Destacado periodista brasileño dijo que hay pocos portales con buena información y que diarios en papel no mueren

Luiz Claudio Cunha, es un experimentado periodista que ha trabajado en los diarios O Estado de São Paulo, Jornal do Brasil, O Globo, Correio Braziliense, Zero Hora, Diário da Indústria y Comércio, y en las revistas Veja, IstoÉ y Afinal de su país natal, Brasil.
Entre sus trabajos más importantes se encuentra la serie de reportajes realizados entre 1978 y 1980 sobre el intento de secuestro de los militares brasileños a Universindo Rodríguez y Lilián Celiberti, en el marco de la Operación Cóndor.  Su trabajo en este caso junto al fotógrafo J. B. Scalco le significó el premio Esso de periodismo 1979, el más importante de la prensa brasileña.
Este episodio además dio origen a su libro “Operación Cóndor: el secuestro de los uruguayos”, gracias al cual recibió el Premio Jabuti y una mención honorífica del Premio Vladimir Herzog del sindicato de periodistas de San Pablo.
En total, a lo largo de su carrera recibió un total de 17 Premios o menciones, ha publicado tres libros y realizado colaboraciones en otras ocho publicaciones. En el marco de la Primera Conferencia de Periodismo de Investigación, Cunha fue consultado por EL PUEBLO sobre su visión del periodismo actual y el futuro de los diarios impresos.
PORTALES Y PAPEL
“En Brasil existen este tipo de medios que son portales de noticias pero que se dedican a la investigación”, opinó en una ronda con periodistas a la salida de su conferencia en la ciudad de Trinidad, Flores.
Cunha consideró asimismo, que el periodismo de investigación puede estar amenazado en el futuro, por la diversidad de medios que imponen la inmediatez de la información.
Asimismo, dijo que en su país hay muchos portales de información que son muy similares al caso del sitio chileno CIPER (Centro de Investigación Periodística de Chile, una Fundación financiada para hacer investigaciones periodísticas). Y en ese marco, nombró al Observatorio de Prensa de Brasil, que dijo que es un medio de crítica y que según el periodista publica “mucha cosa interesante”.
Señaló que el tipo de casos como el de CIPER en Chile o el del Observatorio de Prensa de Brasil,  son “un campo que está comenzando a emerger ahora”.
Dijo que el problema es la “supervivencia” de los mismos y que si bien éstos tienen “más libertad para informar”, cuentan a su vez con “mayores dificultades” para permanecer en el tiempo, porque son más pequeños y dependen de un patrocinio estatal o de una empresa del Estado y ahí es cuando se le comienza a cuestionar su independencia.
“Porque muchos de ellos aún no han definido su política de venta, aunque muchos portales están cerrando el acceso gratuito a sus contenidos con la finalidad de lograr generar ganancias y así poder subsistir”, indicó.
Sostuvo que para captar adeptos, los mismos empiezan “liberando solamente algunos de sus contenidos y luego que el público se engancha y ahí empiezan a cobrarlos”, tal como lo hacen los portales de los prestigiosos e influyentes periódicos norteamericanos, The New York Times o The Wall Street Journal, o en el caso de medios como el que él mismo ha trabajado como ser O’Globo de Río de Janeiro, o Folha de San Pablo en Brasil, los que poco a poco van cerrando el acceso libre a sus contenidos.
En su caso, dijo que piensa que se trata de “una táctica equivocada, porque los diarios no van a financiarse por vender sus contenidos en Internet, sino que los diarios van a mejorar sus ingresos si tienen en cuenta que las grandes empresas quieren poner sus banners en los sitios web de los periódicos”.
Asimismo, advirtió que antes se tomaba a Internet como algo “superficial”, al tiempo que ahora se está reconociendo que “no todo en Internet es cosa buena, sino que hay muchas cosas de muy mala calidad de las que hay que tener mucho cuidado”.
Señaló que “son muy pocos” los portales que se dedican a tener contenidos “más largos, con mayor profundidad, con más investigación, al contrario de la idea que se tiene en general de Internet de que es algo que se lee rápido, en cambio los diarios buscan hacer rendir su negocio y en muchas cosas, como su presencia en Internet, solamente buscan generar ganancias y no se preocupan tanto por la profundidad periodística”.
Asimismo, describió el proceso industrial para hacer el diario, desde que “hay que tomar en cuenta que la industria forestal planta el árbol, la corta la máquina para procesarla en la planta de celulosa y con esto fabrica el papel, el mismo es llevado al diario, ese medio manda un equipo a realizar una determinada cobertura periodística, luego la historia se imprime, el diario se transporta en camiones y se vende al público, todo eso es una tremenda operación industrial, que ya no tiene sentido hacerla”, dijo Cunha, haciendo alusión al avance de Internet.
Aunque sostuvo que a su juicio “siempre habrá espacio para los diarios en papel, pero no con la misma importancia que han tenido hasta ahora”.

