Directora del Liceo 7 fue destituida por CODICEN, tras cinco años de investigación y un cúmulo de irregularidades

Directora del Liceo 7 fue destituida por CODICEN, tras cinco años de investigación y un cúmulo de irregularidades
a ex directora del Liceo Nº 7 fue destituida por el CODICEN (Consejo Directivo Central) de la ANEP (Administración Nacional de Educación Pública), luego de una investigación de varios años ante una serie de acusaciones de irregularidades en su gestión.
Una de las faltas calificadas como “gravísimas” fue la de “recibir remuneración por parte de un tercero a cambio del uso de un servicio para cantina”, según expresa textualmente la propia resolución del CODICEN. “Por lo que se da a entender, (la exdirectora) había tercerizado parte de la cantina en forma irregular y para beneficio propio”, concluyó el presidente de la Asociación de Funcionarios de Educación Secundaria de Salto (AFESS), Marcelo Suárez a EL PUEBLO.
La exdirectora, mientras estaba en funciones, autorizó la venta de alcohol a menores de edad durante una fiesta organizada por el liceo, y tras ser multada por el INAU (Instituto del Niño y el Adolescente del Uruguay), “obvió” informar a sus superiores del hecho.
Había dos opciones: la jubilaban o la destituían. Por la gravedad de las irregularidades comprobadas, el CODICEN creyó que la sanción más justa era el despido.
FUE DESTITUIDA
EL 25 DE MARZO
La resolución del CODICEN fue emitida el 5 de febrero pasado y el Consejo de Secundaria tomó conocimiento de la misma el 25 de marzo, homologando el dictamen ese mismo día. La resolución reza textuamente que “se destituye a la profesora (…) de todos los cargos que ostenta en la administración pública por omisión a los deberes del cargo”, dado que se comprobaron “claras transgresiones al estatuto docente, así como contundentes apartamientos del rol de dirección de un centro educativo”.
“La directora siempre tuvo por norma enfrentarse con los trabajadores y generar climas hostiles dentro de la institución, perseguir sindicalmente a los funcionarios afiliados, acosar laboral y moralmente a los funcionarios, y todo esto fue documentado y elevado para que se agregara al sumario”, reconoció Marcelo Suárez, presidente de la filial local de la Federación Nacional de Profesores de Enseñanza Secundaria (FENAPES).
OTRAS
IRREGULARIDADES
Las “faltas” de la directora destituida fueron tantas, que el expediente del sumario contenía cerca de 1.000 fojas, lo que provocó que la investigación insumiera cinco años. El gran número de denuncias recibidas hizo que se llevaran a cabo dos investigaciones administrativas paralelas. La primera comenzó en octubre de 2009 y la segunda en febrero de 2011.
“Todo comenzó con la denuncia que una funcionaria administrativa le inició en 2009 (a la directora cesante) y después se sumaron las denuncias del núcleo sindical, que fueron elevadas al Consejo por  AFESS, y provocó el seguimiento de parte de la Comisión de Asuntos Laborales de la Federación (por Fenapes)”, remarcó el propio Marcelo Suárez.
Las denuncias se acumularon una tras otra. La denunciada, incluso, obligó a los profesores a firmar papeles en blanco… “Eso sucedió cuando intentó implantar el plan Promejora en el liceo. Hizo que le firmaron papeles en blanco y luego les agregó una nota, pero ni siquiera conocía el nombre del proyecto, porque redactó Premejora en lugar de Promejora”, añadió Suárez.
MÁS DENUNCIAS
En sus informes, la directora hacía constar que determinados docentes no dictaban clases por dedicarse a actividades sindicales, “faltando a la verdad, porque los profesores nunca dejaron de dar clases por dichos motivos. Además, desconocía las leyes vigentes, porque cuando el profesor no está en el aula y está en la sala de profesores, puede desarrollar su actividad sindical, en el marco de las libertades que le otorga la ley”, sentenció el presidente de AFESS.
Por si todo esto fuera poco, “la directora tiraba el material de la cartelera sindical y acosaba moralmente a los funcionarios administrativos y a los auxiliares de servicio. En su momento, cuando una funcionaria asumió la subdirección, se encontró con su pupitre en el patio porque ella no le permitía siquiera ingresar a la dirección”, agregó Suárez.
El presidente de AFESS valoró que el castigo que recibió la exdirectora del liceo  Nº 7 es “un ejemplo para que las autoridades tomen cartas en estas cuestiones, porque deben respetarse los derechos de los trabajadores y generarse buenos climas institucionales, por el bien de todos”.
