lo menos hasta el lunes de la semana que viene. Se va a seguir proveyendo a las escuelas, y para el día de hoy “se han reservado unas 50 garrafas de 13 kilos, básicamente para las escuelas y centros CAIF”, nos indicaron los empleados consultados.

SE TRAJO GAS DE PAYSANDÚ

Y EN DOS HORAS SE ESFUMÓ

ACODIKE, el pasado martes pudo traer de la ciudad de Paysandú cierto número de garrafas, que se vendieron en 2 horas del pasado miércoles. Si bien en Paysandú tampoco había stock, “compartieron con nosotros que teníamos más demanda. Fueron cerca de 100 garrafas que se fueron muy rápidamente en apenas dos horas en las que tuvimos habilitada la venta en el mostrador, y se llegó a producir una cola de espera”.

Asimismo se nos informó que en barrios no hay, ya se agotó casi todo: “nuestros recargadores ya no tienen, salvo uno al que le quedaba, hasta ayer algo de supergás viejo”.

LA SITUACIÓN SIGUE PEOR,

SIN AVANCES

Según nuestros entrevistados, “la situación en Montevideo sigue peor, porque todo el interior está desabastecido, y no hay avances, está todo trancado”. Lo que se está haciendo es “trabajar dos horas en planta de envasado para que se pueda distribuir solo a los servicios esenciales”. Según se pudo saber en las negociaciones llevadas adelante al mediodía de ayer

Los trabajadores de las plantas de envasado de ACODIKE y RIOGÁS están trabajando solo 2 horas y los de MEGAL lo hacen en un régimen de 6 horas. A nivel de negociación que se está dando en el Ministerio de Trabajo, el sindicato de supergás entregó una propuesta a los empresarios  en el día de ayer que está siendo evaluada por la Cámara Uruguaya del Gas Licuado, que solicitó un plazo hasta el martes de la próxima semana. Igualmente el Ministerio de Trabajo determinó que se continuaba con la negociación con una reunión fijada para hoy.

Los trabajadores han denunciado a los empresarios de “dilatar” el conflicto y de “querer tirar abajo” la ley de negociación colectiva. En ese sentido han manifestado que “tirar la respuesta a nuestra propuesta para el próximo martes es una dilatación enorme de un problema por el cual, según ellos, afectamos a la población. Es una clara forma de decir que los empresarios no quieren negociar”.