Luiz Claudio Cunha, es un experimentado periodista que ha trabajado en los diarios O Estado de São Paulo, Jornal do Brasil, O Globo, Correio Braziliense, Zero Hora, Diário da Indústria y Comércio, y en las revistas Veja, IstoÉ y Afinal de su país natal, Brasil.

Entre sus trabajos más importantes se encuentra la serie de reportajes realizados entre 1978 y 1980 sobre el intento deDSCN8558secuestro de los militares brasileños a Universindo Rodríguez y Lilián Celiberti, en el marco de la Operación Cóndor.  Su trabajo en este caso junto al fotógrafo J. B. Scalco le significó el premio Esso de periodismo 1979, el más importante de la prensa brasileña.

Este episodio además dio origen a su libro “Operación Cóndor: el secuestro de los uruguayos”, gracias al cual recibió el Premio Jabuti y una mención honorífica del Premio Vladimir Herzog del sindicato de periodistas de San Pablo.

En total, a lo largo de su carrera recibió un total de 17 Premios o menciones, ha publicado tres libros y realizado colaboraciones en otras ocho publicaciones. En el marco de la Primera Conferencia de Periodismo de Investigación, Cunha fue consultado por EL PUEBLO sobre su visión del periodismo actual y el futuro de los diarios impresos.

PORTALES Y PAPEL

“En Brasil existen este tipo de medios que son portales de noticias pero que se dedican a la investigación”, opinó en una ronda con periodistas a la salida de su conferencia en la ciudad de Trinidad, Flores.

Cunha consideró asimismo, que el periodismo de investigación puede estar amenazado en el futuro, por la diversidad de medios que imponen la inmediatez de la información.

Asimismo, dijo que en su país hay muchos portales de información que son muy similares al caso del sitio chileno CIPER (Centro de Investigación Periodística de Chile, una Fundación financiada para hacer investigaciones periodísticas). Y en ese marco, nombró al Observatorio de Prensa de Brasil, que dijo que es un medio de crítica y que según el periodista publica “mucha cosa interesante”.

Señaló que el tipo de casos como el de CIPER en Chile o el del Observatorio de Prensa de Brasil,  son “un campo que está comenzando a emerger ahora”.

Dijo que el problema es la “supervivencia” de los mismos y que si bien éstos tienen “más libertad para informar”, cuentan a su vez con “mayores dificultades” para permanecer en el tiempo, porque son más pequeños y dependen de un patrocinio estatal o de una empresa del Estado y ahí es cuando se le comienza a cuestionar su independencia.

“Porque muchos de ellos aún no han definido su política de venta, aunque muchos portales están cerrando el acceso gratuito a sus contenidos con la finalidad de lograr generar ganancias y así poder subsistir”, indicó.

Sostuvo que para captar adeptos, los mismos empiezan “liberando solamente algunos de sus contenidos y luego que el público se engancha y ahí empiezan a cobrarlos”, tal como lo hacen los portales de los prestigiosos e influyentes periódicos norteamericanos, The New York Times o The Wall Street Journal, o en el caso de medios como el que él mismo ha trabajado como ser O’Globo de Río de Janeiro, o Folha de San Pablo en Brasil, los que poco a poco van cerrando el acceso libre a sus contenidos.

En su caso, dijo que piensa que se trata de “una táctica equivocada, porque los diarios no van a financiarse por vender sus contenidos en Internet, sino que los diarios van a mejorar sus ingresos si tienen en cuenta que las grandes empresas quieren poner sus banners en los sitios web de los periódicos”.

Asimismo, advirtió que antes se tomaba a Internet como algo “superficial”, al tiempo que ahora se está reconociendo que “no todo en Internet es cosa buena, sino que hay muchas cosas de muy mala calidad de las que hay que tener mucho cuidado”.

Señaló que “son muy pocos” los portales que se dedican a tener contenidos “más largos, con mayor profundidad, con más investigación, al contrario de la idea que se tiene en general de Internet de que es algo que se lee rápido, en cambio los diarios buscan hacer rendir su negocio y en muchas cosas, como su presencia en Internet, solamente buscan generar ganancias y no se preocupan tanto por la profundidad periodística”.

Asimismo, describió el proceso industrial para hacer el diario, desde que “hay que tomar en cuenta que la industria forestal planta el árbol, la corta la máquina para procesarla en la planta de celulosa y con esto fabrica el papel, el mismo es llevado al diario, ese medio manda un equipo a realizar una determinada cobertura periodística, luego la historia se imprime, el diario se transporta en camiones y se vende al público, todo eso es una tremenda operación industrial, que ya no tiene sentido hacerla”, dijo Cunha, haciendo alusión al avance de Internet.

Aunque sostuvo que a su juicio “siempre habrá espacio para los diarios en papel, pero no con la misma importancia que han tenido hasta ahora”.