La ex directora del Liceo Nº 7 fue destituida por el CODICEN (Consejo Directivo Central) de la ANEP (Administración Nacional de Educación Pública), luego de una investigación de varios años ante una serie de acusaciones de irregularidades en su gestión.
Una de las faltas calificadas como “gravísimas” fue la de “recibir remuneración por parte de un tercero a cambio del uso de un servicio para cantina”, según expresa textualmente la propia resolución del CODICEN. “Por lo que se da a entender, (la exdirectora) había tercerizado parte de la cantina en forma irregular y para beneficio propio”, concluyó el presidente de la Asociación de Funcionarios de Educación Secundaria de Salto (AFESS), Marcelo Suárez a EL PUEBLO.
La exdirectora, mientras estaba en funciones, autorizó la venta de alcohol a menores de edad durante una fiesta organizada por el liceo, y tras ser multada por el INAU (Instituto del Niño y el Adolescente del Uruguay), “obvió” informar a sus superiores del hecho.
Había dos opciones: la jubilaban o la destituían. Por la gravedad de las irregularidades comprobadas, el CODICEN creyó que la sanción más justa era el despido.
FUE DESTITUIDA
EL 25 DE MARZO
La resolución del CODICEN fue emitida el 5 de febrero pasado y el Consejo de Secundaria tomó conocimiento de la misma el 25 de marzo, homologando el dictamen ese mismo día. La resolución reza textuamente que “se destituye a la profesora (…) de todos los cargos que ostenta en la administración pública por omisión a los deberes del cargo”, dado que se comprobaron “claras transgresiones al estatuto docente, así como contundentes apartamientos del rol de dirección de un centro educativo”.
“La directora siempre tuvo por norma enfrentarse con los trabajadores y generar climas hostiles dentro de la institución, perseguir sindicalmente a los funcionarios afiliados, acosar laboral y moralmente a los funcionarios, y todo esto fue documentado y elevado para que se agregara al sumario”, reconoció Marcelo Suárez, presidente de la filial local de la Federación Nacional de Profesores de Enseñanza Secundaria (FENAPES).
OTRAS
IRREGULARIDADES
Las “faltas” de la directora destituida fueron tantas, que el expediente del sumario contenía cerca de 1.000 fojas, lo que provocó que la investigación insumiera cinco años. El gran número de denuncias recibidas hizo que se llevaran a cabo dos investigaciones administrativas paralelas. La primera comenzó en octubre de 2009 y la segunda en febrero de 2011.
“Todo comenzó con la denuncia que una funcionaria administrativa le inició en 2009 (a la directora cesante) y después se sumaron las denuncias del núcleo sindical, que fueron elevadas al Consejo por  AFESS, y provocó el seguimiento de parte de la Comisión de Asuntos Laborales de la Federación (por Fenapes)”, remarcó el propio Marcelo Suárez.
Las denuncias se acumularon una tras otra. La denunciada, incluso, obligó a los profesores a firmar papeles en blanco… “Eso sucedió cuando intentó implantar el plan Promejora en el liceo. Hizo que le firmaron papeles en blanco y luego les agregó una nota, pero ni siquiera conocía el nombre del proyecto, porque redactó Premejora en lugar de Promejora”, añadió Suárez.
MÁS DENUNCIAS
En sus informes, la directora hacía constar que determinados docentes no dictaban clases por dedicarse a actividades sindicales, “faltando a la verdad, porque los profesores nunca dejaron de dar clases por dichos motivos. Además, desconocía las leyes vigentes, porque cuando el profesor no está en el aula y está en la sala de profesores, puede desarrollar su actividad sindical, en el marco de las libertades que le otorga la ley”, sentenció el presidente de AFESS.
Por si todo esto fuera poco, “la directora tiraba el material de la cartelera sindical y acosaba moralmente a los funcionarios administrativos y a los auxiliares de servicio. En su momento, cuando una funcionaria asumió la subdirección, se encontró con su pupitre en el patio porque ella no le permitía siquiera ingresar a la dirección”, agregó Suárez.
El presidente de AFESS valoró que el castigo que recibió la exdirectora del liceo  Nº 7 es “un ejemplo para que las autoridades tomen cartas en estas cuestiones, porque deben respetarse los derechos de los trabajadores y generarse buenos climas institucionales, por el bien de todos”.